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A DÍAS DEL CIERRE DE LISTAS El ordenamiento del FDT

Síntesis pero sin nombres, gambeta de los gobernadores que pone en el ring a Massa

Reunión de gobernadores en el CFI

Pablo Ibáñez

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Hay una referencia puntual en el documento que los gobernadores del Frente de Todos (FdT) firmaron este miércoles y que trafica más de lo que aparenta: la mención a la “difícil situación socioeconómica” como principal argumento de porqué consideran inconveniente, para la alianza de gobierno, zambullirse en una PASO incierta y sin reglas de convivencia en la que dos o más postulantes disputaran quien será el candidato a presidente.

El ideólogo casi textual de ese argumento es Sergio Massa. Por derivación, que trece mandatarios hayan puesto su firma al pie de el planteo, se traduce como un doble guiño al ministro: no solo porque los gobernadores rechazan las PASO sino porque abrazan, como mandamiento, las razones que expone el tigrense como base para sostener en pie su precandidatura presidencial.

Aunque durante las dos horas de reunión en el Consejo Federal de Inversiones (CFI), hubo especial cautela en no dar nombres ni definir preferencias -o por lo menos en no filtrar esos detalles-, el bloque de gobernadores se reparte entre los que creen que el candidato será Eduardo “Wado” De Pedro, porque así lo interpretaron de los movimientos de Cristina Kirchner, y los que observan que al final, el nombre en la cima de la boleta será Massa.

La teoría de Massa-Wado (Wado-Massa) en la boleta genera recelos. De hecho, en el breve comunicado que difundieron, se menciona varias veces la palabra “federal” como reclamo de que tanto en el diseño electoral como en la campaña y el plan de gobierno, se tenga en cuenta a los gobernadores. En rigor, el punto uno del texto es bien explícito: “Exigimos la construcción de una lista de unidad con integración de carácter federal”.

En paralelo, se sindica a Juan Manzur como promotor de la candidatura de Daniel Scioli pero el tucumano no estuvo este miércoles en el CFI porque está enfocado en la campaña en la que, este domingo, el peronismo pondrá en juego el control de la provincia luego del fallo de la Corte Suprema que suspendió las elecciones pautadas para el 14 de mayo, expediente que derivó en la renuncia de Manzur a su candidatura a vice.

“Una PASO se lleva puesta la economía y la economía al propio Gobierno”, amplió un gobernador ante la consulta de elDiarioAR. Ese planteo expuso, durante una larga reunión en Casa Rosada este miércoles, Massa frente a Alberto Fernández. El Presidente sostiene que una primaria es inevitable, necesaria y positiva para ampliar y contener, y Massa argumenta que una disputa interna en el FDT agregará un condimento de crisis a una situación económica de alta vulnerabilidad.

Hace tiempo, desde el micromundo Massa, repiten como un mantra que el FdT debe ordenar su oferta electoral con prioridad en garantizar la gobernabilidad hasta diciembre más que en presentar un formato competitivo. Porque, especifican, sin lo primero es imposible lo segundo. La objeción central para la gobernabilidad, según la Biblia massista, es que el FdT vaya a las PASO con dos o más postulantes, eso derive en una interna caótica y la campaña sume tensión a la crisis.

Massa insiste, aunque no lo explicita, con ser él mismo el candidato a presidente de la unidad. Desde China operó, con intensidad, para que el mensaje de los gobernadores se oriente a pedir que haya boleta de síntesis. Lo que aparece menos claro es cómo se podrá ejecutar ese procedimiento. Massa quiere que Fernández, principal promotor de la postulación de Scioli, saque el pie del acelerador e intervenga para pedir que haya unidad. El presidente se limita, por ahora, a decir que será prescindente en la PASO algo que no se verifica. “En la mesa chica de Olivos, están Olmos que es operador de Massa y Cafiero que juega con Scioli”, dicen en Casa Rosada. El equilibrio es desigual: Agustín Rossi, que sostiene su postulación, aparece del lado de Scioli y Victoria Tolosa Paz que se convirtió en un soporte clave para las aspiraciones del embajador en Brasil.

El aporte de los gobernadores fue, hasta acá, volcar la balanza simbólica y política en favor del reclamo de Massa. Entre los mandatarios asumen, incluso, que carecen de herramientas para empujar a la fórmula de unidad que ellos piden. “Es un mensaje político. Les pedimos que se sienten y acuerden”, explicó un mandatario que duda que la Comisión de Acción Política (CAP) que encabezará Gildo Insfrán sirva como mecanismo para sellar algún tipo de unidad.

Es que hay un problema extra: si bien hay dos grupos definidos, de un lado Cristina y Massa, y del otro Fernández-Scioli-Rossi, no está despejada la cuestión de los nombres. ¿Es Wado o es Massa, la oferta del dispositivo K? ¿Es Scioli o es Rossi la oferta que sostiene Olivos? Si bien el sciolismo repite, hasta el cansancio, que no bajarán su postulación, en sectores del gobierno hay temor a que alguna intervención, en particular de Cristina, induzca al embajador a bajarse de la competencia. “Cristina no va a hacer eso”, asegura Scioli. Si eso ocurriese, Rossi quedaría en pie, dicen en Rosada, y toman un antecedente: en la elección de Santa Fe 2021, la vice pactó con Omar Perotti contra el actual jefe de Gabinete, y éste no se bajó a pesar de eso.

La cuestión Massa o Wado requiere otro proceso. Máximo Kirchner es el vértice en esa negociación que involucra a Cristina. La vice convocó el miércoles al Senado al ministro del Interior que, por eso, reprogramó una actividad que tenía prevista en Avellaneda con Jorge Ferraresi. Durante el mediodía, circuló que una comitiva de gobernadores iría, por cumbre del CFI, a reunirse con Cristina y que ahí estaría, también, De Pedro. No ocurrió: por la tarde, el ministro participó de un evento en CAME.

Massa, en tanto, tuvo el largo mano a mano con Fernández en Casa Rosada donde la agenda oficial dice que se vinculó con cuestiones de gestión pero que, trascendió, estuvo cruzado por el momento político a partir de las advertencias que hace circular el massismo respecto a que si no hay un ordenamiento del FdT, el tigrense podría decidir dar un paso al costado y abandonar el ministerio de Economía.Esa carta está en el aire. Massa la expone antes del Congreso del Frente Renovador, que será este sábado, pero sobre todo en el spring final hacia el cierre de listas que operará el sábado 24 de junio a la medianoche.

El fantasma que agita el ministro apunta no solo a los riesgos de una PASO sino a una oferta frentodista que genere pánico en el sistema de poder. “Si los candidatos son Scioli, Wado y Grabios ¿quién va a seguir poniendo guita en este gobierno, quién va a negociar dólares con el FMI?”, activa el interrogante envenenado un entornista de Massa. De ahí, que en el FDT algunos hablen de que la primera fecha densa para el gobierno, será el 26 de junio, el día en que abrirán los mercados y estará desplegada toda la oferta electoral, en particular la del Frente de Todos que tendrá enfrente atravesar seis meses hasta el fin de mandato.

De regreso al pedido unánime de los gobernadores para que haya lista de unidad y presencia federal, hay otras razones poderosas. Una es de matriz táctica y la expone Axel Kicillof, que cree que una PASO no sirve para sumar votos ni poder electoral. Por el contrario, el gobernador entiende que será peor, que se desatarán peleas y tensiones en el cierre, y que al final, con un resultado contundente, existe riesgo cierto de que el espacio que apoye a Scioli no juegue en la general.

Kicillof expresa, además, a un combo de cuatro gobernadores que votan en simultáneo. Al igual que en la provincia de Buenos Aires, en Entre Ríos y en Catamarca, se votan el mismo día que en la elección presidencial mientras que en Santa Fe, el gobernador se elige en paralelo a las PASO nacionales, el 13 de agosto. En los cuatro territorios, la existencia de primarias para presidente, puede sumar desorden a los armados provinciales y complicar el proceso.

Además de Insfrán y Kicillof, de la reunión del CFI, participaron Gustavo Bordet de Entre Ríos, Jorge Capitanich del Chaco, Sergio Zilliotto de La Pampa, Raúl Jalil de Catamarca, Oscar Herrera Ahuad de Misiones y Ricardo Quintela de La Rioja, entre otros. También estuvieron Alicia Kirchner (Santa Cruz), Gustavo Melella (Tierra del Fuego), Mariano Arcioni (Chubut), Sergio Uñac (San Juan) y Gerardo Zamora.

Faltaron tres peronistas: Omar Perotti de Santa Fe, Juan Manzur de Tucumán y y Alberto Rodríguez Saá, de San Luis. Los dos últimos tienen elecciones el próximo domingo en sus provincias. Al margen de eso los dos están en situación de tensión: el puntano hace tiempo tomó distancia de los demás mandatarios y Manzur, tras caer su candidatura a vice, también se llamó a silencio. Lo de Perotti responde a otra lógica: está hace tiempo distanciado del dispositivo FDT. Mientras sus pares se reunían en el CFI, Perotti estaba en una actividad en la feria Agro Activa.

Otro aspecto que exponen los gobernadores tiene que ver con intervenir en el diseño electoral. “Proponemos elaborar participatívamente una estrategia electoral superadora de la coyuntura y de carácter federal, convocando a otras fuerzas polítícas”, indica el documento. Y agrega que proponen conformar “una comisión de Acción Política que contribuya a la construcción de un Plan de Gobierno en el que prime el desarrollo y la inclusión social”.

PI

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