Para evitar el fracaso del año pasado, Massa apura el Presupuesto y lo quiere aprobado antes del Mundial

Cecilia Moreau encabezó ayer la reunión que hubo entre el oficialismo y la oposición para definir el derrotero parlamentario del Presupuesto 2023 de Sergio Massa.

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Evitar el fracaso del año pasado. Con la intención de que no vuelva a ocurrir lo de diciembre último, cuando junto a Máximo Kirchner chocó con la oposición y dejó al Gobierno sin Presupuesto, Sergio Massa –ahora como ministro de Economía– apura el Presupuesto 2023 en el Congreso. Su objetivo es que tenga media sanción en Diputados en la última semana de octubre y que se vote en el Senado en noviembre, antes del comienzo del Mundial de Qatar.

El propio Massa dará el puntapié inicial del debate parlamentario sobre la llamada Ley de Leyes, cuando el miércoles próximo abra la ronda de exposiciones en la comisión de Presupuesto de la Cámara baja. Así se definió ayer entre el oficialismo y la oposición, luego de una reunión que encabezó la titular de Diputados, la massista Cecilia Moreau, con los jefes de todas las bancadas.

El derrotero parlamentario prevé que, después de Massa, se presenten en sucesivas reuniones los funcionarios de las distintas áreas que le reportan al jefe del Palacio de Hacienda, así como los titulares de la AFIP, la Aduana y Anses, y varios ministros nacionales. En contrapartida, la oposición exigió la presencia del presidente del Banco Central, Miguel Pesce, y de los responsables de las empresas estatales “deficitarias”, como Aerolíneas Argentinas. 

Lejos de obstruir el pedido opositor, el oficialismo se comprometió a “invitar” a Pesce, con la salvedad de que su presencia depende del propio funcionario, dado que el BCRA es un organismo autárquico. “Más le vale que venga, porque él tiene acuerdo del Senado”, desafió irónicamente una espada legislativa opositora a elDiarioAR, que consideró que la reunión fue “en buenos términos y amable”. En JxC dejaron trascender que vieron en el FdT “buena predisposición” para abrir el debate. Tampoco salieron en los últimos días a cuestionar abiertamente la proyección de gastos.

Es que un revival del 2021 no solo sería un grave problema para la Casa Rosada en un año electoral, sino que también mostraría a los cambiemitas en una posición de extrema dureza, casi “sin dejar gobernar”. El FdT, sin embargo, no necesita obligatoriamente el apoyo de todo JxC para aprobarlo: va a buscar en las fuerzas provinciales –como el Interbloque Federal o Provincias Unidas–  los votos para llegar a la mayoría simple.

“El Presupuesto en Argentina no se aprueba por casos excepcionales, como el año pasado, cuando el Gobierno hizo todo mal”, apuntó la voz opositora consultada cuya voz será clave para el Gobierno. Ponderó que en esta oportunidad el FdT programe con antelación las exposiciones de los funcionarios y dejó abierta la puerta a que podría acompañarlo: “Si el Gobierno trabaja seriamente, con rigor profesional y con la apertura del diálogo para incluir los cambios que hagan falta, se puede acompañar”.

En el cónclave de ayer estuvieron por el oficialismo Germán Martínez –jefe de la bancada–, Paula Penacca –referente de La Cámpora y segunda del bloque–, así como Carlos Heller –presidente de la comisión de Presupuesto–, Marcelo Casaretto, Itaí Hagman y Sergio Palazzo. De la oposición fueron los titulares de todo el arco opositor: Mario Negri (UCR), Juan Manuel López (Coalición Cívica), Silvia Lospennato (PRO),  Alejandro “Topo” Rodríguez (Identidad Bonaerense), Ignacio García Aresca (Córdoba Federal),  Diego Sartori (Frente de la Concordia Misionero), Nicolás Del Caño (PTS - FIT) y José Luis Espert (Avanza Libertad). También estuvieron los cambiemita Omar De Marchi –de PRO, y vicepresidente 1° de la Cámara baja–, Hugo Romero (UCR) y Paula Oliveto (CC).

Ronda de exposiciones

Massa irá el miércoles a justificar su estimación de una inflación de 60% para el 2023 y los recortes en varias carteras, aunque Heller negó ayer que haya un “ajuste”. Un día después, irán a la comisión los principales funcionarios de Economía: Raúl Rigo (secretario de Hacienda), Eduardo Setti (Finanzas), José de Mendiguren (Producción), Juan José Bahillo (Agricultura) y Flavia Royón (Energía). 

Para la semanas siguientes, el oficialismo también confirmó la presencia de los titulares de AFIP, Carlos Castagneto, de Aduana, Guillermo Michel, y de Anses, Fernanda Raverta. Luego será el turno de los ministros Claudio Moroni (Trabajo), Alexis Guerrera (Transporte) y Gabriel Katopodis (Obras Públicas).

Como publicó elDiarioAR el domingo, las carteras que tendrán ajustes presupuestarios, teniendo en cuenta la inflación que prevé el Gobierno, serán las de Turismo, Economía –que apuesta a la quita y la reducción de subsidios de luz y gas, y a la disminución de importaciones de combustibles–, Salud –sin las exigencias de la pandemia–, Transporte –por recorte en los subsidios al colectivo y el tren–, Ambiente, Educación –con ajuste en universidades–, Mujeres y Desarrollo Social.

Un tema que promete debate será el blanqueo para comprar viviendas usadas y para importar insumos productivos. Un artículo de la iniciativa enviada por Massa incluye la posibilidad de usar fondos no declarados para adquirir propiedades si es que se destinan a uso hogareño, ya sea de la propia familia o para alquilársela a otra. También se suma el sinceramiento de divisas en negro de empresarios que requieren comprar en el extranjero lo necesario para producir.

En la oposición no cerraron la puerta a acompañarlo. “Si cumple con las reglas del GAFI en materia de lavado de dinero y está orientado a mejorar la inversión y el trabajo, conviene analizarlo”, dijo un encumbrado legislador. “No somos propensos a votar ningún blanqueo, pero lo vamos a discutir internamente. Sería ideal que esté por fuera del Presupuesto, en una ley aparte”, adelantó el lilito López.

Incluso puertas adentro del oficialismo el blanqueo genera resquemores, aunque no está en duda el acompañamiento de todo el bloque. “A mí los blanqueos nunca me gustaron porque siempre tienen esa cuota de reconocimiento de la ilegalidad, pero acepto que se tomen medidas difíciles porque entiendo que no hay ningún país que pueda funcionar con una inflación de 6 o 7 por ciento mensual”, admitió Heller. “La discusión no es blanqueo sí o no, sino fuga de divisas o no”, aclaró.

La Cámpora y Messi

La presencia de Penacca en la reunión de ayer también es una señal de que el propio Máximo Kirchner podría acompañar el presupuesto de Massa, que sigue los lineamientos del acuerdo con el FMI, que el camporismo rechazó en el Congreso. Fue el propio hijo de la vice, sobre el final de aquella sesión de diciembre de 2021, el que quemó los puentes con la oposición trabajosamente construidos por el tigrense. 

El calendario dará otra señal para el kirchnerismo puro: de votarse en la sesión del 26 de octubre, es probable que el debate se extienda hasta después de la medianoche, coincidiendo con el aniversario de la muerte de Néstor Kirchner. Es la primera fecha que maneja el oficialismo para bajar al recinto, sino será la semana siguiente.

Ya en el Senado, Massa tiene acordado con Cristina Kirchner que se avance rápido. El límite formal es el 30 de noviembre, cuando terminan las sesiones ordinarias. El límite informal,el comienzo del Mundial, con la selección de Messi debutando el 22. El propio Heller lo reconoció: “En noviembre hay acontecimientos de orden público y cuestiones de calendario de la cual los legisladores no estamos exentos”.

MC

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