Por fraude y lavado

“Fred” Machado negocia una pena de seis años y aspira a regresar a la Argentina en pocos meses

Federico “Fred” Machado, el empresario argentino procesado por narcotráfico, lavado de dinero y fraude en un tribunal federal de Texas, podría recibir una pena de seis años de prisión, si prospera el acuerdo negociado con la fiscal federal de Texas Heather Rattan.

El financista del exdiputado de La Libertad Avanza José Luis Espert admitió haber cometido los delitos de lavado de dinero y fraude entre 2010 y 2021, y el fiscal dejaría caer la acusación por narcotráfico, sostenida ante el tribunal desde 2020, según documentos presentados en el expediente radicado en la ciudad de Sherman, Texas, y anticipados por este diario.

La pena de seis años que —de acuerdo fuentes cercanas a la causa— Machado habría negociado con el fiscal y el acuerdo en general, que el lenguaje jurídico estadounidense denomina plea bargain, requiere la aprobación del juez de la causa, Amos Mazzant.

El delito de lavado de dinero y el fraude contemplan, cada uno, un rango de penas desde tres años de libertad condicional hasta 20 años de cárcel, y una multa de dos veces el monto lavado, según el código penal estadounidense.

Uno de los aspectos abiertos es si el tribunal aceptará computar el período que Machado estuvo detenido en Argentina

Esas penas pueden ser sustancialmente reducidas si prospera el plea bargain. Negociaciones de ese tipo son habituales en los tribunales estadounidenses, al punto de que el 90% de las acusaciones termina en reducción de las condenas máximas, en virtud de la complejidad del caso, la contundencia de las pruebas y el costo económico del procedimiento, indican documentos del Departamento de Justicia.

En el inicio de la acusación, Ernest González, exfiscal y actual juez federal de Texas, acusó a Machado y a Mercer-Erwin de ser cómplices del Cartel de Sinaloa y el Chapo Guzmán, y sostuvo que la detención de ambos había sido decisiva para una sustancial reducción en el tráfico de cocaína desde Sudamérica y Centroamérica a Estados Unidos.

Uno de los aspectos abiertos es si el tribunal aceptará computar el período que Machado permaneció detenido en Argentina.

En marzo de 2021, el financista de Espert se fugó desde Guatemala a Buenos Aires, y fue detenido en abril a pedido de Interpol, en el aeropuerto de Bariloche. Desde entonces, pasó la mayor parte del tiempo en prisión domiciliaria, en una vivienda a nombre de una hermana en las afueras de Viedma, provincia de Río Negro. Es la misma casa que Espert visitó durante la campaña electoral de 2019.

El expediente de extradición se aceleró luego de la investigación de este diario y la comprobación, en septiembre pasado, de que Machado le había transferido US$200.000 a Espert en enero de 2020. El empresario, dueño de un negocio de minas en Guatemala y de la empresa de aviación South Aviation, fue extraditado el 5 de noviembre de 2025. Desde entonces, se encuentra alojado en la prisión del condado de Cimarrón, estado de Oklahoma.

Si las cuentas le salen bien a Machado y el juez de Texas admite que ya cumplió cinco de los seis años de la probable condena, la expectativa del examigo de Espert es regresar al país antes de fin de año. Podría darse si el tribunal estadounidense le concede la repatriación para cumplir el resto de la condena en Argentina, o si se le da la pena por cumplida en Texas.

La admisión de culpabilidad indica que Machado y su socia, la estadounidense Debra Mercer-Erwin, utilizaron el fideicomiso Aircraft Guaranty Corporation Holdings y la empresa Wright Brothers Aircraft, radicada en Texas, para canalizar dinero del fraude, y que el argentino en particular prestó sus firmas South Aviation y Pampa Aircraft como vehículos de las operaciones. A Machado, además, se lo acusa de haber organizado un esquema Ponzi de recaudación de fondos millonarios para la compra de aviones que no estaban a la venta o eran vendidos múltiples veces.

Mercer-Erwin fue condenada a 16 años de prisión en 2023. En su caso, la pena incluyó el delito de narcotráfico.

Este lunes, el juez que supervisó la legalidad de la negociación, Don Bush, recomendó a su par Mazzant la aceptación del acuerdo. Mazzant podría tomarse varias semanas o meses para decidir, o hacerlo de inmediato.

Machado contó con la asistencia legal de Jamie Solano, una abogada con amplia experiencia en fiscalías de Texas y New Jersey. También participó de su defensa Alex Spiro, socio del estudio Quinn Emanuel, uno de los más cotizados de Manhattan, que tiene a Elon Musk como uno de sus clientes. Los abogados del empresario en Argentina son Roberto Rallín y Franciso Oneto. Éste también representa a Milei.

Si el acuerdo en Texas se lleva a cabo, el plan de Machado es regresar a Argentina de inmediato y dedicarse al negocio de las tierras raras

El empresario oriundo de Río Negro y radicado en Estados Unidos desde comienzos de la década de 1990 fue considerado durante décadas como uno de los principales comercializadores de aviones privados en el mercado argentino, con magnates, figuras del deporte, la política y el espectáculo como clientes. Si el acuerdo en Texas se lleva a cabo, su plan es regresar a Argentina de inmediato y dedicarse al negocio de las tierras raras.

En el plano de la política local, Milei dijo haber interpretado que el acuerdo de Machado con la fiscalía de Texas beneficia a Espert. Con insultos y groserías irreproducibles, pidió una reivindicación para el diputado que debió renunciar a su candidatura para renovar el cargo, a raíz de la investigación de éste y otros medios. Luego de años de negar o minimizar el vínculo con Machado, el cúmulo de pruebas se tornó insostenible para el aliado de Milei.

En rigor, dado que Machado admitió el delito de lavado, la sospecha de que Espert fue parte de ese engranaje cobra fuerza, según fuentes con acceso al expediente radicado en tribunales federales de San Isidro.

Espert recibió de Machado un pago de US$200.000 en enero de 2020, con el supuesto fin de asesoramiento contable en la empresa Minas del Pueblo, de Guatemala. Esa transferencia, más otros US$100.000 de pago inicial, fueron parte de un contrato por US$1 millón firmado a mediados de 2019, a cambio de un trabajo que el exdiputado nunca realizó.

A partir de esa transferencia, el fiscal federal Fernando Domínguez indagó en los bienes y el flujo de dinero de Espert en los últimos años. El economista, rebautizado como “El Profe” por Milei tras la última reconciliación, adquirió propiedades, formó fideicomisos y y emergió como titular o beneficiario de cuentas bancarias en el exterior que no formaban parte de sus declaraciones juradas ante la Cámara de Diputados.

Sus bienes permanecen embargados.

SL/MC

slacunza@eldiarioar.com