Lemoine vs. Gordo Dan: la interna libertaria se expone en X en medio de una causa contra tuiteros
La interna libertaria parece haber encontrado en X su escenario más crudo. El cruce entre Lilia Lemoine y Daniel Parisini, conocido como el Gordo Dan, —inesperado por el nivel de exposición de sus protagonistas— dejó de ser una discusión más dentro del ecosistema digital oficialista para convertirse en una señal de una tensión más profunda, en medio de una causa judicial que pone bajo la lupa a los actores de la llamada “batalla cultural”.
El intercambio se originó a partir de un mensaje de Lemoine a un usuario que cuestionaba a Sebastián Pareja, presidente de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires y dirigente cercano a Karina Milei. “Listo, dejá de seguir a Milei”, escribió la diputada nacional, en una respuesta que rápidamente escaló en visibilidad. Parisini citó ese mensaje con un breve “No”, lo que derivó en una serie de réplicas que expusieron diferencias políticas dentro del oficialismo.
“Bancaste a Villarruel y a Pagano, Dan. En la vida real, vos dejabas caer al gobierno. Perdón. Me cansé”, sostuvo Lemoine. Parisini respondió con un planteo sobre los límites de la autoridad dentro del espacio: “No solo banqué a Villarruel y a Pagano, banqué a toda La Libertad Avanza cuando había que bancar, y dejé de bancar cuando pasó lo que pasó. Vos no tenés la potestad de echar a nadie ni de hacer que nadie deje de seguir a Milei. No tenés jurisdicción acá para hacer eso. Esto no es el Congreso. No pasarás”. El cruce continuó con un mensaje del influencer en tono más confrontativo.
La discusión se produjo en paralelo al avance de una causa judicial en la que se investigan presuntas amenazas e instigación a cometer delitos por parte de usuarios identificados con el oficialismo en redes sociales. El expediente se inició en septiembre del año pasado a partir de una denuncia presentada por el propio Sebastián Pareja.
Tras declararse incompetente la Justicia nacional, la investigación quedó en manos de la fiscal porteña Celsa Ramírez, quien esta semana imputó y citó a indagatoria a once personas luego de identificar a los usuarios denunciados. Los hechos investigados podrían encuadrarse en los delitos de amenazas, instigación a cometer delitos e incitación pública contra instituciones.
En ese contexto, Parisini había cuestionado públicamente la decisión de judicializar el accionar de tuiteros libertarios. En su programa, sostuvo que se trata de una estrategia “poco inteligente” y se manifestó en defensa de quienes, según su visión, “dieron la batalla cultural” en redes sociales. También había dirigido críticas a Pareja por haber impulsado la denuncia.
El trasfondo del conflicto remite a diferencias más amplias dentro de La Libertad Avanza. Por un lado, el sector vinculado a Pareja y a los hermanos Menem, que impulsa un esquema de construcción territorial basado en el armado político tradicional. Por otro, un grupo de militantes digitales, streamers e influencers cercanos a Santiago Caputo, que reivindican el rol de las redes sociales y la centralidad de la disputa ideológica.
La intervención judicial introduce un elemento adicional en esa dinámica, al trasladar prácticas habituales del ecosistema digital a un ámbito institucional con criterios distintos. En ese marco, el cruce entre Lemoine y Parisini expone las tensiones que enfrenta el oficialismo para ordenar su base política en un contexto de creciente exposición pública y judicial.
PL/MG
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