El juicio por la obra pública en Santa Cruz

Vialidad: la supuesta reunión CFK-Báez para “limpiar todo” y la pulseada entre los fiscales y la defensa de la vicepresidenta

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“La verdad cuando se busca, aparece”. Es la única coincidencia entre la defensa de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola. Así lo destacó durante su alegato el penalista Carlos Alberto Beraldi, principal defensor de la expresidenta en el juicio oral y público por el caso Vialidad. Pero la definición de qué se acerca a la verdad y qué es literalmente mentira los divide por completo.

Fernández de Kirchner enfrenta un pedido de pena de doce años de prisión e inhabilitación perpetua por liderar una supuesta asociación ilícita para defraudar al Estado a través de la adjudicación ilegal de 51 obras viales al empresario Lázaro Báez, exsocio comercial de los Kirchner.

La defensa sostiene que la fiscalía creó una “fantasía” en la que Fernández de Kirchner decidía sobre sus ministros, jefes de Gabinete y diputados y senadores. Para argumentar que ese tipo de incidencia no era posible, Fernández de Kirchner y Beraldi describieron las reglas, normas y procedimientos constitucionales que establecen las funciones y competencias del Presidente, el jefe de Gabinete y otros cargos clave. 

La fiscalía, en cambio, remarcó varias veces durante su alegato que Fernández de Kirchner no necesita presionar o solicitar a otros que beneficiaran a Báez, ya que habría contado con la complicidad de los organizadores de la supuesta asociación ilícita: el ministro Julio De Vido; el secretario de Obras Públicas, José López; el director nacional de Vialidad, Nelson Periotti; y Báez. Por ejemplo, dijeron Luciani y Mola, a la hora de garantizar el envío de fondos del Tesoro Nacional para enviar las obras que se adjudicaban al empresario amigo.

El rol de Fernández de Kirchner en la adjudicación de obra pública durante sus dos mandatos (2007-2015) y su alcance legal es uno de los puntos centrales del juicio. En ese marco, la supuesta reunión con Báez a finales de 2015 en medio del plan “Limpiar Todo” es otro de los principales contrapuntos entre la fiscalía y la defensa, y de los más resaltados por funcionarios y aliados de la vicepresidenta en medios de comunicación y redes sociales durante la semana última. “Los fiscales mintieron”, dijo la vicepresidenta. 

“Lázaro Báez” son las palabras menos pronunciadas por la vicepresidenta en público. Fernández de Kirchner evita nombrar al empresario que fue amigo de su esposo y socio comercial de sus empresas, como Hotesur, sociedad en la que la expresidenta tuvo el 45% de las acciones, según las actas de la propia compañía.

En su alegato Cristina Fernández de Kirchner no mencionó a Báez ni su relación comercial con el empresario (construyó sus hoteles y otras propiedades, gerenciaba sus hoteles y le alquilaba propiedades). El abogado Carlos Beraldi sí lo hizo: sostuvo que la relación comercial se basó en alquileres de propiedades y hoteles y que eran negocios legales.

La fiscalía sostuvo que Fernández de Kirchner no podía desconocer los beneficios que su socio recibía de su gobierno y que la entonces presidenta firmó Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) y decreto de designación de funcionarios que permitieron la continuidad del esquema que heredó del gobierno de Néstor Kirchner en 2007.

Pero, además, el fiscal Luciani hizo especial hincapié en un supuesto encuentro que rompía, para la fiscalía, la supuesta lejanía entre el empresario y la funcionaria: la reunión del 30 de noviembre de 2015 por la tarde, en Santa Cruz, en la que la entonces presidenta tomó decisiones sobre el “plan huída” del Grupo Báez tras la derrota electoral. 

El “plan limpiar todo” o “plan huída” era la salida de las empresas de Báez de Santa Cruz y el despido de empleados, aseguró el fiscal. “Limpiar todo”, fue la orden del secretario de Obras Públicas, José López, al presidente de Austral Construcciones, Julio Mendoza, tras una reunión con la Presidenta en Olivos, a finales de noviembre de 2015. La fuente que permitió a la fiscalía reconstruir estas reuniones y decisiones son los mensajes de texto y chats extraídos del teléfono de López; y un video que registró al avión presidencial, Tango 01, aterrizando en Río Gallegos el 29 de noviembre por la tarde.

La defensa sostuvo que la fiscalía mintió, que esa reunión entre CFK y Báez no existió y ofreció como prueba los registros en medios de comunicación que ubican a Fernández de Kirchner en un acto oficial en Bariloche, ese lunes 30 de noviembre por la tarde. No podía, entonces, estar en dos lugares al mismo tiempo. 

En base a información publicada por la Casa Rosada en 2015, por la propia Fernández de Kirchner en su cuenta de Twitter y por medios de Río Negro, y los mensajes del teléfono de López, elDiarioAR pudo establecer que existe una posibilidad fáctica de que Báez y la vicepresidenta se hayan reunido en esas fecha y que no es cierto que es imposible que así haya sido. También surge de un mensaje enviado por Báez a José López el 1° de diciembre a las 21.34 horas que el empresario y la entonces presidenta hubieran conversado, aunque no se hubiesen reunido físicamente.

Para cruzar la información, primero hay que tener en cuenta que en la extracción del contenido del teléfono de López, todos los mensajes y chats figuran con un huso horario distintos al que corresponde a los mensajes, debido a que el programa que extrae el contenido del celular no registra el material en el huso horario de Argentina, sino del Coordinated Universal Time (UTC)+0, equivalente a tres horas más tarde. Es decir que los mensajes registrados a las 15 horas, ocurrieron en realidad a las 12 horas de Argentina, según explicó el fiscal Luciani durante su alegato. En este artículo se transcriben los horarios reales de los mensajes.

El sábado 28 de noviembre, López escribió al presidente de Austral Construcciones, Julio Mendoza, mano derecha de Báez, que tenga listo la “nómina de empleados y liquidación final”. “Lunes (por el 30 de noviembre) a primera hora para (que) la Señora vea y tome decisiones”. Mendoza les respondió: “Mirá, nos encontramos en RG (Río Gallegos) el lunes mediodía y vemos”.

Ese domingo 29, López viajó por sus medios a Río Gallegos y se hospedó en la casa de su suegra, según le contó en un mensaje a Nelson Periotti, entonces titular de la Dirección Nacional de Vialidad, quien también debía viajar para estar en la capital de Santa Cruz en la misma fecha. Algo los congregaba en la provincia y según los mensajes gira en torno a Báez.

El Tango 01 aterrizó en Río Gallegos el domingo 29 por la tarde y quedó registrado en video porque el piloto realizó un vuelo rasante sobre el aeropuerto que despertó la curiosidad de quienes se encontraban en la pista y lo grabaron.

El lunes 30, Fernández de Kirchner aterrizó en el aeropuerto de Bariloche a las 17 horas, según el medio Bariloche Opina, y desde allí se trasladó por tierra unos 60 kilómetros hasta la localidad de Pilcaniyeu para encabezar el acto al que se refirió su defensa en el alegato: la inauguración de la producción de uranio enriquecido en una planta de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), según publicó la Casa Rosada.

El mensaje que presupone que Fernández de Kirchner se reunió con Báez esa tarde fue enviado por Mendoza a López el mismo lunes 30 a las 12:35: “Llega la señora a la tarde y L se junta con ella”.

Para arribar a las 17 horas desde Río Gallegos (o El Calafate, porque no está claro dónde fue la reunión) a Bariloche, el Tango 01 requiere despegar de Santa Cruz alrededor de las 15. El avión presidencial viaja a menos de 900 kilómetros por hora y la distancia es de unos 1.500 kilómetros entre los dos puntos geográficos.

Antes del inicio del acto en Pilcaniyeu, Fernández de Kirchner mantuvo comunicación por videoconferencia con Santa Cruz, la Ciudad de Buenos Aires y la localidad bonaerense de Pilar para otras tres inauguraciones virtuales.

El acto oficial comenzó alrededor de las 18.15, según un twitt de la funcionaria, y culminó pasados los 27 minutos, es decir, antes de las 19 horas. Luego, se trasladó en helicóptero hasta el centro que depende de la Comisión Nacional de Energía Atómica, consignó Página/12. Ese medio también afirmó que la presidenta había estado en Santa Cruz el fin de semana.

¿Era imposible que se hubiera reunido con Báez ese día? Una posibilidad es que la reunión que niega la defensa y la propia vicepresidenta se podría haber concretado antes de las 15 horas del 30 de noviembre, cuando debió partir hacia Bariloche, ya que se encontraba efectivamente en Santa Cruz, como consignó Página/12 y el aterrizaje del Tango 01 en Río Gallegos.

No está claro dónde pasó la noche. si regresó a Santa Cruz o viajó desde Bariloche a Buenos Aires. Al día siguiente, el 1° de diciembre de 2015, la entonces presidenta estaba en la Casa Rosada al menos desde el mediodía. Almorzó con gobernadores del Frente para la Victoria en la sede de Gobierno y por la tarde se reunió con las autoridades de la Conferencia Episcopal Argentina, según los registros oficiales y de medios.

¿Qué otro indicio hay de que existió un encuentro con Báez? En los mensajes registrados en el teléfono de López,  Mendoza y López se refieren a Fernández de Kirchner como “la señora”. Por eso, la fiscalía sostiene que Báez hablaba de la presidenta cuando le envió a López dos mensajes el 1° de diciembre por la noche con esa misma referencia y en el contexto que aporta el resto de los mensajes previos y posteriores. 

Para ese 1° de diciembre por la noche, el encuentro, haya sido en Buenos Aires, en Bariloche o en Santa Cruz, o la conversación entre ambos, según Báez, ya había ocurrido. Aunque el empresario nunca menciona la palabra “reunión”. A las 21.32, el empresario escribió a López: “José atendeme un minuto Lázaro gracias (sic)”. Dos minutos después, Báez agregó: “Es para coordinar con lo que me dijo la señora. gracias”. Austral Construcciones había activado el “plan de salida”, dijo la fiscalía.

ED

“La verdad cuando se busca, aparece”. Es la única coincidencia entre la defensa de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola. Así lo destacó durante su alegato el penalista Carlos Alberto Beraldi, principal defensor de la expresidenta en el juicio oral y público por el caso Vialidad. Pero la definición de qué se acerca a la verdad y qué es literalmente mentira los divide por completo.

Fernández de Kirchner enfrenta un pedido de pena de doce años de prisión e inhabilitación perpetua por liderar una supuesta asociación ilícita para defraudar al Estado a través de la adjudicación ilegal de 51 obras viales al empresario Lázaro Báez, exsocio comercial de los Kirchner.

La defensa sostiene que la fiscalía creó una “fantasía” en la que Fernández de Kirchner decidía sobre sus ministros, jefes de Gabinete y diputados y senadores. Para argumentar que ese tipo de incidencia no era posible, Fernández de Kirchner y Beraldi describieron las reglas, normas y procedimientos constitucionales que establecen las funciones y competencias del Presidente, el jefe de Gabinete y otros cargos clave. 

La fiscalía, en cambio, remarcó varias veces durante su alegato que Fernández de Kirchner no necesita presionar o solicitar a otros que beneficiaran a Báez, ya que habría contado con la complicidad de los organizadores de la supuesta asociación ilícita: el ministro Julio De Vido; el secretario de Obras Públicas, José López; el director nacional de Vialidad, Nelson Periotti; y Báez. Por ejemplo, dijeron Luciani y Mola, a la hora de garantizar el envío de fondos del Tesoro Nacional para enviar las obras que se adjudicaban al empresario amigo.

El rol de Fernández de Kirchner en la adjudicación de obra pública durante sus dos mandatos (2007-2015) y su alcance legal es uno de los puntos centrales del juicio. En ese marco, la supuesta reunión con Báez a finales de 2015 en medio del plan “Limpiar Todo” es otro de los principales contrapuntos entre la fiscalía y la defensa, y de los más resaltados por funcionarios y aliados de la vicepresidenta en medios de comunicación y redes sociales durante la semana última. “Los fiscales mintieron”, dijo la vicepresidenta. 

“Lázaro Báez” son las palabras menos pronunciadas por la vicepresidenta en público. Fernández de Kirchner evita nombrar al empresario que fue amigo de su esposo y socio comercial de sus empresas, como Hotesur, sociedad en la que la expresidenta tuvo el 45% de las acciones, según las actas de la propia compañía.

En su alegato Cristina Fernández de Kirchner no mencionó a Báez ni su relación comercial con el empresario (construyó sus hoteles y otras propiedades, gerenciaba sus hoteles y le alquilaba propiedades). El abogado Carlos Beraldi sí lo hizo: sostuvo que la relación comercial se basó en alquileres de propiedades y hoteles y que eran negocios legales.

La fiscalía sostuvo que Fernández de Kirchner no podía desconocer los beneficios que su socio recibía de su gobierno y que la entonces presidenta firmó Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) y decreto de designación de funcionarios que permitieron la continuidad del esquema que heredó del gobierno de Néstor Kirchner en 2007.

Pero, además, el fiscal Luciani hizo especial hincapié en un supuesto encuentro que rompía, para la fiscalía, la supuesta lejanía entre el empresario y la funcionaria: la reunión del 30 de noviembre de 2015 por la tarde, en Santa Cruz, en la que la entonces presidenta tomó decisiones sobre el “plan huída” del Grupo Báez tras la derrota electoral. 

El “plan limpiar todo” o “plan huída” era la salida de las empresas de Báez de Santa Cruz y el despido de empleados, aseguró el fiscal. “Limpiar todo”, fue la orden del secretario de Obras Públicas, José López, al presidente de Austral Construcciones, Julio Mendoza, tras una reunión con la Presidenta en Olivos, a finales de noviembre de 2015. La fuente que permitió a la fiscalía reconstruir estas reuniones y decisiones son los mensajes de texto y chats extraídos del teléfono de López; y un video que registró al avión presidencial, Tango 01, aterrizando en Río Gallegos el 29 de noviembre por la tarde.

La defensa sostuvo que la fiscalía mintió, que esa reunión entre CFK y Báez no existió y ofreció como prueba los registros en medios de comunicación que ubican a Fernández de Kirchner en un acto oficial en Bariloche, ese lunes 30 de noviembre por la tarde. No podía, entonces, estar en dos lugares al mismo tiempo. 

En base a información publicada por la Casa Rosada en 2015, por la propia Fernández de Kirchner en su cuenta de Twitter y por medios de Río Negro, y los mensajes del teléfono de López, elDiarioAR pudo establecer que existe una posibilidad fáctica de que Báez y la vicepresidenta se hayan reunido en esas fecha y que no es cierto que es imposible que así haya sido. También surge de un mensaje enviado por Báez a José López el 1° de diciembre a las 21.34 horas que el empresario y la entonces presidenta hubieran conversado, aunque no se hubiesen reunido físicamente.

Para cruzar la información, primero hay que tener en cuenta que en la extracción del contenido del teléfono de López, todos los mensajes y chats figuran con un huso horario distintos al que corresponde a los mensajes, debido a que el programa que extrae el contenido del celular no registra el material en el huso horario de Argentina, sino del Coordinated Universal Time (UTC)+0, equivalente a tres horas más tarde. Es decir que los mensajes registrados a las 15 horas, ocurrieron en realidad a las 12 horas de Argentina, según explicó el fiscal Luciani durante su alegato. En este artículo se transcriben los horarios reales de los mensajes.

El sábado 28 de noviembre, López escribió al presidente de Austral Construcciones, Julio Mendoza, mano derecha de Báez, que tenga listo la “nómina de empleados y liquidación final”. “Lunes (por el 30 de noviembre) a primera hora para (que) la Señora vea y tome decisiones”. Mendoza les respondió: “Mirá, nos encontramos en RG (Río Gallegos) el lunes mediodía y vemos”.

Ese domingo 29, López viajó por sus medios a Río Gallegos y se hospedó en la casa de su suegra, según le contó en un mensaje a Nelson Periotti, entonces titular de la Dirección Nacional de Vialidad, quien también debía viajar para estar en la capital de Santa Cruz en la misma fecha. Algo los congregaba en la provincia y según los mensajes gira en torno a Báez.

El Tango 01 aterrizó en Río Gallegos el domingo 29 por la tarde y quedó registrado en video porque el piloto realizó un vuelo rasante sobre el aeropuerto que despertó la curiosidad de quienes se encontraban en la pista y lo grabaron.

El lunes 30, Fernández de Kirchner aterrizó en el aeropuerto de Bariloche a las 17 horas, según el medio Bariloche Opina, y desde allí se trasladó por tierra unos 60 kilómetros hasta la localidad de Pilcaniyeu para encabezar el acto al que se refirió su defensa en el alegato: la inauguración de la producción de uranio enriquecido en una planta de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), según publicó la Casa Rosada.

El mensaje que presupone que Fernández de Kirchner se reunió con Báez esa tarde fue enviado por Mendoza a López el mismo lunes 30 a las 12:35: “Llega la señora a la tarde y L se junta con ella”.

Para arribar a las 17 horas desde Río Gallegos (o El Calafate, porque no está claro dónde fue la reunión) a Bariloche, el Tango 01 requiere despegar de Santa Cruz alrededor de las 15. El avión presidencial viaja a menos de 900 kilómetros por hora y la distancia es de unos 1.500 kilómetros entre los dos puntos geográficos.

Antes del inicio del acto en Pilcaniyeu, Fernández de Kirchner mantuvo comunicación por videoconferencia con Santa Cruz, la Ciudad de Buenos Aires y la localidad bonaerense de Pilar para otras tres inauguraciones virtuales.

El acto oficial comenzó alrededor de las 18.15, según un twitt de la funcionaria, y culminó pasados los 27 minutos, es decir, antes de las 19 horas. Luego, se trasladó en helicóptero hasta el centro que depende de la Comisión Nacional de Energía Atómica, consignó Página/12. Ese medio también afirmó que la presidenta había estado en Santa Cruz el fin de semana.

¿Era imposible que se hubiera reunido con Báez ese día? Una posibilidad es que la reunión que niega la defensa y la propia vicepresidenta se podría haber concretado antes de las 15 horas del 30 de noviembre, cuando debió partir hacia Bariloche, ya que se encontraba efectivamente en Santa Cruz, como consignó Página/12 y el aterrizaje del Tango 01 en Río Gallegos.

No está claro dónde pasó la noche. si regresó a Santa Cruz o viajó desde Bariloche a Buenos Aires. Al día siguiente, el 1° de diciembre de 2015, la entonces presidenta estaba en la Casa Rosada al menos desde el mediodía. Almorzó con gobernadores del Frente para la Victoria en la sede de Gobierno y por la tarde se reunió con las autoridades de la Conferencia Episcopal Argentina, según los registros oficiales y de medios.

¿Qué otro indicio hay de que existió un encuentro con Báez? En los mensajes registrados en el teléfono de López,  Mendoza y López se refieren a Fernández de Kirchner como “la señora”. Por eso, la fiscalía sostiene que Báez hablaba de la presidenta cuando le envió a López dos mensajes el 1° de diciembre por la noche con esa misma referencia y en el contexto que aporta el resto de los mensajes previos y posteriores. 

Para ese 1° de diciembre por la noche, el encuentro, haya sido en Buenos Aires, en Bariloche o en Santa Cruz, o la conversación entre ambos, según Báez, ya había ocurrido. Aunque el empresario nunca menciona la palabra “reunión”. A las 21.32, el empresario escribió a López: “José atendeme un minuto Lázaro gracias (sic)”. Dos minutos después, Báez agregó: “Es para coordinar con lo que me dijo la señora. gracias”. Austral Construcciones había activado el “plan de salida”, dijo la fiscalía.

ED

“La verdad cuando se busca, aparece”. Es la única coincidencia entre la defensa de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola. Así lo destacó durante su alegato el penalista Carlos Alberto Beraldi, principal defensor de la expresidenta en el juicio oral y público por el caso Vialidad. Pero la definición de qué se acerca a la verdad y qué es literalmente mentira los divide por completo.

Fernández de Kirchner enfrenta un pedido de pena de doce años de prisión e inhabilitación perpetua por liderar una supuesta asociación ilícita para defraudar al Estado a través de la adjudicación ilegal de 51 obras viales al empresario Lázaro Báez, exsocio comercial de los Kirchner.