Por qué volver una y mil veces al robo del siglo y a Lorrie Moore

Agustina Larrea Mil Lianas rojo

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Quienes tienen niños cerca habrán notado con qué intensidad la mayoría de ellos pide volver a mirar una película que les gusta apenas termina. Lo mismo puede pasar con un juego, un video en YouTube, un cuento, una canción: los mueve esa pulsión por repetir, por volver a transitar alrededor de eso que conocen y se saben de memoria, un ¡otra vez! que los estimula y les reafirma su lugar en el mundo (no se me ocurre nada más humano que esto)

De grandes perdemos un poco ese ímpetu. Ocurre que con ganas de andar detrás de lo nuevo –eso que pareciera estar ahí, flotando frente a nuestras narices y a la vez escondido, un dato camuflado entre los algoritmos que seguro todos los demás conocen y disfrutan, pero que a nosotros por alguna razón nos resulta esquivo–, nos vamos por la canaleta de la novedad y cierto esnobismo.

Sin embargo, hay cosas que por algún motivo siempre están volviendo y que, por su poder magnético –puede ser alguna imagen, una frase, un personaje atractivo o, por qué no, nuestro mismísimo y célebre niño interior– nos dejan prendados, justamente, a fuerza de esa repetición.

Esta semana, vamos con lianas que recuperan aquel espíritu infantil a veces abandonado. ¡A reincidir que se acaba el mundo!

1. En barrio de ricachones, etc. Algo de esto que decía arriba circula en el podcast El verdadero robo del siglo que viene a traernos una historia transitada y a la vez adictiva. Hay libros, películas, los medios contaron hasta el hartazgo –o no– la aventura del grupo de ladrones que en 2006 entró por asalto a la sucursal del Banco Río de la localidad bonaerense de Acassuso, juntó millones y después se escapó por un desagüe. El Hombre del Traje Gris, el mensaje de “en barrio de ricachones, sin armas ni rencores, es sólo plata y no amores” o los policías que quedaron en off-side parecen ser parte de un folclore en loop.

Tal vez por eso, con dinamismo y sobre todo con un gran apego a cada detalle, los productores se dedicaron a ordenar los hechos y hablaron con todas las partes involucradas: testigos, policías, periodistas que investigaron (un asterisco: ¿hay una voz más podcasteril que la del mítico periodista de policiales Ricardo Patán Ragendorfer?), fiscales y, según prometen –por ahora se estrenaron tres de los seis episodios de la serie– también quienes estuvieron como rehenes y los propios ladrones que comandaron el asalto.

Lo que consiguen es un relato esclarecedor, que repone la época y ayuda a armar un rompecabezas conocido, pero no por eso menos atrapante. A la vez cumple con una especie de misión casi pedagógica para quienes lo escuchen fuera de la Argentina: hay aclaraciones constantes sobre palabras específicas, personajes o situaciones locales para que nadie se quede afuera.

La narración está a cargo de Mariano Pagella, que es el productor y el presentador del podcast, y los guiones fueron escritos por Alejandro Marinelli (a quien pueden leer también por acá en el diario) y Tali Goldman (otro asterisco: si todavía no lo hicieron, vayan a buscar su libro de cuentos Larga distancia; salió el año pasado por Concreto Editorial y es de lo más refrescante que van a encontrar en la narrativa local).

Con producción de Adonde Media, El verdadero robo del siglo se puede escuchar en todas las plataformas de podcast y en su página oficial.

1 y 1/2. Siempre soñé con escribir esto: “el público se renueva” así que les recuerdo, una vez más, porque hoy la consigna es reincidir, que en ElDiarioAR tenemos nuestra oferta de podcast también con Ágora y Sobremesa. Además, Algo prestado, de Tamara Tenenbaum, ya está disponible en sus plataformas favoritas.

2. Siempre Lorrie. Durante su visita a la Argentina en 2019, cuando participó de la última edición presencial del Festival Internacional de Literatura de Buenos Aires (Filba) la escritora estadounidense logró algo impensado: llenó el imponente Teatro Nacional Cervantes con una auténtica multitud de fans que celebraron cada una de sus palabras, largaron carcajadas, comentaron por lo bajo con complicidad, se dieron manija a la salida con todo lo que habían visto en el escenario, sus anécdotas, sus movimientos, como si se tratara de una rock star.

Y Lorrie Moore lo es, a su modo, mientras combina la vida de escritora y docente con todo lo demás porque puede reírse de eso. Justamente fue ella la que en Cómo convertirse en escritora –un texto inolvidable que forma parte de su libro Autoayuda y está lleno de guiños sobre su oficio– dio las pistas justas al sugerirle a quienes quisieran dedicarse a la escritura que intenten con otras actividades (“Estrella de cine/astronauta. Estrella de cine/misionero. Estrella de cine/maestro de jardín de infantes. Presidente del Mundo”, ofrece en el relato como opciones estrambóticas y posibles).

Lorrie Moore es una de las escritoras contemporáneas más importantes y sus cuentos, un refugio al que hay que volver siempre. 

Plagados de humor, descripciones punzantes y percepciones feroces de lo cotidiano (con la soledad, los vínculos y la forma de habitar el mundo de las mujeres ahí, pero a la vez desde una sutileza y nunca desde el subrayado), ahora se publican en español todos juntos, en una edición de Seix Barral que ya se consigue en las librerías locales.

Por orden de aparición, están todos los relatos de los libros Autoayuda, Como la vida misma, Pájaros de América y Gracias por la compañía (el título insólito que le pusieron cuando salió en español, el original es Bark).

3. Para ver (y ahora también para escuchar). Durante todo 2020, la escritora argentina Gabriela Borrelli Azara llevó adelante un ciclo de entrevistas con distintos personajes del mundo de la cultura y del pensamiento en general en el perfil de Facebook del Centro Cultural Kirchner (protestábamos porque veíamos muchos vivos, nos reíamos un poco de eso, pero sospecho que algún día alguien va a estudiar cuánto nos ayudaron a sobrellevar los meses más duros de la pandemia todas esas actividades que fueron apareciendo en las redes sociales, a veces de manera más organizada y otras más espontáneas). 

Bajo el nombre de Transmisión de pensamiento, el centro cultural fue subiendo el ciclo a su canal de YouTube –la selección es impecable: de la autora mexicana Valeria Luiselli al escritor argentino Julián López; del chef Fernando Trocca a la investigadora Ana Longoni y la lista se extiende este año también– y desde estos días esas charlas se pueden escuchar, con edición especial y musicalización a cargo de Barbi Recanati, en formato de podcast.

Cada episodio dura entre 15 y 20 minutos y resulta, en su diversidad, un buen reflejo de esa intención que se propusieron quienes realizan el ciclo: un espacio para pensar la actualidad, la literatura, la creación artística en clave política.

A mí me gustó mucho el episodio de Valeria Luiselli, la autora de Desierto sonoro (salió por la editorial Sigilo, en 2019). Se los dejo por acá.

¡Hasta la próxima!

AL

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