La crisis en el Gobierno

Del ajuste del cepo al ultimátum al Presidente: los últimos días de Martín Guzmán en Economía

Alberto Fernández con Martín Guzmán en Casa Rosada

La semana que comenzó con el ajuste del cepo para las importaciones, terminó este sábado con la salida del ministro de Economía Martín Guzmán. Fueron días de mucha actividad para el ahora exfuncionario, que dio el portazo tras intentar una vez más, infructuosamente, disponer de la lapicera de la política energética.

El lunes el ministro confirmó nuevas restricciones al dólar para importaciones, tras las críticas que recibió de la vicepresidenta sobre un supuesto “festival de importaciones”. Ese mismo día dio una entrevista radial en la que dijo que la decisión no se tomó antes porque “hace 6 meses no teníamos US$4.640 millones de importaciones en energía” e insistió en lo que fue el mantra de su gestión: ordenar la economía como camino sustentable para bajar la inflación. 

El impacto inmediato de las modificaciones al esquema de importaciones fue una disparada de las cotizaciones paralelas del dólar –el blue se ubicó cerca de los $240 y el MEP, de los $250–, pero también le permitió al Banco Central comprar entre el martes y el jueves más de US$1.500 millones que fueron a fortalecer las reservas. La compra más grande en 20 años para un período de tiempo tan corto.  El martes, el Ministerio de Economía sumó un respiro: renovó todos los vencimientos de deuda de junio y consiguió un 6% extra.

El miércoles hubo reunión de gabinete y, en medio de la tensión cambiaria, Guzmán faltó. Su equipo explicó que se debió a que tuvo una “reunión de equipo” para organizar la hoja de ruta de los próximos días. El ministro había recibido hacía pocas horas la aprobación por parte del directorio del FMI de la primera revisión trimestral del acuerdo y se preparaba para viajar este lunes a Francia a renegociar la deuda con el Club de París. 

Ese mismo miércoles por la noche el Alberto Fernández dio una entrevista en C5N en la que señaló, como las dos prioridades de la gestión económica de su gobierno reducir el déficit fiscal y acumular reservas. Dos objetivos alejados de la línea de la vicepresidenta pero muy representativos de Guzmán, a quien ratificó en su cargo e intentó proteger de las críticas. “Echarle la culpa a Guzmán por la inflación es casi una crueldad, porque el problema lleva más de 15 años”, dijo.  

El jueves, según pudo saber este diario, Guzmán mantuvo una reunión en  Olivos con el Presidente. Según versiones que circulan por estas horas, el ministro le planteó la necesidad de tener el control de los instrumentos de política macroeconómica, tal como escribió después en su carta de renuncia. Consciente de que el gran rojo de las cuentas del Estado se explica por las importaciones y los subsidios a la energía, Guzmán le pidió al Presidente que le diera mayor poder sobre ese asunto y desplazara a los funcionarios de La Cámpora que bloquean su programa de segmentación tarifaria.  

Según esta versión, el Presidente le pidió un plazo de 48 horas para evaluar la situación, que Guzmán usó para empezar a redactar su carta de renuncia. Las siete carillas que se conocieron esta tarde, mientras la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner daba un discurso en Ensenada.

DT

Etiquetas
stats