Una tregua en Navidad pospone la puja por el precio dolarizado de la carne

0

El acuerdo entre el Gobierno y los frigoríficos para ofrecer durante las fiestas de fin de año tres cortes de carne populares con precios subsidiados hasta en un 30 por ciento es apenas el aperitivo de la verdadera guerra por la formación de precios de la industria que llegará en enero, según coincidieron fuentes del gobierno y de la industria.

A partir del sábado 19 de diciembre, los frigoríficos exportadores de carnes ofrecerán hasta 1.300 toneladas en cortes de asado, vacío y matambre a través de 1.600 bocas de expendios en todo el país, detalló ante la agencia Telam el viernes 11 la secretaria de Comercio Interior, Paula Español.

“Anunciamos un programa de precios para tres cortes parrilleros, con baja de precios hasta un 30%”, dijo Español y precisó que la oferta alcanza al asado, que se podrá comprar a $349 el kilogramo; vacío a $459 y matambre a $479.

Pero el volumen de carne que los frigoríficos exportadores pondrá a disposición del mercado interno a precios subsidiados refleja que el acuerdo es apenas una tregua navideña. Y que la verdadera discusión –como desdolarizar el precio de la carne que está atado al precio internacional— sólo comenzará a tratarse el año próximo.

Para tener una idea comparativa del significado de la oferta, hay que considerar que, en noviembre, se produjeron 285 mil toneladas res con hueso de carne vacuna, de acuerdo a cifras oficiales de la industria. Y en octubre, las exportaciones de carne vacuna equivalieron a 59 mil toneladas, es decir, casi 60 veces más de lo que podrá adquirirse a valores inferiores en un 30 por ciento al precio de mercado.

De hecho, un día antes del anuncio hasta el presidente Alberto Fernández sugirió que el acuerdo era escaso en una entrevista con C5N el jueves 10 de diciembre.

“Le pedí a (Matías) Kulfas que por favor involucremos más cortes, no solamente tres,” dijo Fernández. “En el año 2007 hicimos un acuerdo con los productores de carne y logramos que alrededor de 11 o 14 cortes, no me acuerdo cuántos eran, entrarán en un sistema de precios cuidados”, dijo el mandatario. 

Fernández especificó en esa misma entrevista “cuál es el peor problema que tenemos hoy” para controlar la inflación. “Los precios internacionales de los alimentos están teniendo una suba importante,” dijo. “Y ese aumento de los precios internacionales de los alimentos termina repercutiendo en el mercado interno.”

Los datos de la industria de la carne son claros a la hora de revelar el diagnóstico. El precio del ternero de destete paso de 100 pesos el kilogramo en marzo hasta los 150 pesos en noviembre. Y el aumento del precio internacional de las commodities agropecuarias llevo, por ejemplo, a que el precio del maíz, que se utiliza para engordar el ganado, costara 8 pesos por kilo en marzo y 15 pesos en noviembre, casi el doble.

Con estas subas, no sorprendió que el precio promedio de la hacienda en pie subiera en noviembre 11% con relación a octubre, acumulando una suba de casi 50% en los últimos cinco meses. En Liniers, los productores se mantuvieron vendiendo sus animales en un valor constante dólares corrientes de alrededor de USD 1,40/kg, gracias a que el precio de exportación se ubicó en los últimos cuatro meses a un valor promedio de USD 3,40/kg

Por eso los aumentos de los precios en pesos no significaron una caída en el consumo. La oferta de los productores se mantuvo constante y en alza durante los primeros once meses apuntalada por una demanda sostenida de las exportaciones que vino a suplantar la caída en la demanda interna por el alza de los precios. Mientras que en marzo se exportó un 26% del total producido de carne, en octubre ese porcentaje fue de 30,6%.

“La presión de la demanda de exportación aumentó su importancia en 4,8 puntos porcentuales, con lo cual las exportaciones presionan sobre el precio de la hacienda, que normalmente va a el consumo,” según detalló el informe de noviembre de la cámara del sector (CICCRA). “La participación de los embarques al exterior en el total producido habría ascendido a 28,1%, convirtiéndose en la más alta de las últimas décadas”, dijo el texto.

El cambio histórico en la ecuación hizo que el consumo de carne vacuna por habitante llegará por primera vez en noviembre a un piso récord de 50,2 kg/año, cuando el promedio histórico de los últimos 20 años es de 60 kilos por habitante/año.

“Tenemos que hacer un acuerdo con los productores de alimentos,” dijo Fernández. “Los productores de alimentos producen en pesos, pagan sueldos en pesos, no tiene nada que ver cómo varía eso y cómo varía en términos de dólar. Tenemos que llegar a un acuerdo porque la inflación es un problema”, agregó.

Desde el Ministerio de Producción alertaron que ese acuerdo sólo comenzará a trabajarse en enero, cuando la secretaria Español aglutine un equipo multiministerial para comenzar a trabajar un acuerdo global.

Cuando la actual gestión asumió en diciembre de 2019, “la inflación era del 54% y vamos a cerrar el 2020 con 20 puntos menos,” dijo Español. “Eso es un trabajo que se hace en conjunto en el gabinete económico, en donde se trabaja con toda la cadena de valor, con la política monetaria y fiscal”, amplió.

PG