Crisis política en Gran Bretaña

Boris Johnson renunció tras ser forzado por la salida masiva de sus ministros

El primer ministro británico, Boris Johnson, en la cumbre de la OTAN en Madrid en junio.

El primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, renunció tras ser forzado por su Gobierno y por su propio partido, pero quiere quedarse en el cargo hasta el otoño. La carrera por el liderazgo de los conservadores tendrá lugar este verano y se nombrará un nuevo primer ministro a tiempo para la convención del partido tory en octubre.

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El líder tory se encontraba sumido en una nueva crisis política tras la cascada de renuncias en parte por el último de los escándalos que han salpicado su mandato, la gestión de las acusaciones de acoso sexual contra el diputado conservador Chris Pincher.

Hasta ahora, Johnson había logrado mantenerse en el poder, incluso a pesar de una votación hace un mes contra él de su partido para destituirlo, el procedimiento formal por el que caen los primeros ministros en Reino Unido en mitad de su mandato. Este miércoles, en la sesión semanal de preguntas ante el Parlamento británico, Johnson insistió en que no tenía intención de marcharse. “El trabajo de un primer ministro en tiempos difíciles, en circunstancias en las que se le ha dado un mandato colosal, es seguir adelante y eso es lo que voy a hacer”, dijo.

Más de 50 cargos de su Gobierno han dimitido entre el martes y el jueves, incluidos el ministro de Economía, Rishi Sunak, y el ministro de Sanidad, Sajid Javid, dos pesos pesados del Partido Conservador. Además de parte de su grupo parlamentario, este miércoles varios ministros le pidieron a Johnson que presentara su dimisión. Una delegación de media docena de ministros fue a Downing Street, la residencia oficial y sede del Gobierno, para pedírselo en persona.

En medio de la crisis, el desafiante Johnson despidió a Michael Gove, que era ministro de Vivienda, uno de los que le habían pedido que abandonara el cargo y un político muy cercano a él desde la campaña del Brexit. Unas horas después, poco antes de las siete de la mañana del jueves, dimitieron otros dos ministros, el de Gales y el de Irlanda del Norte. Nadhim Zahawi, recién nombrado ministro de Economía, pidió a Johnson en una carta publicada este jueves que se marche: “Haz lo correcto y vete ahora”.

Una fuente de Downing Street ha informado a la BBC de que Johnson ha hablado con Graham Brady, presidente del llamado Comité 1922 del grupo conservador en el Parlamento británico, para informarle de su decisión. “El primer ministro ha hablado con Graham Brady y ha accedido a dimitir a tiempo para que haya un nuevo líder para la convención de octubre”.

Acumulación de polémicas

Johnson llegó al poder en julio de 2019, cuando era ministro de Exteriores, después de que el partido forzara la caída de Theresa May, en medio de las negociaciones del Brexit, y ganó las elecciones generales en diciembre de ese año. Su mandato ha estado marcado por las turbulentas charlas para la salida oficial del Reino Unido de la UE -que en los últimos meses ha intentado cuestionar en un nuevo enfrentamiento con Bruselas- y por la pandemia del coronavirus, por el que él mismo fue hospitalizado en marzo de 2020. También por varios escándalos relacionados con la falta de transparencia de sobre qué sabía y qué no el primer ministro.

La última controversia que ha acechado a Johnson se debe a su gestión de las denuncias por el comportamiento de Pincher, que dimitió como encargado de la disciplina de la formación conservadora tras la revelación de que había manoseado sin su consentimiento a dos hombres en un club privado de Londres (el diputado sólo dijo que había “bebido demasiado” y que se había “puesto en ridículo”).

El primer ministro reconoció, tras haberlo negado en principio, que sí sabía que Pincher había sido investigado en el pasado por comportamientos inapropiados en el entorno laboral. Johnson admitió que fue “un error” nombrar a Pincher para el cargo el pasado febrero y pidió “perdón”. “No hay lugar en este Gobierno para nadie que tengan un comportamiento depredador o abuse de su posición de poder”, dijo en una entrevista el martes poco antes de los anuncios de dimisión de sus ministros.

Este escándalo se une a los malos resultados de los conservadores en las dos últimas elecciones locales especiales y a las celebraciones en Downing Street que rompieron las estrictas reglas del confinamiento por la pandemia que estuvieron en vigor en Reino Unido la mayor parte de 2020 y 2021.

“Ya basta”, le dijo Javid a Johnson en la sesión de control del Parlamento el miércoles. “Mi conclusión es que el problema empieza en el líder, y creo que no va a cambiar. Y esto significa que depende de nosotros, los que tenemos una responsabilidad de hacer ese cambio”.

El 6 de junio, Johnson superó la votación que convocó el Partido Conservador para cuestionar su liderazgo tras el informe independiente que documentaba la falta de cumplimiento de las reglas sanitarias para el control de la pandemia por parte de varios miembros del Gobierno, incluidas celebraciones en la sede del Ejecutivo en 2020 y 2021. Según las normas actuales del partido, no se puede someter a otro voto interno al primer ministro hasta dentro de un año, a no ser que se cambien las reglas, cosa que los conservadores han sugerido que pueden hacer la semana próxima, cuando nuevos diputados asuman el control del comité encargado.

¿Y ahora qué?

Uno de los últimos actos de Boris Johnson antes del estallido de la crisis ha sido la carta que envió a la primera ministra escocesa, Nicola Sturgeon, en respuesta a la convocatoria de un referéndum sobre la independencia de Escocia para el 19 de octubre de 2023. “No puedo estar de acuerdo en que ahora sea el momento para volver a la cuestión”, escribió. El primer ministro de Reino Unido es quien tiene el poder de autorizarlo, como hizo David Cameron en 2014, cuando ganó el voto a favor de quedarse en la Unión.

Ahora corresponde al Partido Conservador escoger al sustituto de Johnson hasta las próximas elecciones generales, previstas en principio para 2024. La última vez que los tories destituyeron a su premier, en el caso de May, el proceso tardó unas seis semanas.

MR

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