Podcast Ágora

¿Qué posibilidades de éxito tiene Gabriel Boric al frente de la presidencia chilena?

MEC: ¿Cómo estás en este fin de semana de Navidad?

AM: Estoy feliz porque estoy en Olavarría.

MEC: Te iba a preguntar qué comían en Portugal para Navidad.

AM: Te cuento. Te cuento por qué me escapé. Comen bacalao.

MEC: Comen bacalao como en las demás fiestas.

AM: Exactamente. Como los demás días. Es muy rico. Hacen buenas preparaciones. Lo que pasa es que son fiestas tristes las del norte y nada de celebrar con brindis y petardo a las doce. Comen tranquilamente a las nueve. Después hay un té y a las doce no pasa nada. Hay regalos y todo pero no se compara con nuestras fiestas veraniegas. Así que es mejor pasarla en el hemisferio sur.

MEC: Y a los dos días vuelven a trabajar. O sea, en realidad es un fin de semana de invierno. Por lo menos en Estados Unidos es feriado el 25 pero 26, 27 volvés a trabajar o, bueno, tal vez en las universidades no, pero tenés unos días de receso nomás. No es el inicio de las vacaciones como acá.

AM: No, no, receso corto. Dos semanitas. El 3 de enero empiezan las clases. Ahora no porque hay pandemia así que extendieron hasta el 10 de enero. Así que, imaginate, larguísimas vacaciones de invierno. Más deprimente todavía.

MEC: Bueno, ¿por qué no empezamos con un tema que podemos denominar casi un regalo de Navidad de Sudamérica, que fue la victoria de Gabriel Boric? Nunca sé si es Gabriel Borich o Boric verdaderamente en Chile.

AM: Creo que es optativo, como tu apellido. 

MEC: Yo le digo Boric porque decir Borich cuando no hay ninguna marca escrita de que sea así me parece demasiado.

AM: A mí me sale Borich, pero vamos con cualquiera. Lo que nos salga.

MEC: ¿Qué nos dice eso? ¿Cómo lo interpretás? ¿Cómo lo interpretás en relación a Sudamérica? ¿Qué posibilidades tiene de éxito? Porque tampoco la tiene muy fácil, me da la sensación.

Esta candidatura no fue marginal. No fue un joven de 35 años tatuado que va contra todo. Tiene los mejores profesionales y académicos que uno se puede imaginar

Andrés Malamud

AM: Esa es la distinción principal. Una cosa es lo que representa, lo que simboliza el hecho de que haya llegado al poder, y la otra son las condiciones que tiene para gobernar bien, que son independientes de lo que él representa y su partido político. Y tiene que ver con las condiciones estructurales de Chile y de América del sur en este mundo turbulento. Pero, para mí, naturalmente, fue una muy buena noticia. No tengo amigos ni conocidos en Chile que no estén de este lado de la grieta chilena. Todos. Académicos, gente de la calle, personas de diferentes generaciones, pero sobre todo colegas de la ciencia política, incluyendo los extranjeros, porque Chile es un mercado académico de captación impresionante. El mercado académico chileno está muy internacionalizado. Está lleno de uruguayos y argentinos, que están dando clases allá. Y muchos de ellos ya están nacionalizados chilenos y naturalmente hicieron campaña por Boric, que tiene el mejor equipo académico y de economistas que se haya visto en mucho tiempo, incluyendo muchos formados en los Estados Unidos, hasta en Chicago. Hablo de economistas. Así que, contra lo que algunos pensaban, esta candidatura no fue marginal. No fue un joven de 35 años tatuado que va contra todo. Tiene los mejores profesionales y académicos que uno se puede imaginar. Y esto lo distingue un poquito de Kast. En ese aspecto, contra la intuición de algunos, estaba menos preparado él y su equipo. Porque él era un disidente de la coalición que gobernaba. Mientras que Boric viene hace más de una década formando partido. 

MEC: Una figura que me parece interesante -no tengo la menor idea de cuál será su incidencia real en el Gobierno futuro de Boric- pero una de las asesoras de más alto perfil en la campaña fue Andrea Repetto, que es una joven economista. Bueno, joven como nosotros, digamos. O sea, re joven. 

AM: Jovencísima.

MEC: Coincidí con ella en un congreso en la Universidad de Brown en el 2012 y en ese momento ella hizo un diagnóstico que me pareció súper brillante de la cuestión económica y política de Chile. Me impactó en ese momento, cuando simplemente estaba ahí como una profesora de una universidad chilena que creo que era la Andrés Bello, pero no recuerdo exactamente. Y ahora está en la campaña de Boric. O sea que evidentemente ha ido a buscar talentos, verdaderamente.

Hay, entre otras cosas -y esto me interesa destacarlo- afinidad generacional más allá de la afinidad ideológica. Es el Chile del futuro el que ganó las elecciones

Andrés Malamud

AM: Así es. Otro caso es Lucía Dammert, una de las principales especialistas en seguridad de América latina. Una chica también joven, de origen peruano. Imaginate lo importante que es esto, más allá del nacionalismo que trasuntaba Kast, que tenía propuestas violentamente anti-argentinas, anti-inmigración y anti-mapuche. Boric reconoce estos problemas, porque el anti-mapuchismo y la anti-inmigración son principios que están en la base de la sociedad chilena también. El otro día estaba leyendo un trabajo de Cristóbal Rovira, donde él mostraba la disociación entre la élite y las masas en Chile y decía que uno de los pocos puntos de acuerdo es el temor ante la rebelión mapuche y el exceso de inmigración, ante la violencia, sobre todo. Es una de las pocas cosas -la inmigración menos, al nivel de la inmigración las élites están más abiertas que las masas- pero la cuestión de la seguridad es clave por lo que está pasando en Chile. Y esta Lucía tiene un perfil súper informado. Es una académica de relieve mundial, de origen peruano y estuvo super jugada. Fijate, lo que hay, entre otras cosas -y esto me interesa destacarlo- afinidad generacional más allá de la afinidad ideológica. Es el Chile del futuro el que ganó las elecciones. 

Boric va a tener que gobernar en contra de la elite social y económica chilena

María Esperanza Casullo

MEC: Hablemos un poco de los desafíos que va a tener el gobierno y que de alguna manera son los desafíos de la izquierda sudamericana o de la centro-izquierda, de los gobiernos de izquierda o centro-izquierda sudamericanos. Me parece que Chile hoy está en una situación un poco más parecida... Digo, si pienso en un futuro gobierno de Lula en Brasil, por ejemplo, o inclusive el gobierno de Alberto Fernández en Argentina. Obviamente son situaciones completamente distintas, pero hay algunos elementos estructurales que se parecen. Un colega nuestro me decía el otro día: Boric va a tener que gobernar en contra de la elite social y económica chilena. Va a ser el primer presidente chileno que va a asumir con una situación de conflicto... O que no solamente no era el preferido, porque tal vez Michelle Bachelet en su último gobierno no era la preferida, pero en una situación en la cual la mayoría de los diarios, un montón de actores económicos ya se habían definido muy fuertemente en contra de su candidatura, aunque, y tal vez podemos discutir esto después, no necesariamente eran muy fanáticos de Kast tampoco.

Es un país mucho más clasista. Mucho más jerárquico y estratificado. Y este es uno de los desafíos principales que tiene

Andrés Malamud

AM: Así es. Tiene que gobernar con todo el círculo rojo enfrente. El círculo rojo chileno está mejor definido que el argentino, por ejemplo. En Argentina, país plebeyo, hay círculo rojo por todos lados. Es enorme el círculo rojo. Es hasta popular. El círculo rojo chileno vive en tres distritos de los 300 en que se divide el país. Tienen los mismos apellidos, estudian en los mismos colegios. No se juntan con el pobrerío. Es un país mucho más clasista. Mucho más jerárquico y estratificado. Y este es uno de los desafíos principales que tiene. A favor tiene la acumulación de capital, tiene un sistema macroeconómico estable, que funciona, que no es lo mismo que puede decir Argentina. Así que el desafío es compatibilizar estabilidad macroeconómica con equidad social. Y acá lo de equidad social. Y acá lo de equidad social lo quiero distinguir porque no es redistribución, nada más. Es algo a lo que vos hiciste referencia en otras charlas que tuvimos: dignidad. No es solamente cuánto ganás. Es cómo te tratan. Y eso en Chile es tan marcado como en el resto de los países andinos. Te tratan diferente si sos de otra clase social. 

MEC: Y el otro desafío, se me ocurre, va a ser el manejo de la propia coalición, que también es un tema central a las izquierdas, centro-izquierdas latinoamericanas. Él va a subir con bajo apoyo en el Senado y en Diputados chilenos, con un montón de organizaciones de abajo que empujaron muchísimo la campaña de una manera muy descentralizada, pero que tienen demandas. O sea, organizaciones indígenas, feministas. Hay un montón de demandas económicas muy claras. Las AFP, la salud. No va a ser fácil responder a todas esas demandas que son muy sentidas y que vienen acumulándose desde hace años. 

AM: Y Chile es un país muy centralizado. Así que lo que vos hablabas son demandas descentralizadas y el aparato estatal no está preparado para eso. Lo que se viene es probablemente una reforma institucional en Chile. Porque él políticamente puede recorrer el país y hablar con todos. Pero eso es representar la demanda. Para darle respuesta después lo que va a necesitar es aparato estatal. Y el aparato estatal chileno está concentrado en Santiago. (...) Eso ya está quedando claro a partir de las demandas diferenciadas, los problemas en el sur de Chile, los mapuches, son diferentes a los problemas en el norte, la inmigración. Y fijate que ahí, eso se vio en las elecciones, con los votos de Parisi y este candidato extraño haciendo la campaña desde Estados Unidos, muy poderosos en el norte, sobre todo. Se regionaliza Chile (...) de seguir ese camino de regionalización para darles respuestas medidas y no una receta común. Chile es un pasillo extenso y súper heterogéneo. 

AM/MEC

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