Se reunió con Bullrich y Mahiques
Adorni retoma su agenda y redobla reuniones para blindar su continuidad
En el centro de cuestionamientos por su patrimonio y viajes privados, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, retomó su agenda pública con una estrategia clara: mostrarse activo, acumular reuniones políticas y exhibir respaldo interno para disipar las versiones sobre una eventual salida del cargo. En paralelo, desde la cúpula del Gobierno salieron a reforzar su figura y a ordenar la agenda hacia el terreno legislativo.
Tras su reaparición pública con una conferencia de prensa este miércoles, avanzó con una intensa agenda de gestión. Desde la Casa Rosada, Adorni encabezó una serie de reuniones con ministros y referentes del oficialismo, en un intento por dejar atrás la polémica y proyectar normalidad. Entre los encuentros más destacados figuró el que mantuvo con Patricia Bullrich, jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, con quien buscó recomponer el vínculo tras tensiones recientes.
La reunión con Bullrich no fue casual. En las últimas semanas, ambos habían protagonizado cruces indirectos en medio de la controversia por los viajes del funcionario. Sin embargo, el encuentro en Balcarce 50 buscó transmitir una señal de unidad. “Se viene el primer paquete de reformas”, sostuvo la senadora tras la reunión, en referencia a la agenda legislativa que impulsa el presidente Javier Milei.
En esa línea, Adorni también recibió al ministro de Justicia, Juan Mahiques, con quien avanzó en el envío de pliegos judiciales al Congreso. La seguidilla de encuentros incluye además a funcionarios clave como Sandra Pettovello y Diego Santilli, en una agenda que apunta a reforzar la imagen de gestión en marcha.
El despliegue no es aislado. Forma parte de una estrategia más amplia del oficialismo para correr el foco del escándalo y reposicionar la discusión en torno a las reformas estructurales. El jefe de Gabinete anticipó el envío de un paquete de leyes que incluye cambios en propiedad privada, la modificación de la ley de Glaciares y reformas al Código Penal, entre otras iniciativas.
El funcionario reapareció esta semana con una conferencia de prensa en la que buscó cerrar filas frente a las denuncias. Allí defendió su patrimonio, evitó dar precisiones sobre el financiamiento de su viaje a Punta del Este y marcó límites: “Mis decisiones de gastos las voy a hablar solo ante un juez. Yo hago lo que quiero con mi dinero”. También sostuvo que “todo lo que tenía que declarar, está declarado” y denunció una campaña para desgastar al oficialismo.
El respaldo interno fue otro de los pilares en la respuesta del Gobierno. La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, salió públicamente a sostener al funcionario con un mensaje directo: “Mi apoyo, intacto”. La funcionaria, considerada una de las figuras de mayor influencia en el entorno presidencial, buscó así cerrar filas en un momento de creciente presión política.
A ese respaldo se sumaron gestos del gabinete y la coordinación comunicacional con el asesor presidencial Santiago Caputo, en un intento por ordenar la narrativa oficial y amortiguar el impacto mediático. Sin embargo, puertas adentro del oficialismo algunos sectores reconocen que el episodio dejó al jefe de Gabinete “golpeado”.
La polémica se originó a partir de la difusión de viajes privados -incluido uno a Punta del Este- y se amplió con versiones sobre bienes no declarados. A esto se sumaron cuestionamientos por su ausencia en el Congreso y críticas a su desempeño comunicacional. Incluso desde el propio espacio libertario surgieron voces disonantes, como la del escritor Nicolás Márquez, quien pidió su renuncia para evitar mayores costos políticos.
Pese a ese escenario, en la Casa Rosada descartan cambios en el gabinete. La apuesta oficial es sostener a Adorni, reforzar su exposición pública y avanzar con la agenda legislativa para recuperar la iniciativa política.
CRM