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La resolución fue aprobada por 130 países

Argentina volvió a votar en la ONU contra el levantamiento del embargo a Cuba y profundizó su alineamiento con EE.UU.

La sede de la ONU

elDiarioAR

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La Argentina volvió a votar este miércoles en contra de una resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas que reclama el fin del embargo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba. Con esta decisión, el gobierno de Javier Milei ratificó su alineamiento con la administración de Donald Trump y profundizó el cambio de posición diplomática que comenzó en 2025, después de más de tres décadas de respaldo argentino al reclamo de la isla caribeña.

La resolución fue aprobada por 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones, una diferencia considerable respecto del año pasado, cuando había obtenido 165 apoyos, siete rechazos y 12 abstenciones. Entre los países que se opusieron al texto estuvieron, además de la Argentina y Estados Unidos, Paraguay, Colombia y Ecuador. Alemania, Italia y Letonia, por su parte, se abstuvieron por primera vez en 34 años.

El canciller Pablo Quirno justificó la decisión a través de un mensaje publicado en la red social X, en el que cuestionó al gobierno de Miguel Díaz-Canel y sostuvo que la posición argentina responde a la defensa de las libertades individuales.

“En el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la Argentina votó en contra de la resolución relativa a Cuba, porque no hay libertad sin democracia, ni desarrollo económico sin respeto por la propiedad privada y los derechos individuales”, expresó el funcionario.

Quirno también afirmó que “el régimen cubano no puede seguir escudándose en la soberanía para justificar la opresión de su pueblo, la persecución política, la supresión de las libertades y la negación de los derechos fundamentales”.

En ese sentido, interpretó que la disminución de los apoyos a la resolución representa una modificación en las posiciones de distintos países frente al gobierno cubano. “El considerable aumento de votos en contra de esta resolución refleja un cambio significativo en el escenario internacional y reafirma el liderazgo de la Argentina en la defensa de la libertad y la democracia”, aseguró.

El canciller destacó, además, que cada vez más países latinoamericanos adoptan posiciones similares y expresó la solidaridad del Gobierno con el pueblo cubano “en su legítima aspiración a vivir en libertad, con instituciones democráticas y bajo el Estado de derecho”.

Un cambio de política exterior que comenzó con la salida de Mondino

La votación volvió a poner de manifiesto el giro de la diplomacia argentina respecto de una posición que se había mantenido durante más de tres décadas, independientemente del signo político de los gobiernos nacionales.

En octubre de 2024, la entonces canciller Diana Mondino fue desplazada de su cargo después de que la Argentina votara a favor de la resolución que exigía el levantamiento del embargo estadounidense a Cuba. La decisión provocó el malestar de Milei, quien ordenó su reemplazo por Gerardo Werthein, hasta ese momento embajador argentino en Washington.

Desde entonces, la administración libertaria modificó su postura ante la Asamblea General de la ONU y comenzó a acompañar el rechazo de Estados Unidos a una resolución que se presenta anualmente desde 1992.

El embargo económico estadounidense contra Cuba tiene sus orígenes en las medidas adoptadas a comienzos de la década de 1960, después de la Revolución Cubana. A lo largo de los años, las restricciones comerciales y financieras fueron ampliadas y modificadas por sucesivas administraciones norteamericanas.

La Asamblea General de las Naciones Unidas reclama desde hace más de tres décadas el levantamiento de esas medidas, aunque sus resoluciones no tienen carácter vinculante. El gobierno cubano sostiene que las sanciones afectan gravemente la economía y las condiciones de vida de la población, mientras que Washington las justifica como una herramienta de presión frente a las restricciones políticas y las violaciones de derechos humanos en la isla.

Las críticas del peronismo y la advertencia por Malvinas

La decisión del Gobierno provocó cuestionamientos desde la oposición. Uno de los más duros fue el del ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, quien acusó a la administración de Milei de subordinar su política exterior a los intereses de Estados Unidos. “El canciller de la Argentina es Marco Rubio, y Quirno es su cadete”, escribió el funcionario en X, en referencia al secretario de Estado norteamericano.

Bianco recordó que durante más de tres décadas los gobiernos democráticos argentinos habían acompañado el reclamo contra el embargo y sostuvo que esa continuidad respondía a una posición histórica en defensa del derecho internacional y la soberanía de los Estados. “El gobierno de Milei rompió esa continuidad porque la Argentina ya no tiene una política exterior propia”, cuestionó. Según su interpretación, “la decisión se tomó en el Departamento de Estado y el canciller Quirno se limitó a ejecutarla”.

El funcionario también sostuvo que el voto argentino contradice el espíritu de la Ley 24.871, que declara inaplicables en el territorio nacional las disposiciones de leyes extranjeras que pretendan imponer bloqueos económicos con efectos extraterritoriales.

Sin embargo, uno de los puntos centrales de sus críticas estuvo vinculado con las posibles consecuencias de esta decisión para el reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas.

Bianco advirtió que Cuba integra el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas y respalda históricamente la posición argentina en la disputa con el Reino Unido. “¿Cómo vamos a pedirle a la comunidad internacional que acompañe nuestro reclamo, basado en el derecho internacional, si desconocemos ese mismo derecho con nuestro voto?”, se preguntó.

El cuestionamiento se produce, además, en un contexto de diferencias entre la Argentina y Estados Unidos respecto del funcionamiento del Comité de Descolonización, el organismo de la ONU en el que se trata anualmente la cuestión Malvinas.

Para Bianco, la decisión argentina también implica desatender las consecuencias humanitarias del embargo sobre la población cubana. “El bloqueo a Cuba es injusto, anacrónico e inhumano, y le impide al pueblo cubano acceder a medicamentos, alimentos y combustible”, sostuvo. “Este voto a pedido de una potencia extranjera significa una pérdida de soberanía para la Argentina. Cada vez somos menos libres para elegir los destinos de nuestro país”, concluyó.

Con información de la agencia NA

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