Desconcierto en el Gobierno por el aviso de Trump sobre Malvinas, mientras Milei mantiene en el aire su viaje a Inglaterra
El mail filtrado del Pentágono que dio a conocer la agencia Reuters este viernes a las 2 de madrugada (hora argentina) sobre la posibilidad de que Donald Trump le quite el apoyo al Reino Unidos sobre las islas Malvinas fue una sorpresa para la Cancillería argentina. En el ministerio de Relaciones Exteriores –que conduce Pablo Quirno– la noticia se conoció a través de los medios de comunicación. “Desinformados y en offside”, consideró un embajador consultado por elDiarioAR. Cerca del mediodía, aún no había habido comunicado oficial del gobierno de Javier Milei, pese a que desde Londres hubo una rápida respuesta por parte del vocero de premier Keir Starmer: “La soberanía británica sobre las Malvinas no está en cuestión”.
Sin una expresión oficial, en el mundillo libertario se buscó igualmente resaltar la política exterior de Milei. Hubo una recirculación en redes sociales de una frase que dejó el mandatario ayer en el streaming filo-oficialista Neura: “Estamos haciendo avances como nunca se han hecho, pero no depende solo de nosotros”, dijo el Presidente.
Milei tiene aún en el aire visitar Londres, un viaje que anunció en diciembre pasado en una entrevista a un diario británico y que buscaba que se concretara entre abril y mayo de este 2026. Sería el primer viaje de un mandatario argentino desde la gestión de Carlos Menem. En la embajada británica en Buenos Aires aseguran que no hay avances al respecto, pero otras fuentes diplomáticas en off plantean ahora ciertos reparos. “Está en carpeta el viaje pero los ingleses tienen dudas. No quieren que Milei les haga lo que les hizo a Brasil o España: ir a su país a levantar la oposición y boludear al oficialismo”, comentó una voz con acceso al Palacio San Martín.
En Inglaterra la noticia que reveló Reuters tuvo una fuerte repercusión. “Las Islas Malvinas (Falklands) son británicas: la soberanía reside en el Reino Unido, y la autodeterminación reside en los isleños”, tuiteó Yvette Cooper, la secretaria de Estado para Asuntos Exteriores de Gran Bretaña. Días atrás, Stephen Doughty, ministro de Estado del Reino Unido para Europa y América del Norte, también hizo un comentario al respecto en el Parlamento. Incluso el referente opositor Nigel Farage apoyó el posicionamiento británico sobre las islas: “Las Malvinas (Falklands) son y siempre serán británicas”. Farage llegó a declarar al medio británico The Guardian que buscará conversar sobre las soberanía de las islas con Milei. También escaló mediática: “Amenaza en las islas”, tituló The Sun.
La jugada de Trump también se puede entender en parte por el seguidismo automático de Milei hacia el republicano. El Gobierno robustece esa dependencia cada vez más: ayer –sin ir más lejos– estuvo en el país el subsecretario para Seguridad Internacional y Control de Armamento del Departamento de Estado de los Estados Unidos, Thomas G. DiNanno. Junto al embajador de los Estados Unidos, Peter Lamelas, firmó acuerdos clave sobre seguridad y defensa con la Casa Rosada.
Pero la alianza tiene sus riesgos. “El episodio de la filtración de Reuters deja la falsa impresión de una buena noticia para Argentina pero, realidad, muestra fragilidad de cara al futuro: ante la falta de una estrategia diplomática propia del gobierno de Milei, festejamos un rapto de una emoción violenta de Trump que para vengarse de Strarmer lo amenaza usando nuestras islas. La vía impredecible y cambiante de Trump no parece ser el mejor camino para un desafío tan serio y relevante como éste”, consideró el embajador consultado.
Y a su vez Milei tiene una postura dialoguista hacia Inglaterra que ya despertó múltiples críticas por debilitar el reclamo de la soberanía argentina sobre las islas. El más reciente punto al respecto fue un gesto considerado “anti-Malvinas” –por fuentes diplomáticas– de la embajadora argentina en Londres, Mariana Plaza: recibió en la residencia oficial al candidato británico a la Corte Internacional de Justicia, Dapo Akande, mientras los británicos nunca apoyaron ninguna candidatura argentina.
A su vez hubo un silencio ensordecedor al reciente acuerdo entre Brasil y Gran Bretaña, firmado en las vísperas del aniversario de la guerra de Malvinas. El 26 de marzo ambos países se comprometieron a avanzar en el “diálogo político y cooperación internacional”; “comercio e inversión”; “seguridad y defensa”; “transición justa y desarrollo sostenible”; y “relaciones interpersonales”.
La semana pasada el secretario de Malvinas de la provincia de Tierra del Fuego, Andrés Dachary, denunció que una nave militar Airbus A400M del Reino Unido operó entre Montevideo y las islas. Según trascendió, el vuelo habría apagado su transponder volando sin autorización sobre espacio aéreo argentino.
Días atrás también hubo una novedad desde Tierra del Fuego que interfiere en la relación Argentina-Reino Unido en el marco del reclamo por Malvinas. El Superior Tribunal de Justicia provincial se declaró competente en la demanda de la municipalidad de Tolhuin contra la empresa LeoLabs, dueña del radar de capitales extranjeros instalado en esa localidad al norte de Ushuaia. La municipalidad reclama el cobro de una multa por la instalación del radar y solicita, además, su demolición.
El 1 de abril pasado elDiarioAR publicó que el gobierno de Milei aún analiza qué hacer con el radar, que está a solo 600 km de Malvinas. LeoLabs instaló su aparato en Tolhuin en 2023 –bajo la gestión de Alberto Fernández– y aunque no está habilitado, tampoco fue removido. Con Milei se abrió una nueva revisión técnica que pasó por el Ministerio de Defensa –hoy a cargo del militar Carlos Presti– y debería llegar a Jefatura de Gabinete –bajo gestión del investigado Manuel Adorni–, pero la decisión final es incierta.
MC
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