El Gobierno federaliza el Consejo de la Magistratura a cambio de excluir a la Corte

José Miguel Mayans, senador nacional del Frente de Todos por la provincia de Formosa.

Forzado a negociar cambios en su proyecto, el oficialismo dio un paso adelante en la reforma del Consejo de la Magistratura. La prenda de cambio fue federalizar el proyecto impulsado por el gobierno. El Frente de Todos corre contra el tiempo, con resultado todavía abierto. Faltan 15 días para que se caiga la composición actual del Consejo. 

Los jueces de la Corte Suprema declararon la inconstitucionalidad de la actual conformación del Consejo de la Magistratura (de 13 miembros), aprobada por ley en 2006. Y forzaron a modificarla antes del 15 de abril. En caso de que eso no ocurra, el Consejo retrocederá 16 años hasta su vieja composición de 20 bancas. Con un plus, en medio de la pelea descarnada que existe entre el gobierno y la Corte. Al Consejo lo presidiría el actual titular de la Corte Horacio Rosatti. Ese punto es el que el oficialismo intenta evitar a como sea. Y este miércoles logró un triunfo importante, aunque todavía no definitivo. 

El Frente de Todos aceptó algunos los cambios propuestos por dos senadores no alineados con el oficialismo ni con Juntos por el Cambio. Se trata del rionegrino Alberto Weretilneck y de la misionera Magdalena Solari Quintana, quienes reclamaban más federalismo en el organismo encargado de elegir y remover a los jueces. Así, el FdT conseguiría aprobar su proyecto de reforma el próximo miércoles en el Senado. Lo lograría con lo justo, pero sería un primer paso al fin. Con los votos de los aliados Weretilneck y Solari Quintana, accedería al número necesario para tener quórum y garantizarse una mayoría de 37 bancas. En Diputados, sin embargo, el desenlace todavía es incierto. 

“Con el aporte de Weretilneck y Solari Quintana, el proyecto tiene una visión más federal. En nuestro bloque también pedían participación federal. Tuvimos que hacer un mix”, reveló el jefe del bloque del FdT José Mayans. Lo afirmó al final del plenario de comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia.

El oficialismo incorporó cuatro novedades en el nuevo dictamen. Todas son tendientes a federalizar la composición y la dinámica del Consejo. “El CM sesionará al menos una vez por trimestre en el ámbito de las distintas Cámaras Federales del interior del país, a efectos de interiorizarse y abordar las problemáticas y necesidades de todas las jurisdicciones del país”, explicita uno de los artículos aceptados por el gobierno. Además se sumarán consejeros de las cuatro regiones del país: Norte, Sur, Centro y AMBA.

Las audiencias se desarrollarán en el distrito judicial en donde cumpla funciones el magistrado o magistrada acusado o acusada. Sólo podrán desarrollarse en otra jurisdicción cuando circunstancias extraordinarias o imprevisibles lo hicieran necesario. La determinación de la nueva circunscripción se definirá por sorteo público”, planteo otro de los ítems negociados. 

“Planteamos que de los 4 candidatos de los abogados y 4 candidatos de los jueces haya un representante por región y que sean iguales entre hombres y mujeres. Queremos garantizar que cada región del país tenga representación en el Consejo de la Magistratura”, explicó el rionegrino Weretilneck.

¿Qué se llevó el gobierno a cambio? Diluir el peso de la Corte Suprema. Ese es el principal motivo de discordia entre el oficialismo y la oposición. De hecho Juntos por el Cambio unificó sus proyectos, hasta volverlos similares a la voluntad expresada por la Corte. Es decir, el Consejo tendría 20 y lo conduciría el líder de los supremos. 

El texto oficial amplía de 13 a 17 el número de integrantes del Consejo (suma un juez, dos abogados y un académico o científico). Pero excluye a la Corte Suprema. 

En el plenario de comisiones de este miércoles, los senadores cambiemitas metieron el dedo en esa llaga. El radical Luis Naidenoff se quejó: “Claramente aquí la cuestión central es que la integración de la Corte en el Consejo de la Magistratura no está”.

Respecto a la posibilidad de plantear la inconstitucionalidad, Mayans contragolpeó y abrió el paraguas de antemano. “Ellos dicen que el presidente de la Corte tiene que presidir el Consejo. Esa es la diferencia fundamental. Para nosotros puede estar en el sistema de selección y corresponde al Consejo elegir sus autoridades. Esto tiene que ir a Diputados y veremos. Algunos van a cuestionar la constitucionalidad de la ley, que es una barbaridad. Lo dijo el presidente: hay que fortalecer la independencia el Poder Judicial, pero el Poder Judicial tiene que dar una imagen de justicia independiente, no como ahora que la sociedad duda de su servicio”.

El respaldo del senador rionegrino Weretilneck anticipa el respaldo de otros cinco diputados, una vez que el proyecto llegue a la Cámara Baja. El de los cinco legisladores de Provincias Unidas. Así, el FdT quedaría cerca del quórum de 129 bancas: las 118 frentetodistas, más cinco del bloque aliado. Pero todavía no le alcanzaría. El desenlace sigue abierto. 

AF

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