Reunión latinoamericana
Con Lula, pero sin Maduro: Alberto Fernández encabeza la cumbre regional de la CELAC con más de 30 países

Lula y Fernández, íntimos, ayer en la Casa Rosada. Hoy serán protagonistas de la cumbre de presidentes de la CELAC, a la que se bajó a último momento el venezolano Maduro.

“Apenas doce años años tiene la CELAC y mirá el ruido que hace”. La sentencia se escuchó en el Palacio San Martín de la Cancillería, entre los intensos preparativos para la cumbre de presidentes latinoamericanos que hoy encabezará Alberto Fernández. Luego del retorno del Brasil de Lula da Silva al foro latinoamericano y con la ausencia –confirmada a último momento– de Nicolás Maduro, en el Gobierno había una mezcla de expectativa y nerviosismo para que la reunión de mandatarios se desarrolle sin sobresaltos.

Señales desconcertantes en una coalición que se tilda con Maduro y elude la agenda real

Señales desconcertantes en una coalición que se tilda con Maduro y elude la agenda real

Consciente de la polémica que había despertado en sectores opositores la posibilidad de que el venezolano aterrice en Buenos Aires, el Presidente había “blindado” la reunión de los jefes de Estados de toda la región: será cerrada y sin transmisión vía streaming. En la anterior cumbre en México se pudo seguir por las cámaras cuando chocaron verbalmente los representantes de Uruguay y Paraguay contra Venezuela y Cuba.

En esta oportunidad Maduro no vendrá. Ayer por la tarde denunció “un plan elaborado en el seno de la derecha neofascista” para agredirlo. En su lugar asistirá el canciller, Yván Gil. En las inmediaciones del hotel Sheraton de Retiro, donde se desarrollará la cumbre, hace días está montado un fuerte operativo de seguridad.

La posibilidad de la presencia de Maduro llegó a colarse en la bilateral de Fernández con Lula en la Casa Rosada. “Todos los países están invitados. No tenemos ningún poder de veto. La inquietud de la presencia de Cuba y Venezuela está en los medios, más que en la CELAC”, cuestionó ayer el presidente argentino, poco antes de conocerse la decisión oficial de Caracas. 

“El problema venezolano se solucionará con diálogo y no con bloqueo ni con amenazas u ofensas personales”, dijo por su parte Lula en la conferencia de prensa conjunta. Incluso la agenda del brasileño se vio trastocada: Itamaraty tenía agendada una reunión con Maduro para las 16 de ayer en Buenos Aires, que finalmente se levantó. 

Primera vez con los 33 países miembros

Sin Maduro, quien sí participará es el cubano Miguel Díaz-Canel, que llegó a la Argentina el domingo, el mismo día que Lula. Pero habrá otras ausencias que le quitarán cierto brillo a la vidriera internacional que Fernández busca con la cumbre: no estará el mexicano Andrés Manuel López Obrador –quien muy pocas veces sale de su país–, el nicaragüense Daniel Ortega –también denunciado por violaciones a los derechos humanos–, ni la peruana Dina Baluarte –al frente de un gobierno jaqueado por protestas tras la caída de Pedro Castillo–. 

Fernández sí estará flanqueado por importantes aliados del llamado eje progresista que atraviesa una “segunda ola”, luego de los estrechos vínculos que afianzaron los gobiernos de izquierda en la primera década del siglo XXI. Además de Lula, estarán el chileno Gabriel Boric, el boliviano Luis Arce, el colombiano Gustavo Petro –que por primera vez visita el país–, y la hondureña Xiomara Castro, que ayer visitó a Cristina Fernández de Kirchner en el Senado. También estarán los socios del Mercosur, el uruguayo Luis Lacalle Pou y el paraguayo Mario Abdo. Además está prevista la presencia del ecuatoriano Guillermo Lasso. Será la primera cumbre de la CELAC con sus 33 países miembros presentes, luego del desplante de Jair Bolsonaro al frente del gigante sudamericano.

“Los países del sur de Estados Unidos nunca se reunieron en un mismo ámbito. Este es un mecanismo de inclusión, no para validar regímenes de gobierno”, apuntaron a elDiarioAR cerca del canciller Santiago Cafiero, justificando la bandera del foro de “celebrar la unidad en la diversidad”. Pese a la intención de diferenciarse de la Organización de Estados Americanos (OEA), incluso para Washington se trata de una reunión de envergadura: Joe Biden envió al país a Christopher Dodd, asesor presidencial especial para las Américas. También China dirá presente, con un saludo por video que grabó especialmente Xi Jinping.

El Gobierno no tiene una agenda fijada de temas para discutir en el marco de la CELAC, por lo que cada presidente o representante podrá usar su tiempo en el plenario cerrado para expresar lo que considere. Los únicos objetivos claros que tiene la Casa Rosada son repasar las “70 acciones” que se tomaron el año que pasó bajo su presidencia pro témpore (PPT) y ponderar que la región sea “una zona de paz”, sin conflicto entre Estados vecinos, pese a las recurrentes crisis que azotan a los países. Las trágicas protestas en Perú y la reciente invasión de bolsonaristas a las sedes de los tres poderes de Estado en Brasilia serán parte de las deliberaciones.

“Logramos incluir en la agenda la cuestión de género y el cambio climático, principalmente en el Caribe”, apuntó a este medio Gustavo Pandiani, hombre de confianza de Sergio Massa y subsecretario en Asuntos Latinoamericanos de la Cancillería. El funcionario ponderó el vínculo con bloques de otros continentes como la Unión Europea, dado que para mitad de año se espera una cumbre conjunta de los presidentes de ambas regiones en Bruselas, luego de la reunión de cancilleres que hubo el año pasado en Buenos Aires.

Tal vez el punto más importante a deliberar será qué país quedará a cargo del grupo este año. En ese debate Argentina propone la candidatura de la isla caribeña San Vicente y las Granadinas, aunque como la única regla que rige en el foro es que tiene que haber consenso, la definición está abierta. Si no hay acuerdo, el país podría continuar un año más en el cargo, aunque no es deseo de Fernández por la proximidad de las elecciones presidenciales. 

El jefe de Estado recibirá a sus pares de la región desde las 9.30, para que el plenario comience cerca de las 10. Habrá un primer tramo de deliberación hasta las 13, cuando se realizará la tradicional “foto de familia”, y un segundo tramo de discusión hasta la tarde. Cada país tiene menos de diez minutos para hablar ante el resto. El cierre será durante la tarde, con una conferencia de prensa encabezada por Cafiero y el representante del país que quede a cargo de la presidencia pro témpore.

MC/MG

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