La marcha de las antorchas por Evita, entre la interna del FdT y la denuncia de desestabilización al Gobierno

Omar Plaini, Hugo Yasky y Pablo Moyano, en el acto por el aniversario de la muerte de Eva Perón.

“Evita diría que nos unamos, que tenemos que cohesionarnos para que la oligarquía no avance sobre nosotros”, dice Marcela, 66 años. Una pancarta por la libertad de Milagro Sala colgada de su cuello, una vela prendida dentro de un vaso de plástico en sus manos. “La única forma de unirnos como pueblo es la calle”, completa.  

Cae la tarde y la marcha de las antorchas por el 70º. aniversario de la muerte de Eva Duarte de Perón aún no comenzó su recorrido al Ministerio de Desarrollo Social, pero la manifestación ya ocupa varias cuadras en la 9 de Julio e Independencia. La organizan la CTA de Hugo Yasky y el sector de la CGT alineado a Pablo Moyano. A pocas cuadras de aquí, el resto del triunvirato de la CGT –el albertista Héctor Daer y el massista Carlos Acuña– la homenajeó en la sede de Azopardo. Y en Matheu 130, donde se amagó con la presencia de Alberto Fernández, el PJ nacional hizo lo propio más temprano, con Santiago Cafiero, Victoria Tolosa Paz y Cristina Álvarez Rodríguez, quienes anunciaron un plan para reconstituir todos los bustos de la histórica dirigente robados y dañados en el país.

¿Qué diría Evita si viera el Frente de Todos unido pero separado en sus homenajes?

“Eva nos inculcó la iniciativa contra la oligarquía y esta marcha es para ponerle un límite a los formadores de precios y los especuladores”, remarca Yasky a elDiarioAR, antes de comenzar a avanzar con la columna de su central obrera. Metros más adelante, está el Smata de Ricardo Pignanelli; a un costado, grupos identificados con Luis D’Elía, muy crítico de Cristina Kirchner; sobre Lima, algunos camioneros de Moyano. 

Ya está iluminada en todo su esplendor la imagen de Evita en la fachada sur de Desarrollo Social, con esa expresión más compasiva con el sector más pobre de la ciudad, en contraposición al gesto más combativo que mira hacia el norte. “Apoyamos a un gobierno en un momento en que la embestida pretende llevarse puesto a quienes lo votaron y al propio gobierno”, agrega el dirigente y diputado nacional ligado al cristinismo, y advierte en tono de fuego amigo: “Necesitamos que el gobierno se ponga los pantalones”.

Cerca de Yasky, un hombre sostiene un cartel de cartón: “Alberto acordate de Néstor y mostrá un poco de coraje”. Lo escribió Carlos, de profesión paisajista. “Hay que hacerle ver al Presidente que tiene que cambiar el rumbo, tomar la iniciativa y tomar medidas contra los especuladores, sino no llegamos a las elecciones”, explica. “Si Evita nos viera, nos volveríamos locos nosotros”.

Con la entonación de la marcha peronista y el cántico “Patria sí, colonia no”, finalmente la marcha comienza su recorrido a las 19.20 con Yasky a la cabeza, pero sin Moyano, que lo espera en el escenario armado con un camión apostado en uno de los costados de lo que fue la cartera de Obras Públicas. 

“Esta no es una marcha contra el Gobierno. Son los HDP y antipatria los que quieren voltear este gobierno”, lanza desde allí arriba con furia el hijo de Hugo Moyano: “La cueva de bandidos es la AEA (Asociación de Empresas Argentinas), Arcor, Clarín, Mercado Libre”, acusa. “No pasarán. Están haciendo un golpe de mercado”, advierte. 

La CGT y la CTA volverán a marchar el 17 de agosto “contra los especuladores de precios”. “No es casualidad que estemos siempre los mismos cada vez que la patria está en peligro. La calle es peronista. No nos corren por izquierda ni por derecha”, cierra el camionero. Todas las columnas de la manifestación ahora mezcladas lo aplauden y ovacionan. Desde los parlantes empieza a sonar un discurso de la líder de los descamisados, y lo corona una nueva entonación de la marcha peronista. La locutora anuncia que el reloj está cerca de las 20.25 y cierra: “Momento en que Evita pasó a la inmortalidad hace 70 años”.

MC

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