EL ATENTADO CONTRA CFK

Piden investigar los celulares de la custodia de Cristina

Cristina Fernández de Kirchner junto a Diego Carbone, jefe de la custodia, al salir de su casa al día siguiente del atentado

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La custodia de Cristina Fernández de Kirchner sigue en la mira de los cuestionamientos luego del atentado que la vicepresidenta sufrió el jueves 1 de septiembre. Hoy, el fiscal Carlos Rívolo solicitó a la jueza federal María Eugenia Capuchetti investigar las llamadas entrantes y salientes de los custodios de CFK.

Las fallas en la seguridad que permitieron el intento de magnicidio contra Cristina Fernández de Kirchner

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Entre las medidas que pidió el fiscal también está una nueva indagatoria a Fernando Sabag Montiel, el hombre de 35 años que gatilló la pistola, quien hasta ahora se negó a declarar. Las pericias realizadas por la Policía Federal mostraron que la pistola Bersa usada en el atentado tenía sus huellas.

Hoy por la tarde será también el turno de su novia, Brenda Elizabeth Uliarte, detenida el domingo por la noche. Un seguimiento de las cámaras de seguridad y las filmaciones de los celulares en la casa de CFK la ubican en el lugar de los hechos.

Según corroboró elDiarioAR de una fuente directa de la investigación, los encargados de la seguridad de la vicepresidenta están ahora bajo la lupa de la custodia luego de que el día del atentado quedaran en evidencia serias fallas en la protección de Cristina Fernández. La custodia no sólo no pudo anticipar el ataque sino que además, una vez cometido el intento, no reaccionó ante la magnitud de lo que estaba sucediendo.

Mientras Sabag Montiel fue neutralizado por los militantes que esperaban la llegada de la vicepresidenta en la puerta de su casa, en la esquina de Juncal y Uruguay, en Recoleta, la custodia permitió que Cristina Fernández continuará saludando a sus seguidores durante al menos seis minutos más. De hecho, fue ella quien le contó a Capuchetti que recién se enteró lo que había ocurrido cuando llegó a su casa.

Además, crecen las dudas sobre qué pasó con el teléfono celular del atacante luego de que fuera secuestrado por los efectivos de seguridad tras el intento de homicidio.

Otro de los puntos que abrieron más interrogantes es lo que dijo el jefe de custodia de la vicepresidenta, el comisario inspector retirado de la Policía Federal, Diego Carbone. Según las fuentes, habría asegurado que Fernández deba ceder a su estilo y mantenga mayor distancia con los simpatizantes a partir de ahora. 

Por todo esto, el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, presentó ayer su renuncia, luego de los cuestionamientos que recibió por parte del ala dura del oficialismo. Hasta el momento, la renuncia fue rechazada.

Es que mientras aún se trata de esclarecer si los contenidos fueron borrados de manera remota o por impericia de los peritos, Fernández intentó desligar de responsabilidad a la Policía Federal, la fuerza encargada de entregarle el aparato a la Justicia luego del ataque en Recoleta.

La custodia de Fernández de Kirchner está compuesta por un pelotón de 100 efectivos asignados a ella y su núcleo familiar. Todos responden a la División de Custodia Vicepresidencia que depende de la Policía Federal. Ese área está bajo la órbita del Ministerio de Seguridad, que encabeza Anibal Fernández,motivo por el que algunas fuentes los señalan por lo sucedido.

A partir del episodio el Gobierno resolvió reforzar la seguridad en las inmediaciones del edificio de Juncal y Uruguay.

ED/MG

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