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El G20 apoya medidas para aumentar la producción de vacunas sin mencionar la suspensión de patentes

Imagen de la 'Cumbre de Salud Global' del G20 bajo la presidencia de Italia.

Icíar Gutiérrez

elDiario.es —

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Los representantes de las veinte mayores economías del planeta, el G20, adoptaron este viernes una declaración en la que recomiendan, entre otras cosas, acciones para impulsar la producción de vacunas entre las que no mencionan expresamente la exención de las patentes como herramienta para hacer frente a la actual escasez en los países más pobres.

La medida fue propuesta en la Organización Mundial del Comercio (OMC) por dos miembros del G20 como India y Sudáfrica, recabó decenas de apoyos entre los países empobrecidos y a principios de mes fue respaldada por Estados Unidos, pero se encontró con la oposición de los países ricos, entre ellos la Unión Europea, que continúa sin respaldar la medida. Las decisiones necesitan consenso en la OMC.

Casi el 90% de todas las vacunas administradas en el mundo fueron en países del G20, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que respaldó la exención de los derechos de propiedad intelectual, junto con muchos activistas, organizaciones sociales y expertos.

Los representantes del G20 se reunieron bajo la presidencia de turno de Italia en una Cumbre de Salud Global en la que políticos, científicos y responsables de organizaciones internacionales compartieron sus experiencias en la lucha contra la pandemia con el objetivo de pensar en eventuales respuestas a crisis futuras, plasmadas en lo que denominaron la “Declaración de Roma”.

En ella, los miembros instan a la transferencia voluntaria de tecnología y conocimientos para aumentar la disponibilidad y el acceso a vacunas y otros productos, así como la concesión de licencias voluntarias para ayudar a impulsar la fabricación mundial.

Entre otras opciones a corto plazo, mencionan también “la puesta en común de patentes en condiciones mutuamente acordadas”. Hasta la fecha ningún fabricante se unió al Acceso Mancomunado a Tecnología contra el COVID-19 (C-TAP) de la Organización Mundial de Salud (OMS) que se creó para ello, así como para compartir licencias voluntarias transparentes y no exclusivas, distintas a las bilaterales (de una empresa a otra) –cuya desventaja, según la OMS, es la falta de transparencia–.

Los países del G20 también apoyan compartir dosis, incluido a través de del mecanismo de reparto COVAX, sostienen la importancia de “diversificar la capacidad de producción”, “identificar y abordar los cuellos de botella” y se comprometen a promover el sistema de comercio multilateral, “señalando el papel central de la OMC, y la importancia de unas cadenas de suministro mundiales abiertas, resistentes, diversificadas, seguras, eficientes y fiables”.

El texto hace mención a promover “una mayor eficiencia en el uso de las capacidades y la distribución global”, incluso trabajando de forma coherente dentro del acuerdo ADPIC y la Declaración de Doha de 2001 sobre el acuerdo sobre los ADPIC“.

La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, dejó claro en una rueda de prensa que este fragmento se refiere a las licencias obligatorias ya contempladas en las reglas de la OMC, que se refieren a cuando un gobierno permite que otra persona produzca un producto o proceso patentado sin el consentimiento del propietario de la patente.

“La comunidad global reconoció que la propiedad intelectual es un instrumento para impulsar la capacidad de fabricación”, dijo la presidenta Von der Leyen. “El G20 acordó trabajar en este sentido, dentro del acuerdo ADPIC y la Declaración de Doha de 2001. Las licencias voluntarias son la mejor manera. Pero el marco prevé la concesión de licencias obligatorias, como herramienta a utilizar en caso de crisis”.

Sin embargo, los países en desarrollo se quejaron en reiteradas ocasiones de que el proceso de concesión de licencias obligatorias es engorroso y debe mejorarse, y por eso argumentaron que es necesaria una exención.

También, el G20 se compromete a apoyar a los países de ingresos bajos y medios para que “adquieran conocimientos técnicos y desarrollen capacidades locales y regionales de fabricación de herramientas”.

El reparto desigual de vacunas en el mundo ha centrado buena parte de la cumbre. La declaración reconoce que “la pandemia no terminará hasta que todos los países sean capaces de controlar la enfermedad y, por lo tanto, la vacunación a gran escala, global, segura, eficaz y equitativa, en combinación con otras medidas de salud pública apropiadas, sigue siendo nuestra principal prioridad, junto con el retorno a un crecimiento fuerte, sostenible, equilibrado e inclusivo”.

El primer principio promete “apoyar y mejorar la arquitectura sanitaria multilateral existente” de cara al futuro con una OMS eficaz y financiada de forma adecuada, seguido del compromiso de “trabajar para lograr y apoyar mejor la plena aplicación, el seguimiento y el cumplimiento” del Reglamento Sanitario Internacional (RSI). No hacen referencia expresa, sin embargo, la elaboración de un Tratado contra las Pandemias, como apoyó una veintena de jefes de Estado y de Gobierno a finales de marzo.

Los líderes –entre los que estuvo el presidente argentino, Alberto Fernández– se conectaron de forma virtual con Roma para participar en el evento, organizado por el Ejecutivo italiano y la Comisión Europea.

La cumbre se celebró escasos días antes del comienzo de la Asamblea Mundial de la Salud, que se celebra del 24 de mayo al 1 de junio en Ginebra, y reúne a delegaciones de todos los Estados Miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La declaración reza que los países invitan a que los principios acordados se tengan en cuenta en este foro, y se compromete a impulsar los compromisos para avanzar de cara a la Cumbre del G20 en Roma en octubre

El G20 reúne a las principales economías del mundo. Sus miembros representan más del 80% de la riqueza mundial, el 75% del comercio mundial y el 60% de la población del planeta. Los países participantes en el foro son Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Francia, Alemania, Italia, India, Indonesia, Japón, México, Corea del Sur, Rusia, Arabia Saudí, Sudáfrica, Turquía. Reino Unido, Estados Unidos, y el bloque de la Unión Europea.

En nombre de EEUU intervino la vicepresidenta Kamala Harris, que hizo énfasis en la necesidad de que todo el mundo se vacune “lo más rápido posible” y recordó los compromisos recientes del Gobierno de Joe Biden para compartir dosis. Durante su discurso, Harris no mencionó la suspensión de patentes de vacunas, a diferencia del presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, que sí pidió el apoyo de “todos los países” para la exención temporal en la OMC. “Esto facilitaría el incremento de la producción de vacunas en las economías emergentes”, dijo.

Por su parte, Ursula Von der Leyen aseguró que la UE tiene como objetivo donar al menos 100 millones de dosis a países de ingresos bajos y medianos para fines de 2021, “en particular a través de COVAX”, el mecanismo de reparto global. También presentó una iniciativa para impulsar la capacidad de fabricación en África.

La OMS vuelve a reclamar apoyo para la suspensión de patentes

En la cumbre también intervino el jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, que volvió a hacer énfasis en el persistente reparto desigual de las vacunas contra el coronavirus, que calificó de “fracaso para la humanidad”. “El G20 tiene todos los medios para vacunar al mundo, y el mundo no puede esperar más”, dijo el director general que pidió, en primer lugar, acabar con esta pandemia, “con una combinación de medidas de salud pública adaptadas y la distribución equitativa de vacunas”.

Entre ellas, la OMS reclamó una vez más ampliar la fabricación de vacunas con urgencia, mediante el intercambio de tecnología y conocimientos técnicos, así como una exención de las disposiciones de propiedad intelectual, “con un énfasis en África”.

Tedros Adhanom Ghebreyesus pidió a los países del G20 que compartan “más dosis” y “con mayor rapidez” a través del mecanismo de reparto equitativo COVAX, que en estos momentos se enfrenta a una importante escasez de suministros, principalmente debido a las restricciones de exportación en India y el acaparamiento de vacunas por parte de los países ricos.

“Agradecemos a todos los países que han anunciado hoy generosas donaciones. Este es un comienzo muy alentador hacia los cientos y millones de dosis que necesitaremos en las próximas semanas y meses”. También pidió a los países del G20 que financien plenamente y urgentemente el Acelerador ACT, ACT-Accelerator, la herramienta global para acelerar el desarrollo, la producción y el acceso equitativo a las pruebas, el tratamiento y las vacunas contra la COVID-19.

En segundo lugar, el jefe de la OMS pidió “reforzar la seguridad sanitaria, a nivel nacional y mundial”. En este sentido, recordó la propuesta para un Tratado sobre la preparación y la respuesta a las pandemias. “El tratado podría abordar los retos a los que nos enfrentamos ahora”. En tercer lugar, reclamó impulsar el avance hacia la cobertura sanitaria universal en todos los países, basada en una sólida atención primaria.

Por último, la directora general de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, urgió a las 20 naciones a avanzar en las negociaciones sobre la propuesta exención temporal propuesta de las normas de propiedad intelectual de la OMC para las vacunas y otros productos relacionados con la pandemia.

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