En España, los lectores jóvenes hacen crecer la venta de libros en un 25%, una “cifra histórica”

La escritora Almudena Grandes en la última Feria del Libro de Madrid.

Peio H. Riaño

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“Nadie lo esperaba y tampoco le encontramos una explicación”. Así define Álvaro Manso lo sucedido en las librerías españolas en 2021. Según indica el vocero de la Confederación Española del Gremio y Asociaciones de Libreros (CEGAL) a elDiario.es, las ventas de libros van a sumar un crecimiento del 25% respecto al año del confinamiento y cierre, y un aumento del 20% en comparación con 2019. Este último año registró los mejores datos para la industria del libro desde que tocara fondo en 2013, tras los estragos causados por la crisis financiera. “Es una cifra histórica, una bendición”, dice Manso sobre el registro de 2021.

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Y no lo esperaban porque, como indica el portavoz de CEGAL, la campaña de Navidad de 2020 salvó los muebles a los negocios que se vieron obligados a cerrar más de tres meses por protocolo sanitario. Fue un final de año muy bueno y en las librerías dudaban de que fueran a ser capaces de mantener ese ritmo de ventas. “Pero no ha parado desde entonces y esta campaña de Navidad también está siendo muy buena”, añade Manso, dueño de la librería Luz y Vida, en Burgos. 

El confinamiento no trajo solo horas de reclusión y lectura, el consumo cultural audiovisual en streaming se disparó, según los datos que acaba de hacer públicos la SGAE: el porcentaje de población que vio contenidos de este modo creció hasta el 52,4%. Las nuevas costumbres culturales se centraban en casa y en las pantallas y había suficientes elementos como para presagiar un frenazo de las ventas de libros.

¿Cómo ha sido posible? Manso indica un dato muy importante en el crecimiento: tradicionalmente, los 14 años son la edad crítica en la que los lectores infantiles al convertirse en adolescentes abandonan los libros, pero asegura que los comercios han visto crecer el cliente más joven gracias al sector del cómic y, sobre todo, el manga. Los índices que tienen de crecimiento en el género llegan casi al 70%. “Las editoriales han sido muy rápidas y han incorporado en sus catálogos muchos títulos orientados a este perfil y las librerías también los han incorporado”, dice Álvaro Manso.

Más lectores jóvenes

“Esa es la mejor noticia del año: hemos notado un rejuvenecimiento muy importante de nuestra clientela, que lee narrativa además de cómics. Son chavales de 19 o 20 años. Me pregunto dónde compraban antes, quizá en las grandes superficies”, apunta el librero Paco Goyanes, de Cálamo (Zaragoza). Dice que la clave del buen resultado de este año ha estado en el apoyo de los vecinos al comercio de proximidad. “Las librerías somos la bandera del comercio del barrio”, añade Goyanes. Su conclusión es optimista, asegura que las librerías están en la mejor condición que recuerda desde hace años. 

Esa es la mejor noticia del año, hemos notado un rejuvenecimiento muy importante de nuestra clientela

Librería Cálamo Zaragoza

Patrici Tixis, presidente de la Federación de Gremios de Editores (FGEE) y del Gremi d'Editors de Catalunya, es una de las personas más influyentes en el sector en este momento y reconoce varios motivos como causantes de los resultados. Por un lado, las librerías de proximidad “son la clave”. Indica que de cada 100 libros que se venden, siete son electrónicos, 25 son en plataformas digitales y el resto, 68 en las librerías. “También ha sido un buen año en la cosecha editorial, con títulos que han hecho crecer el comercio. En general, el sector ha crecido un escalón. Estaremos en torno a un aumento del 20%”, indica Tixis. 

El presidente de la FGEE apunta un fenómeno que ha contribuido a las cuentas: la venta del cómic ha crecido por encima del 70%. “Es la primera vez que el cómic japonés [manga] adelanta al cómic norteamericano en ventas. Y creo que es una tendencia internacional. Esto es importante porque habla de una llegada importante de nuevos lectores”, sostiene Tixis. Cree que la gente ha seguido disfrutando con la lectura como sucedió durante el confinamiento. Según una encuesta de Conecta Research & Consulting realizada en 2020, un 4% de españoles descubrieron en la lectura un placer. Antes del confinamiento los lectores frecuentes eran un 50%, y ascendió hasta el 54% con la reclusión.

Un idilio que madura

En la librería Alberti (Madrid), Lola Larumbe explica que la Feria del Libro ha sido decisiva. “Este año el último cuatrimestre ha sido muy bueno”, indica. Además cuenta que algo ha quedado del “flechazo” que sucedió aquel mayo de 2020, cuando los lectores se lanzaron a comprar en las librerías. “Se abre un porvenir mucho más claro para las librerías. A ver si mantenemos encandilados a los lectores”, dice Larumbe. Se refiere a la rapidez que han ganado en la atención y la relación que han establecido con los lectores desde las pantallas, por ejemplo. 

La difusión digital fue decisiva el año pasado y en 2021 se ha mantenido, porque todavía hay mucho margen por conquistar en España, un país donde algo más del 51% de la población se declara no lectora. En febrero la FGEE hará público el informe anual del Barómetro de lectura y entonces se comprobará si la afición se ha mantenido tras el confinamiento. “La gente no deja de venir y de comprar libros. Lo único que puede estropear el final del año es el incremento de los contagios”, advierte Larumbe. 

La difusión digital fue decisiva en España, un país donde algo más del 51% de la población se declara no lectora

En la Calders (Barcelona), Isabel Sucunza reconoce que han vuelto a las cifras de su mejor año desde 2013, que fue 2019. La llamada telefónica se interrumpe varias veces y se confirma que el negocio funciona. “No sé si se debe al comercio de proximidad, porque nosotros tenemos un público joven”, indica. La librera también alerta sobre los efectos en la venta sobre las nuevas medidas sanitarias. 

Desde el confinamiento hasta ahora, dice Cristina Sanmamed, librera en La Puerta de Tannhäuser (Plasencia), la gente ha seguido leyendo. De hecho, ni siquiera la crisis de papel para ciertas ediciones especiales que las editoriales tenían pensado publicar ha frenado las compras. “No han perdido el hábito y nosotros seguimos haciendo lo mismo que siempre. Nuestros clientes se han expandido gracias a las redes sociales. Hemos llegado a personas de toda Extremadura”, cuenta la librera que acaba de abrir nueva sede en Cáceres. Esta inauguración ya es un síntoma de que el comercio vive un momento dorado. “Nos lo pedía la gente y hemos trabajado como bestias para sacar adelante las librerías, pero hemos superado la previsión que teníamos. El negocio va muy bien, pero no podemos relajarnos”, y la librera lo celebra.

PHR

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