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Creciente desigualdad

Costo patronal: cuánto le cuestan los CEO y directores a las grandes empresas

Javier Milei, Marcos Galperín y empleados de Mercado Libre, extasiados, en la sede de la empresa, el 4 de septiembre de 2024

Alejandro Rebossio

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La flexibilización de la ley de contratos de trabajo ya está vigente. En teoría busca bajar el costo laboral de las empresas para mejorar su eficiencia y, en el mejor de los casos, que contraten más empleados. Pero hace dos meses en este diario el historiador y ensayista Ezequiel Adamovsky se preguntaba por el costo patronal, es decir, cuánto les cuesta a las empresas sostener a sus máximos ejecutivos. Es un interrogante que se formulan las naciones a las que incluso Javier Milei suele presentar como modelo.

En países con mercados de capitales más desarrollados, donde un mayor porcentaje de la población invierte en bolsa, como Estados Unidos o España, las compañías que cotizan de manera pública deben informar cuánto cobran sus CEO y el resto de su primera plana e incluso compararlo con lo que ganan sus trabajadores promedio. De esta manera, tanto los accionistas pueden tomar conciencia de cuánto retribuyen a sus empleados de mayor rango y cotejarlo con las ganancias de la firma, pero esta información también ha alimentado sobre todo debates sociales sobre la desigualdad de ingresos entre los que más tienen, que suelen amasar cada vez más, y los que que menos tienen, que suelen constituirse en variable de ajuste para la ganancia de productividad.

Para analizar la cuestión, analicemos las diez empresas argentinas con mayor capitalización de mercado, es decir, las que más valen entre las que cotizan en bolsa. Como Mercado Libre está listada en la plaza tecnológica norteamericana Nasdaq, es la única de las diez que ofrece detalles de los sueldos de sus máximos ejecutivos a la Comisión de Valores de EE.UU. (SEC, por sus siglas en inglés). Su fundador y principal accionista, Marcos Galperin, que renunció al cargo de CEO el pasado 31 de diciembre para pasar al cargo de presidente ejecutivo y pensar más en el largo plazo de la empresa, cobraba por ese cargo en 2024 –último dato disponible– a razón de US$1,1 millones por mes, un 43% más que en 2023. Claro que la firma aumentó ese año 93% sus ganancias. Los accionistas no tienen de qué quejarse.

Marcos Galperin, fundador y CEO de Mercado Libre.

Donde surge lo más llamativo es la brecha entre el sueldo de Galperin y el empleado medio de Mercado Libre, de US$1.589 por uno, según el reporte de remuneraciones de la empresa. Los trabajadores de la compañía, con fuerte presencia en Brasil, México y la Argentina, cobran en promedio US$720 por mes, alrededor de $1 millón a la cotización actual del peso. El Estado argentino otorga beneficios impositivos por la contratación de personal de la economía del conocimiento: fueron US$83 millones en 2025. En otras empresas de EE.UU. como Amazon la brecha salarial entre CEO y trabajador promedio fue en 2024 mucho menor que en Mercado Libre, de 43 a 1, pero en otras como Starbucks resulto bastante mayor, de 6.666 por uno.

Las otras nueve grandes empresas argentinas sólo deben informar a la Comisión Nacional de Valores (CNV) el total de las remuneraciones de los directores, no cuánto cobra cada uno ni tampoco lo que ganan los CEO y otros máximos ejecutivos. Los directores tienen responsabilidad hasta penal, pero muchas veces su trabajo se limita a una reunión por mes, mientras que otros son los que llevan el día a día de las compañías. En cada firma se manejan con criterios diferentes y por eso la enorme diferencia entre los honorarios del directorio de una y otra.

En 2024 –último año como datos disponibles para la mayoría de las empresas analizadas–, YPF retribuyó en promedio a cada director con US$68.697 por mes, según el informe de remuneraciones remitido a la CNV. En su directorio están representados diversos representantes políticos del gobierno nacional y las provincias petroleras. En la actualidad, se sientan allí el presidente y CEO, Horacio Marín, pero también el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y su antecesor en el cargo, Guillermo Francos.

Guillermo Francos y el presidente de YPF, Horacio Marín, el 28 de enero de 2025

En el Grupo Financiero Galicia se informó que cada director cobra en promedio US$50.107 mensuales. Entre ellos figuran varios de sus accionistas principales, como Eduardo Escasany y Federico y Tomás Braun. En el Banco Macro, que ya reportó la remuneración de 2025, ganan US$53.355 por mes. En la cúpula se sientan varios dueños como Jorge y Constanza y Marcos Brito y Delfín Carballo, otros empresarios como los dueños de Havanna –Carlos Giovanelli y Damián Pozzoli– y exsecretarios de Finanzas de gobiernos pasados –Mario Vicens y Sebastián Palla–.

En Pampa Energía cobran US$83.103. En su directorio se ubican también sus propietarios, Marcelo, Damián y Nicolás Mindlin, pero además otras figuras como la exjefa de asesores del gobierno porteño de Horacio Rodríguez Larreta, Julia Pomares. En Telecom, que pertenece a los dueños del Grupo Clarín como los Noble Herrera y Héctor Magnetto, los directores ganan US$19.210. Entre ellos se encuentra su presidente, Carlos Moltini.

Marcelo Mindlin.

Otras firmas, en cambio, optan por relativamente menores remuneraciones a sus directores: Transportadora Gas del Sur (TGS), propiedad de Pampa, US$6.569; BBVA, la filial argentina del banco español, US$3.396; la eléctrica Central Puerto, de los Escasany, Carlos Miguens Bemberg y Guillermo Reca, US$1.427; y la siderúrgica Ternium, del grupo Techint, de Paolo Rocca, US$5.713 para 2025.

Entre los ejecutivos que más ganan en el sector privado, más allá de los CEO, están los CFO, chief financial officer, o directores de finanzas. En su informe de enero pasado, la consultora Adecco reportó que en grandes empresas del área metropolitana de Buenos Aires (AMBA) embolsaban por mes entre $16,2 millones y 19 millones, el equivalente de entonces de entre US$11.200 y 13.100. En otro relevamiento de su competidora Randstad en la misma región, los CFO de bancos y servicios financieros cobraban entre $16,4/19,4 millones, lo mismo que los de hidrocarburos y minería, tecnología y laboratorios. Los de automotrices y manufacturas, entre $15,7/19,8 millones; los de consumo masivo, cadenas comerciales y servicios, entre 14,6/18 millones, y los de transporte y logística, entre 13,9/17,1 millones.

Los sueldos de directores, gerentes generales y otros ejecutivos en las empresas aumentaron entre 29% y 36%, según cuenta la responsable de búsqueda y selección de talento de Adecco, Alejandra López. La inflación fue del 31%, mientras que el índice de salario del sector privado registrado subió sólo 28%, según el Instituto de Estadística (Indec). “En muchos casos los incrementos de las altas posiciones se ubicaron levemente por encima de la inflación proyectada, lo que demuestra que las empresas priorizan mantener la competitividad salarial en los niveles de liderazgo”, analiza López.

La minería, uno de los sectores que mejor paga.

“Además, estos cargos suelen incluir no sólo salarios fijos sino también bonos, incentivos vinculados al desempeño y el resultado del negocio, con lo cual la remuneración puede ser aún mayor, dependiendo de la industria y del tamaño de la empresa”, apunta la ejecutiva de Adecco. Los sectores que más pagan a la alta dirección en la Argentina son los de energía y minería. En Adecco observan que las firmas buscan directores y gerentes con trayectoria y liderazgo, pero también con capacidades de adaptarse a un contexto económico cambiante y de impulsar el crecimiento en ese entorno.

Desde la mirada de Adamovsky, “los salarios y bonos exorbitantes que se llevan los CEOs y ejecutivos vienen creciendo de manera injustificable”. “Pero además de eso hay que sumar toda una cantidad de prebendas gerenciales: comisiones, oficinas lujosas, choferes, pasajes en primera, viáticos, retiros a resorts lujosos, etc., una fortuna en costos que deben soportar las empresas”, agrega. Una discusión pendiente que puede interesar a los pequeños accionistas de las empresas que cotizan en bolsa, aunque de manera más amplia a aquellos preocupados por la creciente desigualdad social.

AR/MG

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