En el tercer 8-M de la era Milei, la mujeres se movilizan en un país donde las políticas de género fueron arrasadas
Las mujeres de alto valor cuidan su apariencia, se esfuerzan por vestir bien sin buscar llamar la atención, con modestia. Van arregladas hasta para ir al supermercado. Son femeninas, agradables, familiares y emocionalmente receptivas. Son exclusivas y saben que lo que puede tener todo el mundo no tiene valor.
El texto es parte del spot que el Ministerio de la Igualdad de España lanzó esta semana para recordar el Día Internacional de la Mujer . Lo protagoniza la actriz Ángela Molina y está hecho en base a publicaciones en redes sociales a lo largo de 2025. Con esas frases, que como el video aclara parecen de 1950, el gobierno español busca alertar sobre el avance de los discursos machistas que quieren regresar a la mujer a la cocina y forzarla a los modales sumisos. Una mujer destinada a procrear y cuidar a la familia. “No dejaremos que el pasado avance”, concluye el video con la imagen de una Ángela Molina liberada del maquillaje, el pelo suelto, yendo a marchar.
La avanzada contra los derechos de las mujeres es universal. Desde la tendencia de las tradwives hasta la embestida contra el derecho al aborto en los Estados Unidos o las continuas descalificaciones del presidente Donald Trump hacia las mujeres, el feminismo parece, una vez más, puesto a prueba.
En Argentina, las mujeres se movilizarán en el tercer 8-M de la era Milei. Y no hay nada que celebrar. El gobierno libertario no sólo arrasó con las políticas de género, instaló un discurso que vuelve a cuestionar a la mujer y hace retroceder todos los avances, desde negar la brecha económica de género hasta mentir sobre el valor de la figura del femicidio. Y si bien no hay hasta ahora intentos concretos por derogar la ley que garantiza el acceso al aborto seguro y gratuito, lo cierto es que tampoco hacen falta: se vació de recursos y cada vez resulta más difícil recibir asistencia para interrumpir un embarazo.
A diferencia de España o Estados Unidos, es cierto que en Argentina la aparición de las tradwives, esas influencers que pregonan un regreso a la vida como amas de casa, viene rezagada. La explicación está en los números de la economía que el Presidente no quiere mirar. Un informe del Instituto Argentina Grande señala que la brecha salarial de género alcanzó su nivel más alto: por cada hora trabajada, los hombres ganaron en promedio un 9,4% más que las mujeres. Uno de los principales factores detrás de esta diferencia es la caída de los salarios en el sector público, donde se emplea una mayor proporción de mujeres: el 19% de las trabajadoras ocupadas se desempeña allí, frente al 13% de los varones. La contracara es que hay menos mujeres en el sector privado formal.
El deterioro de los salarios públicos —que perdieron más de un tercio de su poder adquisitivo desde el cambio de gobierno— afecta especialmente a las mujeres. Además, ellas se concentran en áreas del Estado particularmente golpeadas, como la educación y la salud, sectores altamente feminizados en los que las paritarias del sector público también suelen marcar el ritmo de los aumentos salariales, incluso para parte del empleo privado, agrega el informe.
Si se considera el total del ingreso laboral, la brecha entre hombres y mujeres se amplía aún más. Esto se explica porque las mujeres, en promedio, trabajan menos horas remuneradas. Bajo ese cálculo, la diferencia trepa al 44% en el último año, tomando como referencia las medias salariales.
Además, desde el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA) señalan que, en base a datos del INDEC del segundo trimestre de 2025, las mujeres de 25 a 59 años recibieron en promedio un salario 26,1% menor que los varones.
En paralelo, el deterioro de las políticas destinadas a las mujeres fue advertido el pasado 23 de febrero por el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) de las Naciones Unidas. En un documento, el Comité “expresó su preocupación por la significativa reducción en las asignaciones presupuestarias y la capacidad operativa de los principales mecanismos de protección. Destacó, por ejemplo, la modificación del Programa Acompañar, que redujo la duración de las prestaciones e introdujo requisitos adicionales de elegibilidad. El Comité también señaló la disminución sustancial en la financiación, el personal y la accesibilidad de la línea directa Línea 144, incluyendo la supresión de servicios especializados para mujeres con discapacidad. Recomendó que Argentina restableciera y garantizara una financiación y capacidad operativa adecuada, sostenida y transparente para estos mecanismos. También pidió eliminar los requisitos de reporte como condición de acceso, alinear la duración de las prestaciones con las necesidades de las mujeres y garantizar servicios especializados, accesibles e inclusivos”.
Entre la larga lista de políticas arrasadas, Naciones Unidas mencionó la eliminación del Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad, el cierre de los Centros de Acceso a la Justicia, el desmantelamiento del plan ENIA para la prevención del embarazo adolescente, o el ajuste en la línea 144, sólo por mencionar algunas.
Desde 1985, Argentina adhiere a la CEDAW y por lo tanto está obligada a prestar informes. Sin embargo, la presentación de los representantes del Estado argentino fue vaga o con datos falsos. Por ejemplo, cuando aseguraron que el país mantiene “uno de los estándares más altos de igualdad, equiparable a los europeos”.
“El Estado nacional abandonó su rol de rectoría en salud sexual y reproductiva: paralizó la distribución de insumos para acceder al aborto, recortó anticonceptivos, y dejó en manos de las provincias responsabilidades sin mecanismos de transición, profundizando las desigualdades territoriales y poniendo en riesgo el acceso al aborto legal”, dijo entonces Lucía de la Vega, del CELS.
Este año, la movilización central será el lunes a las 16:30 desde Santiago del Estero y Avenida de Mayo para marchar hasta la Plaza de Mayo. También habrá otras consignas como el rechazo a la reforma laboral, la ley de Glaciares y la baja en la edad de imputabilidad. Para hoy, el colectivo Ni Una Menos convocó una “mateada” a las 15 en el Parque Centenario. Y aunque la decisión de pasar la marcha para mañana generó rispideces entre las distintas organizaciones, lo cierto es que la convocatoria de hoy y mañana, tanto en la Ciudad como en cada una de las actividades que se realicen en todo el país, tiene como telón de fondo un mismo reclamo, que en la Argentina de las políticas arrasadas para las mujeres, los femicidios siguen sin bajar. Según el Observatorio de Femicidios de La Casa del Encuentro, durante 2025 se registraron 262 víctimas por violencia de género. Desde que se creó el registro, en 2008, son unas 5000 mujeres asesinadas por el solo hecho de ser mujeres, algo que para el gobierno libertario no merece una respuesta por parte del Estado.
MG
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