Entrevista - Amador Sánchez Rico

El embajador de la UE, sobre la negociación con el FMI: “La base de cualquier acuerdo es la intención de las partes de cumplirlo. Nadie contrae matrimonio pensando en divorciarse”

Amador Sánchez Rico, embajador de la Unión Europea en la Argentina.

“La situación es muy volátil, impredecible y la seguimos día a día. O mejor dicho, minuto a minuto”, dice el embajador de la Unión Europea en la Argentina, Amador Sánchez Rico. No le quita dramatismo a un escenario cada vez más incierto en el este europeo: “Estamos con Ucrania, tratando de prevenir una guerra en nuestras fronteras”.

El cuadro, en efecto, cambia todo el tiempo en el conflicto en Ucrania. Estados Unidos reclama en estas horas a Rusia pruebas de que no lanzará una invasión a su vecino, como han alertado los servicios de inteligencia británicos y estadounidenses. Moscú responde con ironías y con nuevos ejercicios militares en la frontera, cerca de la región prorrusa, donde se registra una inquietante escalada de choques armados y evacuación de civiles, en medio de acusaciones cruzadas.

“Estamos con Ucrania, tratando de prevenir una guerra en nuestras fronteras”, dice Sánchez Rico, español de Madrid, con paso por las representaciones diplomáticas de la UE en los Estados Unidos, México y en los cuarteles generales de Bruselas, llegado a finales del año pasado para hacerse cargo de la embajada en Buenos Aires.

Sánchez Rico suaviza las diferencias entre Washington y algunos de los principales países de la UE, y aunque asegura que la Unión apuesta a una salida diplomática la crisis dice: “Somos conscientes de la evaluación que hace EEUU sobre el riesgo inminente de una posible agresión rusa contra Ucrania. Tomamos muy en serio esta información y actuamos en base a ella”.

El embajador europeo dice además esperar que la negociación del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional “concluya exitosamente y que se logre un buen acuerdo para los argentinos”. Y reconoce cierta excepcionalidad en el programa de Facilidades Extendidas del FMI, dadas las condiciones económicas de la Argentina. “Ambas partes buscan un camino de entendimiento que tenga en cuenta las circunstancias existentes. Esperamos que este proceso desemboque en un buen acuerdo para Argentina”, asegura.

Sobre los incumplimientos sistemáticos de la Argentina a sus acuerdos con el Fondo, advierte: “La base de cualquier acuerdo es la intención de las partes de cumplirlo. Nadie contrae matrimonio pensando en divorciarse”. También admite obstáculos en las negociaciones para el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la UE: “Después de la finalización de las negociaciones, surgieron nuevas preocupaciones, principalmente en materia medioambiental, que son legítimas”.

Convaleciente de una intervención quirúrgica programada, el embajador respondió este viernes un cuestionario de elDiarioAr.

EE.UU. ha retirado su personal diplomático de Kiev. Josep Borrell ha dicho días atrás que la UE no necesita hacerlo y que “es el momento de la diplomacia”. ¿Cuál es la situación a estas horas en el conflicto con Rusia en torno a Ucrania y cuál es el rol de la UE? 

 La situación es muy volátil, impredecible y la seguimos día a día. O mejor dicho, minuto a minuto. En su discurso en el Parlamento Europeo, este miércoles, el Alto Representante Josep Borrell mencionó que a la fecha había signos alentadores, pero también hechos muy preocupantes, como la votación en la Duma (N de la R: Asamblea Legislativa rusa) pidiendo al presidente Putin que reconozca la independencia de las que caracterizaron como “repúblicas” en la región de Donbás. Después de declarar una retirada de tropas, ayer mismo, los medios informaron sobre el bombardeo de un jardín de infantes en Stanytsia Luhanska que la Unión Europea ha condenado al considerarlo una clara violación del alto el fuego y de los acuerdos de Minsk. Tanto a la hora de negociar, como de actuar, los europeos lo hacemos unidos y en permanente coordinación con nuestros socios en la OTAN y en particular con los Estados Unidos. Las misiones diplomáticas de la UE y de sus Estados miembros no se cierran. Permanecen en Kiev y continúan apoyando a las autoridades ucranianas. La UE y sus Estados miembros están coordinando sus acciones en vista de las amenazas. Apostamos por una salida diplomática a la crisis, esta es nuestra máxima prioridad y en eso estamos invirtiendo todos nuestros esfuerzos.

Las misiones diplomáticas de la UE y de sus Estados miembros no se cierran. Permanecen en Kiev y continúan apoyando a las autoridades ucranianas

 Alemania, la principal economía de la UE, ha dado muestras de que busca una solución al conflicto por vías diferentes a las que propone EE.UU. También lo ha hecho Francia. ¿La UE coincide con el abordaje que está haciendo Washington de la crisis?

 Hay esfuerzos coordinados dentro de la UE, con los Estados Unidos, la OTAN, Ucrania y otros socios afines, así como dentro de la OSCE. Ejemplos concretos de tales esfuerzos diplomáticos están a la vista: el canciller alemán habló con el presidente Biden, el Alto Representante Borrell y la comisaria de energía Kadri Simson con sus homólogos estadounidenses sobre la seguridad energética, el presidente Macron y el canciller Scholz estuvieron en Moscú y en Kiev, cuatro ministros de Asuntos Exteriores de la UE (AT, CZ, SK, DE) en el este de Ucrania... Somos conscientes de la evaluación que hace EEUU sobre el riesgo inminente de una posible agresión rusa contra Ucrania. Tomamos muy en serio esta información y actuamos en base a ella, manteniéndonos unidos con EEUU en nuestro apoyo inquebrantable a la soberanía e integridad territorial de Ucrania.

 Parece haber una percepción diferente del problema también en los países del este europeo en relación a los del oeste de Europa.

 Es cierto que la percepción de Rusia está condicionada por la historia. Hay países en Europa central y oriental que fueron controlados durante mucho tiempo por el Imperio Ruso y/o la Unión Soviética y perciben a Rusia de manera diferente que países de Europa occidental que nunca lo estuvieron. Sin embargo, existe una fuerte unidad europea a la hora de hacer frente a los retos que plantea Rusia. Estamos alineados detrás de los principios internacionales del Acta Final de Helsinki y de la Carta de París. Nuestra unidad es nuestra mayor fortaleza.

Los intentos de Rusia de redefinir unilateralmente la arquitectura de seguridad en Europa son inaceptables y socavan los principios fundamentales sobre los que se construye la seguridad europea

 

Moscú denuncia una política “expansionista” de la OTAN a partir de la iniciativa de ingreso de Ucrania a la alianza. Y reclama que se respete su “esfera de influencia” en el Este europeo. Son categorías que parecen corresponder a otra época. ¿Estamos frente a una involución en materia de seguridad europea, de seguridad colectiva?

Los intentos de Rusia de redefinir unilateralmente la arquitectura de seguridad en Europa y limitar los derechos de los países a elegir su política exterior y acuerdos de seguridad, son inaceptables y socavan los principios fundamentales sobre los que se construye la seguridad europea. La acumulación militar sin precedentes, desde marzo del año pasado, en la frontera de Ucrania no está justificada. Ni Ucrania, ni la UE ni la OTAN representan ninguna amenaza para Rusia. 

 

Josep Borrell ha dicho que “cualquier agresión de Rusia a Ucrania tendrá consecuencias graves y costes elevados”. ¿Qué significado hay que darle a esa advertencia? 

 En este momento, estamos tratando de resolver el conflicto a través del diálogo. Es decir, le estamos dando máximo espacio a la vía diplomática. Al mismo tiempo, estamos preparados, en caso de que la diplomacia fracase, a implementar medidas restrictivas disuasorias y de gran alcance. Cualquier movimiento adicional contra Ucrania acarrearía costos reales y con claras consecuencias.

 

Se sabe que Rusia es el principal proveedor de crudo y gas natural de la UE. ¿Qué consecuencias podría tener una interrupción de esos suministros en un contexto de nuevas sanciones económicas a Moscú?

 La UE está trabajando activamente para diversificar el suministro de crudo y gas natural. La presidenta de la Comisión Europea Von der Leyen, acaba de lanzar con el presidente Biden una asociación estratégica sobre seguridad energética y Borrell acaba de copresidir el Consejo de Energía UE-EEUU. Nuestros esfuerzos de diversificar el suministro van en la misma dirección que nuestras aspiraciones para lograr una transición energética verde y justa.   

Somos conscientes de la evaluación que hace EEUU sobre el riesgo inminente de una posible agresión rusa contra Ucrania

¿Qué representa esta crisis en relación a la unidad de la UE? ¿Es un desafío o una oportunidad?

 Vuelvo a citar al Alto Representante Borrell que ha afirmado que el gran éxito de la Unión Europea es, precisamente, el haber renunciado a la guerra como forma de resolver los conflictos. Y por eso estamos con Ucrania, tratando de prevenir una guerra en nuestras fronteras. La unidad entre europeos se ha hecho más fuerte en estos días y es una de las consecuencias positivas de esta crisis. Quizás la única, porque todo el resto es obviamente muy preocupante. Más allá del actual conflicto en Ucrania, en las más de siete décadas de nuestra historia de integración europea, las crisis se han convertido en oportunidades para salir fortalecidos.

  

¿La crisis en torno a Ucrania complica o facilita la idea de una mayor autonomía militar europea respecto de EEUU? ¿Qué tan avanzada está la iniciativa de crear un “ejército europeo”? 

 La UE adoptó el año pasado el documento “Una Brújula Estratégica” que establece una visión común para la seguridad y la defensa europea. Propone mejorar la preparación de las fuerzas armadas y expertos civiles de la UE para reforzar nuestras misiones en el extranjero, y desarrollar una capacidad de despliegue rápido de hasta 5.000 efectivos. Propone, además, reforzar nuestra capacidad para prevenir y responder a amenazas híbridas, incluidos los ciberataques externos y campañas de desinformación. Prevé inversiones conjuntas en capacidades militares para operar en tierra, mar y aire, así como en el ciberespacio y reducir dependencias tecnológicas.

 

En el contexto de la crisis, se habla de un resucitamiento de la OTAN en beneficio de los intereses de EEUU y el Reino Unido. ¿Cuánto puede obstaculizar los planes de creación de una fuerza comunitaria?

 El documento Una Brújula Estratégica tiene como objetivo reforzar la cooperación con la OTAN y las Naciones Unidas, así como con la OSCE, la Unión Africana y ASEAN (N de la R: Asociación de Naciones de Sudeste Asiático), así como con socios como Estados Unidos, Canadá y Noruega. No hablaría de obstáculos sino de creciente asociación entre aliados.

  

¿Quién se beneficia con el actual estado de cosas en Ucrania? 

 Nadie. Cito de nuevo al Alto Representante: lo que ocurra en Ucrania marcará el futuro de la humanidad. Todos deberíamos estar preocupados. Si se impone la ley del más fuerte y un país puede amenazar a otro y desagregarlo territorialmente, echaremos marcha atrás en la historia.

 

Borrell ha dicho que el principio de acuerdo entre la Argentina y el FMI es una buena noticia. ¿Cómo se evalúa desde la representación en Buenos Aires?

 Que Argentina y el FMI hayan llegado a un acuerdo de principio es una excelente noticia, y esperamos que el proceso de negociaciones concluya exitosamente y que se logre un buen acuerdo para los argentinos.

Argentina elabora su plan macroeconómico y trabaja con el FMI para llegar a un acuerdo sólido y duradero, que tenga en cuenta las circunstancias existentes. Esperamos que este proceso desemboque en un buen acuerdo para Argentina

Una de las particularidades del preacuerdo es que la Argentina no parece obligada a encarar reformas estructurales en su economía, como suelen demandar los acuerdos de facilidades extendidas del FMI. ¿Qué opinión tiene? 

 Argentina elabora su plan macroeconómico en base a aquellas prioridades que considera necesarias, y trabaja con el FMI para llegar a un acuerdo sólido y duradero. Ambas partes buscan un camino de entendimiento que tenga en cuenta las circunstancias existentes. Esperamos que este proceso desemboque en un buen acuerdo para Argentina.

¿Qué expectativas tiene la UE acerca de que este acuerdo se cumpla, contemplando el largo historial de incumplimientos de la Argentina y la relación casi patológica de mi país con el FMI?

 Tenemos expectativas positivas al respecto. La idea base de cualquier acuerdo es la intención de las partes de cumplirlo. Esto se aplica a todos los niveles. Llevándolo a un plano cotidiano, nadie contrae matrimonio pensando en divorciarse. Las largas negociaciones que se llevan a cabo son una señal del compromiso de ambas partes de lograr un buen acuerdo.

 

El comunicado del FMI ha dicho que el apoyo financiero de los socios internacionales de Argentina ayudaría a asegurar un crecimiento más inclusivo y sostenible. Semanas atrás días estuvo de visita en Buenos Aires el vicepresidente del Banco Europeo de Inversiones. ¿Qué puede hacer la UE por la Argentina?

La visita del vicepresidente del Banco Europeo de Inversiones para anunciar nueva financiación para proyectos es una excelente noticia y una clara señal del compromiso de la UE con Argentina. El BEI se ha comprometido a acelerar las inversiones para mejorar la protección contra fenómenos meteorológicos extremos. Por ejemplo, el préstamo confirmado por 110 millones de dólares para obras en la cuenca del río Salado en la Provincia de Buenos Aires beneficiará a 1,4 millones de personas con riesgo de sufrir inundaciones. Asimismo, se anunció la financiación de 100 millones de dólares para la compra de vacunas. Este tipo de acciones es crucial y sirve de catalizador para otras iniciativas futuras. El enfoque del Equipo Europa, que incluye a las instituciones europeas, a los Estados Miembros y al BEI, está contribuyendo a financiar sectores clave en un momento crucial.

Nuestros líderes políticos están buscando soluciones en el ámbito medioambiental sin reabrir lo que ya fue negociado entre la UE y el Mercosur

¿En qué estado está la negociación por el acuerdo de libre comercio entre la UE y el Mercosur? ¿En cuál de los lados encuentra el principal obstáculo?

 La negociación de la parte comercial del Acuerdo UE-Mercosur finalizó en junio de 2019 y la parte política y cooperación en junio de 2020. El acuerdo UE-Mercosur es un acuerdo estratégico y geopolítico. Creará una asociación política y económica entre dos grandes bloques con valores compartidos. Para el Mercosur, el acuerdo significa tender un puente económico, cultural y político con una región que representa el 20% del PBI mundial, con un mercado común de casi 500 millones de personas con un alto nivel de desarrollo. Ambas partes están actualmente comprometidas en el trabajo técnico habitual como es la revisión legal del texto del acuerdo y aspectos relacionados con indicaciones geográficas. Una vez finalizado, el acuerdo se traducirá a todos los idiomas de la UE, lo que llevará meses. También es cierto que, después de la finalización de las negociaciones, surgieron nuevas preocupaciones, principalmente en materia medioambiental, que son legítimas. Son preocupaciones que, además, nuestra sociedad civil comparte con la mayor parte de la sociedad argentina. Por lo tanto, nuestros líderes políticos están buscando soluciones en el ámbito medioambiental sin reabrir lo que ya fue negociado. Si bien la situación es compleja y el calendario incierto, seguimos trabajando para la eventual ratificación de este importantísimo acuerdo. Tanto la UE como el Mercosur, Argentina incluida, estarían mejor con el acuerdo que sin él.

  

Usted ya ha tenido contacto con el presidente Fernández, a quien le ha entregado las cartas credenciales. ¿Pudo tener algún intercambio con el Presidente? 

 Sí, en efecto. Pude también reunirme con el Presidente el mismo día que se anunció el acuerdo de principio con el FMI y aproveché naturalmente para felicitarle. El objetivo durante mi mandato de cuatro años en Argentina es fortalecer aún más los vínculos que nos unen a los argentinos y los europeos.

WC

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