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Repercusión global de la captura de Maduro

La ONU condenó la operación de Trump en Venezuela: “Envía una señal de que los poderosos pueden hacer lo que quieran”

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, escoltada por los ministros de Defensa, Vladimir Padrino, e Interior, Diosdado Cabello, y el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez.
6 de enero de 2026 11:34 h

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La captura y traslado de Nicolás Maduro, en el marco de la intervención militar norteamericana, activó una intensa ronda de contactos diplomáticos, conversaciones políticas y gestos de mediación entre gobiernos y actores internacionales, en un intento por ordenar el escenario posterior a la caída del líder del régimen chavista. Aunque en las intenciones se busca evitar una escalada mayor del conflicto, las negociaciones aún no definieron una salida. Este lunes asumió en el gobierno formal Delcy Rodríguez, apoyada en parte por Donald Trump, mientras la oposición encabezada por Corina Machado no la reconoce. Por la noche se registraron tiroteos en las inmediaciones del Palacio de Miraflores, en Caracas, lo que aumentó la tensión.

La incertidumbre política está por saber de qué manera se mueven y acomodan las fichas del tablero venezolano, con la presión de Estados Unidos de hacerse con recursos estratégicos como el petróleo, el intereses de otros países extranjeros para preservar intereses estratégicos, y el grado en que habrá una transición o no.

Una de las expresiones clave fue de la ONU. Desde la organización multilateral la operación de EE.UU. en Venezuela “socavó un principio fundamental del derecho internacional”. “Ningún estado debe amenazar ni utilizar la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de otro Estado”, declaró Ravina Shamdasani, portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.

La diplomática advirtió de que la acción estadounidense hace que todos los Estados del mundo sean “menos seguros” y “envía una señal de que los poderosos pueden hacer lo que quieran”. “Debilita el mecanismo que tenemos, concretamente las Naciones Unidas, para prevenir nuevos conflictos, incluso una tercera Guerra Mundial”, agregó.

Milei conversó con Macron

Ayer se confirmó en Buenos Aires que el presidente francés Emmanuel Macron mantuvo una comunicación directa con Javier Milei. El diálogo lo admitió el canciller Pablo Quirno, pero no trascendieron detalles oficiales. El francés habló con el libertario en una ronda que abrió el mismo sábado hasta con Trump. Milei recibió la llamada en Olivos, junto a Quirno y el embajador francés Romain Nadal.

Reunión de la OEA

Durante una sesión extraordinaria convocada por Colombia, la Organización de Estados Americanos (OEA) reunió a sus miembros para tratar la situación en Venezuela. El gobierno de Gustavo Petro condenó las “acciones militares unilaterales” de Estados Unidos: “Lo sucedido el 3 de enero en Caracas constituye una clara violación del derecho internacional”, afirmó el viceministro de Relaciones Exteriores de Colombia, Mauricio Jaramillo. “La democracia no puede ser resultado de la coerción ni de una intervención externa”, agregó Jaramillo.

Por su parte, el embajador de Estados Unidos ante la OEA, Leandro Rizzuto, rechazó que las acciones de su país puedan considerarse una “intervención contra la soberanía” y aseguró que la retirada de Maduro del poder “acelera el camino de Venezuela hacia la democracia”. “Hemos detenido al jefe de una estructura criminal. Este hemisferio es donde vivimos y tenemos la obligación de protegerlo de amenazas como el narcotráfico, que acaba con vidas en nuestro país”, subrayó Rizzuto.

Ayer se reunió de urgencia el Consejo de Seguridad de la ONU, donde EEUU defendió cierto “rol policial” para capturar a Maduro y llevarlo tras la justicia en Nueva York.

Europa mantiene canales abiertos con el nuevo poder en Caracas

Este martes la Unión Europea confirmó que continuará en contacto con el flamante gobierno encabezado por Delcy Rodríguez, quien asumió como presidenta encargada tras la caída de Maduro. Desde Bruselas aclararon que la decisión no implica un reconocimiento pleno de legitimidad, sino una política de contacto pragmático para “salvaguardar intereses y defender principios”, una fórmula ya utilizada durante los años de aislamiento del chavismo.

“La UE hará lo mismo que hasta ahora, incluso sin reconocer legitimidad”, explicó la portavoz comunitaria Anitta Hipper, subrayando que el bloque prioriza mantener canales abiertos en un contexto de alta volatilidad política.

A su vez, desde el exilio, el dirigente opositor Edmundo González Urrutia mantuvo una reunión en Madrid con el expresidente español Felipe González, centrada en los desafíos de una eventual transición democrática. “Los procesos de transición no son lineales ni simples”, escribió González Urrutia tras el encuentro, en un mensaje que buscó marcar distancia de soluciones inmediatas o meramente militares.

El contacto refleja el intento de sectores de la oposición de reinsertarse como actores políticos en la discusión internacional, luego del dessaire de Trump a Machado.

Desde Medio Oriente, Catar se ofreció formalmente a mediar para alcanzar una “solución pacífica inmediata” y llamó al diálogo y a la desescalada. Doha, que ya actuó como intermediario en intercambios de presos entre Washington y Caracas, aseguró que mantiene canales abiertos con todas las partes y reafirmó su compromiso con el derecho internacional y la resolución pacífica de controversias.

Un escenario marcado por fracasos previos

El nuevo ciclo de contactos se da sobre el trasfondo de múltiples mesas de negociación que fracasaron en los últimos años. Entre 2016 y 2023 hubo intentos de diálogo con mediación del Vaticano, Noruega, México y el Grupo Internacional de Contacto. El último gran acuerdo, el Acuerdo de Barbados de octubre de 2023, buscaba garantizar condiciones electorales, pero quedó trunco por incumplimientos del régimen de Maduro y la reanudación de sanciones.

Esa experiencia fallida explica la cautela actual de muchos actores internacionales, que combinan contacto diplomático, presión política y ofertas de mediación, sin apostar todavía a una única mesa formal de negociación.

Con información de EFE y NA

MC

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