50 años del 'Bloody Sunday' en Irlanda de Norte: qué pasó desde entonces

Un mural en Derry que representa la foto histórica del sacerdote Edward Daly con un pañuelo ensangrentado evacuando al manifestante Jackie Duddy.

Lisa O'Carroll

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En la historia de Reino Unido, los asesinatos del Bloody Sunday (“el domingo sangriento”) son una mancha imborrable que marcó la vida de más de 30 familias, así como la de la población general de la ciudad norirlandesa de Derry. Aunque una investigación posterior demostró que había habido encubrimiento por parte del Ejército, lo que provocó que por primera vez un primer ministro británico pidiera perdón, hasta ahora no ha habido ningún proceso judicial.

30 de enero de 1972

Un grupo de soldados británicos disparó contra 31 civiles desarmados que se habían congregado en la pequeña ciudad de Derry, en una marcha por los derechos civiles para protestar por la discriminación de los católicos en el acceso a la vivienda y al trabajo. Las tropas del Regimiento de Paracaidistas dispararon más de 100 veces y mataron a 13 personas ese día. Uno de los heridos murió cinco meses después. El Ejército alegó haber actuado en defensa propia.

La investigación Widgery

Al día siguiente, el ministro del Interior de Reino Unido anunció una investigación dirigida por Lord Widgery, entonces presidente del Tribunal Supremo. Los familiares de las víctimas consideraron que la investigación fue solo una tapadera. Se desarrolló durante solo tres semanas entre febrero y marzo de 1972, y el informe se publicó en abril, en lo que fue una de las investigaciones más rápidas de la historia. Concluyó que no había “ninguna razón para suponer” que el Ejército hubiera disparado primero.

La investigación Saville

Tras décadas de campaña para llegar a la verdad de lo sucedido, las familias consiguieron una nueva investigación en 1998. La llamada investigación Saville –por su presidente, Mark Saville– duró 12 años y ha sido la más larga y cara de los últimos tiempos. Concluyó que los asesinatos eran “injustificados e injustificables”. También, que “ninguno [de los que ese día fueron tiroteados por el Ejército] representaba una amenaza de muerte o de lesiones graves”. “En ningún caso se dio aviso antes de que los soldados abrieran fuego”, dice el informe.

David Cameron pide perdón (por primera vez)

En un momento que marcó un antes y un después, en 2010, el entonces primer ministro, David Cameron, hizo suyas las conclusiones de la investigación Saville y se presentó en la Cámara de los Comunes para pedir solemnemente perdón por lo ocurrido.

“Las conclusiones de este informe son absolutamente claras. No hay ninguna duda, no hay nada equívoco, no hay ambigüedades. Lo que ocurrió el domingo sangriento fue injustificado e injustificable. Fue un error”, dijo Cameron. “Algunos miembros de nuestras fuerzas armadas actuaron mal. El gobierno es el responsable último de la conducta de nuestras fuerzas armadas y por ello, en nombre del gobierno y de nuestro país, lo lamento profundamente”.

¿Hubo juicios y condenas?

No. Aunque 18 exparacaidistas fueron denunciados en la Fiscalía de Irlanda del Norte, ninguno fue juzgado. Antes de que se abriera la investigación se había llegado a un acuerdo con el fiscal general para que ninguna de las pruebas aportadas por los soldados pudiera incriminarlos después.

Lo que dice hoy Saville

En una entrevista emitida la semana pasada con el veterano periodista de la BBC Peter Taylor, Saville describió el domingo sangriento como “una catástrofe para Irlanda del Norte”, que había “retrasado en décadas cualquier posibilidad de resolución del conflicto norirlandés” y que había funcionado como “un sargento reclutador muy eficaz”.

Traducido por Francisco de Zárate.

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