Trump acuerda con el secretario general de la OTAN reunirse con los países europeos por Groenlandia
“No pueden rechazarlo”, dijo Donald Trump. “No pueden protegerla”, insiste el presidente de EE.UU. sobre Groenlandia. El pulso por el territorio dependiente de Dinamarca, miembro de la OTAN como EE.UU., se recrudece a escasas horas de que el presidente de EE.UU. tome un avión para viajar a Europa, al foro de Davos, donde se encontrará con otros líderes europeos que se oponen a sus ambiciones imperialistas sobre Groenlandia.
Pero Donald Trump le quita importancia a esa oposición:“No creo que lo vayan a rechazar. Tenemos que hacerlo. Tienen que hacerlo. No pueden protegerlo”.
El presidente de EE.UU., además, publicó en Truth Social que acordó con el secretario general de la OTAN reunirse en Davos con los países europeos más movilizados contra sus ansias imperialistas sobre Groenlandia: “He tenido una conversación telefónica muy positiva con Mark Rutte, secretario general de la OTAN, sobre Groenlandia. Acordé celebrar una reunión con las distintas partes en Davos, Suiza. Como expresé a todos con toda claridad, Groenlandia es fundamental para la seguridad nacional y mundial. No hay vuelta atrás, ¡en eso todos estamos de acuerdo! Los Estados Unidos de América son, con diferencia, el país más poderoso del mundo. Gran parte de ello se debe a la reconstrucción de nuestras fuerzas armadas durante mi primer mandato, que continúa a un ritmo aún más acelerado. Somos la única potencia que puede garantizar la paz en todo el mundo, y esto se consigue, sencillamente, a través de la fuerza”.
Trump fue un paso más allá en su red social, ya que publicó también un post en el que ha hecho público un mensaje de Rutte. “Querido Donald, lo que has conseguido hoy en Siria es increíble. Usaré mis contactos con medios en Davos para ensalzar tu trabajo allí, en Gaza y en Ucrania. Me comprometo a encontrar una manera para avanzar en Groenlandia. No puedo esperar para verte”, asegura el mensaje compartido por Trump.
El presidente de EE.UU. también habló sobre la relación entre el premio Nobel que no le fue concedido y las ambiciones sobre Groenlandia. “No me importa el Premio Nobel”, sostuvo este lunes por la noche, después de que trascendiera una carta al primer ministro noruego en la que se mostraba dolido por no tener el premio hasta el punto de ser un elemento decisivo para cambiar su política exterior.
En su misiva al primer ministro Jonas Gahr Støre, el presidente de EE.UU. le dice: “Teniendo en cuenta que su país decidió no concederme el Premio Nobel de la Paz por haber detenido 8 guerras, ya no siento la obligación de pensar únicamente en la paz, aunque siempre será predominante, sino que ahora puedo pensar en lo que es bueno y adecuado para los Estados Unidos de América”.
Este lunes por la noche, de vuelta a Washington desde Florida, explicó: “Una mujer muy buena [María Corina Machado] pensó que me lo merecía y realmente quería que lo obtuviera. Si alguien cree que Noruega no controla el Premio Nobel, se equivoca: tienen una junta, pero está controlada por Noruega”.
Respuesta europea
La UE tiene en la recámara aranceles por 93.000 millones de euros sobre productos estadounidenses, hasta ahora suspendidos, tras el acuerdo comercial entre ambos bloques que se firmó en julio de 2025. Además, cuenta con el instrumento anticoerción como último recurso, una herramienta que permite castigos comerciales muy duros contra un país, aunque se ha puesto sobre la mesa para que sirva “no tanto como una represalia, sino como una disuasión”.
Un portavoz de la Comisión Europea ha comentado este lunes que “el principal objetivo es evitar una escalada, encontrar una solución que funcione y evitar la imposición de aranceles, que no sirven para nada y que, en última instancia, solo afectarán a los consumidores, en particular, a los estadounidenses”.
Trump anunció este sábado un arancel del 10% a partir del 1 de febrero sobre los productos de los ocho países europeos que habían mandado tropas a Groenlandia para coordinar ejercicios militares bajo la dirección de Dinamarca. El presidente de EE.UU. añadió que esas tasas aumentarían al 25% en junio si antes no había un acuerdo para que pudiera “comprar Groenlandia”.
Si los aranceles no consiguen que Trump adopte una respuesta razonable, la UE tendría que utilizar el instrumento anticoerción. Esta herramienta permite aprobar nuevas tarifas sobre las importaciones de productos, imponer cargos por los servicios que prestan empresas extranjeras en territorio europeo, restringir las inversiones en Europa o prohibir a las empresas extranjeras que se puedan presentar a licitaciones de contratos públicos.
Ahora bien, este instrumento, diseñado realmente para disuadir, no para ser utilizado, tiene dos obstáculos fundamentales para su puesta en marcha: necesita tiempo para que las medidas sean aprobadas y es asumido como la última palanca en una guerra comercial y no todos los países europeos están a favor de ponerlo en marcha.
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