La desaparición de una adolescente tensiona la relación diplomática con Paraguay

Carmen, desaparecida en Paraguay

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Carmen Elizabeth Oviedo Villalba, “Lichita”, permanece desde fines de noviembre perdida en la selva del norte paraguayo. Su desaparición se dio en el contexto del cerco que el Ejército y la Policía realizan sobre los miembros del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), guerrilla que opera en el norte de ese país.

Myrian Villalba, madre y tía de las víctimas: "Las dos niñitas fueron torturadas, ejecutadas, tiradas en una fosa común, en una caja de cartón"

"Las dos niñitas, de 11 y 12 años, fueron torturadas, ejecutadas, tiradas en una fosa común, en una caja de cartón"

La situación de la joven de 14 años, nacida en Paraguay y residente en Argentina, ha provocado tensión diplomática entre los Gobiernos de Alberto Fernández y Mario Abdo Benítez. El antecedente inmediato es el asesinato de las niñas argentinas Lilian Mariana y María Carmen Villalba -primas de Carmen Elizabeth-, el pasado 2 de septiembre de 2020 en Yby Yaú, Departamento de Concepción. Ese día, tropas de las Fuerzas de Tareas Conjuntas -unión de policías y fuerzas armadas- atacaron un campamento del EPP y mataron a las dos nenas de 11 años que habían viajado desde Misiones, para conocer a sus respectivos padres, integrantes de la guerrilla. Dos días después el canciller Felipe Solá “demandó” al Gobierno paraguayo el “esclarecimiento y la identificación de responsables” de las muertes. El Presidente Abdo Benítez celebró el operativo y lo calificó como un éxito.

Desde entonces. la tensión entre ambas diplomacias no para de crecer. El propio Presidente paraguayo ofreció viajar a la Argentina para reunirse con Fernández y brindarle explicaciones de lo sucedido y el contexto de la represión al EPP. Hasta el momento, la Justicia paraguaya no avanzó en la determinación de las responsabilidades.

Tensión diplomática

 El comunicado de la Cancillería argentina del pasado 4 de septiembre, que demandó al Gobierno de Abdo Benítez el esclarecimiento del asesinatos de las dos menores, cuestionó también los dichos del General Héctor Grau, Comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), quien había acusado a la Argentina de convertise en una “guardería de soldados del Ejército del Pueblo Paraguayo”.

La Cancillería rechazó esas “expresiones injustificadas” y recordó que “el Gobierno argentino ya ha protestado formalmente ante las autoridades paraguayas por esta absurda acusación y confiamos en contar con la colaboración del gobierno paraguayo para esclarecer los hechos e identificar responsabilidades”.

Desde entonces, la relación entre ambos cuerpos diplomáticos es tensa. La difusión por parte de la Policía del Paraguay de información obtenida gracias a tareas de inteligencia realizadas en territorio argentino potencia esa tirantez.

Durante una conferencia de prensa brindada el 29 de diciembre en la sede de la Fiscalía de Paraguay, en Asunción, el Comisario Nimio Cardozo, Jefe del Departamento de Antisecuestro de la Policía Nacional de ese país, transparentó esas actividades extraterritoriales. Aseguró -según la filmación a la que accedió elDiarioAR- que el operativo del 2 de septiembre pudo realizarse gracias a los “elementos de inteligencia” que recolectaron “en los últimos cinco años”.

“El trabajo de inteligencia”, aseguró, “se inicia con la ubicación de la casa de la familia Villalba Ayala en Puerto Rico, provincia de Misiones, República Argentina”.

Las dos niñas asesinadas así como la adolescente desaparecida forman parte de esa familia, algunos de cuyos miembros integran el Ejército del Pueblo Paraguayo.

Cardozo mostró un video con imágenes aéreas, donde “pueden ver la casa donde ellos (los Villalba) estaban realizando sus actividades; gracias al comando tripartito y los pares tanto de la Fiscalía como de la Policía estuvimos realizando trabajos de inteligencia en esa zona, donde pudimos identificar a las personas que estaban viviendo ahí”.

Fuentes de la Cancillería argentina, del Ministerio de Defensa que conduce Agustín Rossi, y del Ministerio de Seguridad que lidera Sabina Frederic, consultadas por este medio, descartaron que dichas tareas se hayan realizado en el marco de un acuerdo o convenio binacional.

En la conferencia de prensa, Cardozo explicó que producto de esa tarea de inteligencia extraterritorial “empieza prácticamente toda la nueva fase operacional de la lucha contra el EPP, en el sentido de que pudimos identificar apoyos logísticos, pudimos identificar apoyos propagandísticos y también la asesora jurídica de este grupo terrorista que es la hermana de Carmen Villalba”.

Esos dichos, así como el asesinato de las dos niñas de once años y la desaparición de la menor de 14, generan “una dificultad” en la relación diplomática entre ambos países, según reconoció a elDiarioAr el Jefe de Gabinete de la Cancillería, Guillermo Justo Chaves.

El funcionario calificó como “muy complejo” el caso, y explicó que “no permite poner el eje (de la relación) donde queremos ponerlo, que es estrechar nuestros vínculos comerciales” con ese país.

Justo Chaves enmarcó el asesinato de las dos niñas el 2 de septiembre en el campamento del EPP en Yby Yaú como una “violación a los derechos humanos” porque “se trataba de dos criaturas y por las condiciones en las que se dio la situación”.

Planteó que, “a priori, existió un accionar absolutamente desmedido de las fuerzas militares de Paraguay”, mientras que las autoridades de ese país “hablan de la existencia de un enfrentamiento”.

Desde la Cancillería “estamos muy encima de lo que está pasando” en Paraguay, “estamos interviniendo porque se trata de ciudadanas argentinas y queremos se determinen las responsabilidades”, agregó.

Explicó que, según el Gobierno de Paraguay, el movimiento no controlado en la frontera le permite al EPP “reclutar militantes y combatientes” en territorio argentino.

“Lo único que queremos es el esclarecimiento del hecho (los asesinatos) y la aparición de la menor”, sintetizó Justo Chaves.

El Estado argentino, al igual que la familia Villalba y sus abogados, pidieron a Paraguay autorización para que el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) intervenga en la realización de una autopsia del cuerpo de las dos niñas asesinadas, así como el análisis en el terreno de los hechos. “Por ahora no logramos la autorización y eso nos genera una dificultad en la relación con Paraguay”, reconoció el Jefe de Gabinete de la Cancillería.

El pasado 6 de enero, el Ministerio de Relaciones Exteriores volvió a entregar una nota a la Embajada de la República del Paraguay en Argentina, en la que repasó las negativas de la Justicia de ese país a avanzar en las pesquisas y reclamó intervención política para garantizar una investigación profunda.

En el escrito -al que accedió este medio- el Gobierno pidió los “buenos oficios de la Cancillería de la República del Paraguay a los efectos de impulsar las acciones que permitan acceder a toda información relevante en dicha causa, como así también se puedan realizar las diferentes acciones oportunamente requeridas por la diferentes autoridades argentinas.”

Hasta el momento el Presidente Alberto Fernández evitó un pronunciamiento sobre el tema. Sin embargo, elDiarioAr pudo determinar que el caso se trató durante una comunicación telefónica entre los mandatarios de Argentina y Paraguay, realizada pocos días después de los asesinatos. En ese cruce Abdo Benítez le ofreció a Fernández viajar a la Argentina para “personalmente” explicarle las actuaciones de su Gobierno en relación al EPP y la preocupación por el vínculo con la familia residente en Misiones.

El próximo miércoles, organismos y referentes de derechos humanos y organizaciones sociales, gremiales y políticas, irán a Plaza de Mayo para entregarle a Fernández una carta en la que le plantearán que “no se puede hacer ‘negocios’ con un Estado infanticida”.

La nota -firmada entre otros por Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora-, solicita al gobierno argentino “la no realización de negociaciones comerciales con el Estado paraguayo hasta tanto se proceda con el esclarecimiento del crimen perpetrado por las Fuerzas de Tarea Conjunta (FTC) de las niñas argentinas María Carmen y Lilian Mariana Villalba, de tan solo 11 años de edad, en Yby Yaú, Concepción, Paraguay, el pasado 2 de septiembre de 2020, y aparezca con vida Carmen Elizabeth Oviedo Villalba, de 14 años de edad, desaparecida desde el 30 de noviembre”.

En esa misma dirección, pedirán que “cese de inmediato la persecución a la familia Villalba, que tiene en este momento a Laura Villalba, madre de una de las niñas masacradas, detenida ilegalmente en la cárcel militar de Viñas Cué. Tanto Carmen Elizabeth como Laura son testigos de la captura de las niñas en Yby Yau el 2 de septiembre. Por lo tanto, el apresamiento de una y la desaparición de la otra están íntimamente relacionados con la voluntad del Estado terrorista de Paraguay de borrar las pruebas y disciplinar con saña a los familiares frente a un hecho que es de conocimiento internacional”.

Operativo y asesinato

El 2 de septiembre “la Fuera de Tarea Conjunta tomó un campamento donde estaba el EPP; los militares dijeron que desde un principio sabían que estaban niños ahí, y a través de un trabajo de inteligencia de ocho meses sabían que ingresaban las hijas de algunos dirigentes de la guerrilla. Entonces ellos estaban detrás de los pasos de esos niños”, contó a elDiarioAr Myrian Villalba, madre de una de las dos niñas asesinadas y tía de la menor desaparecida.

“Las tomaron vivas a Lilian Mariana y María Carmen, las torturaron y ejecutaron. A las dos niñas mi hermana Laura vio cuando las tomaban vivas. Escuchó que María Carmen pedí auxilio”, agregó. En ese operativo Carmen Elizabeth Oviedo Villalba -hija de los militantes del EPP, Carmen Villalba y Alcides Oviedo detenidos desde 2004- recibió una herida de bala en la pantorrilla izquierda. Desde entonces, la niña se encuentra desaparecida.

“Después del ataque del 2 de septiembre, mi hermana (Laura) y mis sobrinas (una de ellas, Carmen Elizabeth) se mantuvieron en un arroyo, sin moverse porque estaban totalmente rodeadas de militares la zona, después buscaron un lugar mejor para tratar de resguardarse”, relató Myrian. “Estuvieron así por 15 días más o menos, luego se separaron, dos sobrinas se fueron a buscar agua y comida, se perdieron, mi hermana pensando que estaba escuchando algún ruido que hizo mi sobrina, se retiró de la zona y se desorientó. Nunca más pudieron volver a encontrarse”.

Myrian respondió a la consulta de este medio desde la ciudad misionera de Puerto Rico, donde la familia Villalba se instaló desde 2001. Varios miembros de esa familia forman parte del EPP y algunos de ellos cumplen condena por secuestros.

“Mis sobrinas lograron salir de la zona donde estuvieron perdidas por varios días”, pero “recibieron disparos por parte de francotiradores militares, sin darles la posibilidad de persuadirlos para que se entreguen, comenzaron a disparar sin contemplación, matando a tres personas de sexo masculino que eran los baqueanos”.

En ese operativo, Carmen Elizabeth recibió un herida de bala: un rasguño en la cabeza. “Mi hermana Laura -cuenta Myrian- buscando desesperadamente a Carmen Elizabeth, entrado y saliendo de la comunidad, preguntando por ellas, si las vieron, cayó en una barrera militar. No se resistió en ningún momento, lo primero que manifestó es que perdió a mi sobrina, herida, de 14 años”.

Laura Villalba permanece detenida desde el 23 de diciembre. Es enfermera, madre soltera de seis niños, y ahora está acusada de “violación del deber del cuidado” y “violencia familiar”. Según versiones que la Fiscalía hizo trascender en medios paraguayos, tenía en su poder una granada y un arma corta.

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