el destino de la causa hotesur-los sauces

El fiscal prepara la apelación y el destino del juicio depende ahora de Casación

Tribunales federales de Comodoro Py, sede de la Cámara Federal de Casación, el tribunal que revisa los fallos de los tribunales orales federales.

El fiscal Diego Velazco, a cargo de la acusación en el juicio oral y público por el caso Hotesur-Los Sauces, prepara un recurso para apelar los sobreseimientos de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, sus hijos Máximo y Florencia, los empresarios Lázaro Báez y Cristóbal López y el resto de los acusados, confirmó a elDiarioAR una fuente con acceso directo al expediente.

El escrito será presentado ante la Cámara Federal de Casación, máximo tribunal penal del país, para que otros tres jueces revisen los sobreseimientos anticipados que dictó el Tribunal Oral Federal número 5 este viernes.

Los jueces Daniel Obligado y Adrián Grünberg votaron a favor de Fernández de Kirchner y del resto de los imputados. La jueza Adriana Palliotti, la tercera integrante del tribunal 5, votó en contra de los sobreseimientos y planteó que el caso debía ser analizado en un juicio oral y público, como había solicitado el fiscal Velazco.

El fiscal de juicio tiene un plazo de diez días hábiles para plantear sus argumentos contra el fallo del tribunal. Para que su presentación sea tratada por la Casación, deberá ser acompañada por otro fiscal que interviene en el caso ante el máximo tribunal penal.

En el último planteo de la defensa intervino ante la Casación el fiscal Mario Villar pero una fuente del expediente sostuvo que debería intervenir Raúl Pleé. 

Luego los jueces de la Sala I de la Casación deberán analizar los planteos de ambos fiscales y decidir si confirman los sobreseimientos anticipados o los revocan, lo que habilitaría la continuidad del proceso de juicio.

La Sala I está compuesta por los jueces Ana María Figueroa, Diego Barroetaveña y Daniel Petrone. Son los mismos que dictaron los sobreseimientos de Fernández de Kirchner y el resto de los imputados del caso Dólar Futuro antes del inicio del juicio oral y público.

Los alquileres

La causa Hotesur-Los Sauces se encontraba hasta este viernes en etapa de instrucción complementaria, un periodo entre la elevación a juicio y el inicio del debate oral y público en el que la fiscalía y las partes pueden proponer al tribunal medidas de prueba complementarias. De hecho, por una solicitud de las defensas, se ordenaron dos pericias contables que aún no han finalizado, según explicó la jueza Palliotti en su voto del viernes.  

En el juicio, que ahora fue dejado sin efecto, los acusados debían ser juzgados por supuestas maniobras de lavado de activos de la corrupción a través de sus negocios hoteleros (Hotesur) e inmobiliarios (Los Sauces), supuesta asociación ilícita y negociaciones incompatibles.

Los hechos giran en torno a los alquileres de hoteles y propiedades inmuebles de la familia Kirchner y un supuesto circuito para blanquear dinero de la corrupción en la obra pública. Los Kirchner no niegan la existencia de los alquileres pagados por Báez y López pero sí rechazan que Hotesur y Los Sauces se hayan montado para la comisión de ilícitos.

Hotesur SA era la dueña de los hoteles Alto Calafate y Las Dunas. Valle Mitre, una sociedad de Báez que administró el hotel Alto Calafate entre 2008 y 2013, le pagó a Hotesur al menos $26.514.978 en concepto de "cánones locativos" y otros $6.909.708 por la gerencia de Las Dunas, según los procesamientos dictados por el juez Julián Ercolini. Los contratos se firmaron con Néstor Kirchner en vida pero se prorrogaron en 2011, cuando el expresidente ya había fallecido. 

Los fondos de Valle Mitre que terminaron en el patrimonio de la familia Kirchner provenían a su vez de otras empresas de Báez con contratos de obra pública en Santa Cruz, como Austral Construcciones, Kank & Costilla Sa y Loscalzo y Del Curto SRL, que le pagaban a Valle Mitre por la supuesta ocupación de habitaciones en los hoteles.

La sociedad anónima Los Sauces nació en 2008. Fue creada por Néstor, Cristina y Máximo Kirchner, pero comenzó a tener actividad como empresa inmobiliaria en 2009, cuando compañías de Báez y López comenzaron a girarle fondos, según consta en la confirmación de los procesamientos en la Cámara Federal porteña. 

Para montar esta empresa inmobiliaria, entre 2008 y 2010, Néstor y Cristina cedieron algunas propiedades de su patrimonio a Los Sauces. Luego Néstor y Máximo Kirchner adquirieron otros inmuebles y los inscribieron a nombre de la sociedad.  

Entre 2009 y diciembre de 2016, Los Sauces le facturó $18.554.725 a dos empresas de Grupo Indalo (de López) y otros $6.851.650 a empresas del Grupo Báez por “alquileres para viviendas u oficinas". Entre ambos empresarios garantizaron casi el 90% de los ingresos de Los Sauces, según la pericia contable realizada durante la instrucción de la causa. 

La mayoría de los contratos de alquiler de las propiedades de Los Sauces no pudieron ser hallados ni se dio con la totalidad de las facturas, según la pericia. La sociedad sólo registró dos empleados: un jardinero y Florencia Kirchner, según el fallo de la Cámara de 2017.

ED

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