El Gobierno da señales de que se acaba el tiempo de Tapia en la AFA

Tapia. Perdió respaldos fundamentales en muy poco tiempo.

Claudio “Chiqui” Tapia no arrancó el año de la mejor manera. El poder del presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) empieza a ser objetado cada vez con más fuerza por algunos de sus antiguos aliados y su continuidad genera un sinfín de interrogantes. De repente, la reelección de Tapia, aprobada de apuro en mayo de 2020, fue denunciada a fines de la semana pasada por Nueva Chicago ante la Inspección General de Justicia (IGJ) y dio paso a un proceso incierto. La presentación llega en el momento exacto en que se impone como gran novedad el cambio de aire político en el ámbito del fútbol. Al parecer, las fuerzas que le permitieron al excuñado de Hugo Moyano llegar a lo más alto ya no existen y el reinado de “Chiqui” entra en zona de riesgo. El club de Mataderos fue uno de los que promovió el ascenso de presidente de la AFA y tiene como vicepresidente a su ex vocero, Daniel Ferreiro, convertido desde hace unos meses en enemigo público de la mano derecha de Tapia, Pablo Toviggino. Nueva Chicago reclama que se vuelva a convocar a elecciones para definir quién debe ocupar el sillón que durante décadas perteneció a Julio Grondona. Tapia fue reelecto hasta 2025 en comicios que no cumplieron con todos los pasos especificados en el reglamento de AFA y Chicago cuestionó una larga lista de irregularidades entre las que figuran la cantidad de votos nunca especificados que le dieron el pasaporte al dirigente, que además es vicepresidente del Ceamse en representación del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. 

De manera sorpresiva y casi sin consultar a nadie, Tapia dio un paso en falso en diciembre pasado, cuando firmó la prórroga del acuerdo con Disney para la televisación del fútbol premium hasta 2030 y desató un tembladeral que llegó a lo más alto del poder político. Tanto el presidente Alberto Fernández como la vicepresidenta Cristina Fernández de Kichner cuestionaron hacia el interior del Gobierno el contrato que beneficiaba a una empresa identificada con Mauricio Macri y dejaba en el camino la oferta de 55 millones de dólares que había formulado Telecentro y publicó en exclusiva elDiarioAR el 15 de enero pasado. 

Ya en ese entonces, el ala disconforme del oficialismo comenzó a advertir que la IJG podía poner fin al mandato de Tapia y desatar un tembladeral en el negocio del fútbol. Sin embargo, consultadas por este diario en ese momento fuentes del organismo que preside Ricardo Nissen negaron que pudiera prosperar una queja en ese sentido. Afirmaban que la Asamblea de la AFA había sido aprobada por abrumadora mayoría, que sus decisiones habían sido inscriptas en la IGJ y que no existían denuncias de ningún asambleísta denunciando irregularidades. En ese momento, lo que había era una demanda que el presidente del club San Martín de Tucumán, Roberto Sagra, había presentado en agosto de 2020 en el juzgado nacional en lo civil número 59, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con el objetivo de declarar la nulidad de la asamblea. Sagra no solo estaba enfrentado con Tapia y Toviggino sino que además venía de apuntar en público contra Sergio Massa -de estrecha relación con Toviggino- como el culpable de que su club no hubiera ascendido a la Liga Profesional en 2020. 

El escenario cambió y mucho en los últimos días. En la IGJ ahora dicen que no pueden adelantar opinión porque tienen que resolver la situación de Tapia ante el planteo de Nueva Chicago. “Hay que correr traslado de la denuncia por 10 días, que todavía no se ha dado y una vez contestada se dicta resolución, salvo que la IGJ requiera de oficio pruebas adicionales”, le dijo Nissen a elDiarioAR. 

Allegados a la vicepresidenta sostienen ahora que puede haber cambios inminentes y según publicó el diario Clarín ya se habla incluso del reemplazante de Tapia, Marcelo Achile, presidente de Defensores de Belgrano y quien fue jefe de gabinete de la secretaría de Deportes designado por Alberto durante el primer kirchnerismo. Achile, que acaba de ser el anfitrión de la asunción de Fernández como jefe del PJ nacional, tiene además una buena relación con Marcelo Tinelli, el presidente de la Liga Profesional, que tiene una histórica rivalidad con Tapia.

Entre los clubes que tienen participación más activa en la AFA afirman que Nueva Chicago no será el único club que impugnará la asamblea y que en poco tiempo se sumará otra denuncia de un club del ascenso. No son pocos los que ven a Tapia desesperado por la velocidad que van tomando los acontecimientos. Desde el gobierno nacional remarcan que el presidente de la AFA perdió el apoyo de Moyano y se inclinó por demás hacia el macrismo. Para borrar las huellas de una trayectoria de lo más nítida, Tapia buscó en las últimas semanas desandar su alianza con sectores ligados a Mauricio Macri y decidió echar al fiscal antikirchnerista Raúl Pleé del Tribunal de Disciplina de la AFA con el argumento de que era hincha de Boca, una de las membresías que lo hizo famoso. Pleé había sido mencionado el día anterior por la vicepresidenta en su alegato en la causa del dólar futuro y, después de sostenerlo cuatro años en su cargo, Tapia lo entregó en busca de conseguir aire con el oficialismo y congraciarse con un gobierno que, todo indica, ya no lo quiere en la AFA. 

DG

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