la crisis en el frente de todos tras el acuerdo con el FMI

El santafesino Germán Martínez reemplazará a Máximo Kirchner en el bloque de diputados del oficialismo

El presidente Fernández, en su despacho, con Germán Martínez, designado jefe de bloque del FDT en Diputados.

El diputado Germán Martínez reemplazará a Máximo Kirchner en la jefatura del bloque del Frente de Todos, luego de la sorpresiva salida del hijo de la vicepresidenta por estar en desacuerdo con el arreglo del Gobierno con el FMI, según confirmó elDiarioAR de altas fuentes del Gobierno. 

Minutos antes de que se conociera su designación, la diputada Cecilia Moreau anunció su renuncia a la vicepresidencia de la bancada oficialista.

La decisión la tomó Alberto Fernández 24 horas después de la crisis expuesta por el líder de La Cámpora, que renunció el lunes a su cargo parlamentario de manera sorpresiva luego del entendimiento al que llegó la Casa Rosada por la deuda. Martínez tendrá un doble desafío como espada parlamentaria: encapsular la disidencia interna que ahora representa Kirchner ante el acuerdo con el Fondo y tejer lazos con la oposición para lograr cualquier aval, ya que el oficialismo apenas cuenta con 118 legisladores propios.

Martínez pertenece al riñón del ex ministro Agustín Rossi y es miembro de “La Corriente”, agrupación peronista que también integran Daniel Filmus y Jorge Taiana. Se declara “peronista y kirchnerista, sin contradicción”, justamente un perfil que Fernández y Massa buscaban para liderar el bloque y acercar las distintas posiciones internas. 

Martínez, licenciado en Ciencia Política, de Rosario, 46 años, asumió en su banca en 2019 y fue una de las espadas del FDT cuando se discutió el frustrado Presupuesto 2022. Recientemente apoyó el acuerdo con FMI y también la marcha contra la Corte. “Dentro del Frente de Todos podemos tener matices sobre el acuerdo de ayer con el FMI. Pero coincidimos 100% respecto al desastre del endeudamiento macrista y el horrible cronograma que firmaron. Las diferencias son con los que crearon el problema y no entre los que buscamos solucionarlo”, había expresado en su Twitter durante el fin de semana.

En sus primeras declaraciones a la prensa, Martínez, sostuvo que no “reemplaza a nadie” y elogió la tarea realizada por Máximo Kirchner. “El Presidente me pidió que trabaje mucho por la unidad del bloque del Frente de Todos”, señaló Martínez en diálogo con periodistas acreditados en la Casa Rosada tras reunirse con Alberto Fernández.

Se declara 'peronista y kirchnerista, sin contradicción', justamente un perfil que Fernández y Massa buscaban para liderar el bloque y acercar las distintas posiciones internas.

El nombre del reemplazante de Kirchner se conoció poco antes de que el Presidente inicie su gira internacional por Rusia, China y Barbados, por la cual Cristina Kirchner –aún en silencio desde que se acordó con el FMI– quedará a cargo del sillón de Rivadavia hasta el lunes próximo. La nominación parlamentaria fue el resultado de frenéticas reuniones que el mandatario tuvo con Sergio Massa, titular de la Cámara baja. 

Durante el día, Fernández y Massa se reunieron al menos cinco horas en Olivos, y al caer la tarde volvieron a encontrarse en la Casa Rosada. El líder del Frente Renovador había admitido ante los medios que lo abordaron al salir de la residencia presidencial la complejidad de la nominación. “El que tenga que llevar ese trabajo tiene que entender que tiene que buscar la cohesión en el Frente de Todos y seguir adelante con el trabajo político y parlamentario”, remarcó sobre el perfil que se buscaba para conducir el bloque.

El peso propio de Kirchner dentro de la heterogénea coalición oficialista implicó que haya sido una decisión compleja. “Barajamos varios nombres”, contó el tigrense sobre la conversación con el Presidente, y reconoció que “no se trata de reemplazar a cualquier dirigente”. “Máximo hizo un enorme trabajo, y tiene una personalidad y un liderazgo político ganado”, agregó Massa, que tiene un diálogo fluido con el líder de La Cámpora y conversó con él el lunes para convencerlo de no dar un paso al costado. Volvieron a tener contacto durante el martes.

Los desafíos de Martínez

Martínez tendrá el enorme desafío de conducir el bloque del FDT durante el debate parlamentario que avale el acuerdo del Gobierno con el FMI, y que llegaría al Congreso después de iniciadas las sesiones ordinarias el 1º de marzo. No solo tendrá que buscar el apoyo de la oposición –principalmente de Juntos por el Cambio, que este miércoles decidirá su estrategia en una reunión de su mesa nacional–, sino también de los diputados kirchneristas que ahora se encolumnarían al rechazo encabezado por Kirchner.

Dentro de los 118 legisladores oficialistas en Diputados, La Cámpora cuenta con una fuerza propia de 16 diputados, que se descuenta acompañarán la decisión de su jefe político. También se manifestaron en contra de arreglar con el Fondo Leopoldo Moreau, el sindicalista Hugo Yasky, tres diputados de Patria Grande –que se referencian con Juan Grabois– y dos de la Corriente Clasista Combativa, que conduce Juan Carlos Alderete.

La noticia del alejamiento de Kirchner como presidente del bloque cayó como un baldazo de agua fría en la bancada, aunque Massa dijo hoy públicamente que “no hay riesgo” de fractura. “Hay una unificación del bloque, más allá de los matices que puede haber”, expresó. Y le bajó el tono a las críticas internas por el arreglo con el FMI: “Una cosa es la discusión interna de la coalición y otra cosa son los temas en lo que el país está en juego. Hay que tener una mirada de hombre de estado y pensar que por encima de nuestras peleas y diferencias”.

El propio Kirchner en su carta aseguró que no romperá con el bloque, pero le dejó un mensaje a su sucesor al frente del espacio, que ahora deberá escuchar las críticas del propio hijo de la vicepresidenta sobre el FMI. : “Permaneceré dentro del bloque para facilitar la tarea del Presidente y su entorno. Es mejor dar un paso al costado para que, de esa manera, él pueda elegir a alguien que crea en este programa del Fondo Monetario Internacional”. Además, el jefe camporista marcó la agenda parlamentaria que debería impulsar el bloque: “Seguiré trabajando, como lo hice hasta ahora, con una agenda que incluya leyes como Humedales, Producción de Cannabis Medicinal y Cáñamo Industrial, Acceso a la Tierra, Envases, Fomento al Desarrollo agro-industrial Federal e Inclusivo y Promoción de la Industria Automotriz”.

Gran parte de ese listado de iniciativas está incluido en el temario que el Ejecutivo envió al Congreso para las sesiones extraordinarias, que durarán hasta fin de febrero, y que ahora Martínez tendrá la urgencia de encarrilar en acuerdo obligado con la oposición. En la agenda, hay leyes sobre desarrollo económico, salud y ambiente, que el oficialismo tiene que negociar con la oposición, ya que no cuenta con el número propio para alcanzar quórum –129 diputados– y avanzar en cualquier aprobación. Pero antes de que haya un debate en el recinto –lo que ocurriría hacia la segunda mitad de febrero–, en Diputados tienen que conformarse las comisiones parlamentarias temáticas y luego discutirse el dictamen correspondiente a cada proyecto.

MC

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