Sin los votos garantizados, Milei activó las negociaciones con los gobernadores para eliminar las PASO
La discusión entre la Casa Rosada y los gobernadores volvió a colarse este martes en una mesa donde, en teoría, se hablaba de otra cosa. Mientras gobernadores del Norte Grande se reunían en la sede porteña del Consejo Federal de Inversiones (CFI) para discutir cuestiones vinculadas a infraestructura y desarrollo regional, el Gobierno aprovechó la ocasión para avanzar sobre una negociación política que atraviesa desde hace semanas los despachos de la Casa Rosada y las provincias: la búsqueda de apoyos para eliminar las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO).
La presencia del ministro del Interior, Diego Santilli, no fue casual. Invitado por el gobernador catamarqueño Raúl Jalil, uno de los aliados más consistentes de Javier Milei entre los mandatarios provinciales, el funcionario llegó al encuentro con un mensaje preciso. Antes incluso de ingresar al edificio de la calle Azopardo defendió públicamente la reforma electoral impulsada por el oficialismo y dejó en claro cuál es la principal apuesta política de la Casa Rosada para los próximos meses.
“Las PASO cuestan entre 220 y 250 millones de dólares”, sostuvo Santilli, al tiempo que afirmó que “la gente no quiere votar cuatro o cinco veces”. Y agregó que el Gobierno ya trabaja para reunir los votos necesarios en el Congreso junto al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y la titular del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich. “Estamos trabajando para que salga”, afirmó el ministro.
La argumentación económica es la que el oficialismo eligió colocar en primer plano al momento de justificar la eliminación de las PASO. Pero detrás de ella aparece también una discusión política más profunda. La medida no sólo reduciría costos electorales. También simplificaría el calendario de votación de 2027 y eliminaría una instancia que históricamente funcionó como una gran encuesta nacional anticipada sobre el estado de ánimo de la sociedad.
La elección del escenario tampoco fue casual. El Norte Grande se convirtió en los últimos años en uno de los principales reservorios de votos legislativos para el oficialismo. Sentados alrededor de la mesa estuvieron, además del mencionado Jalil, el tucumano Osvaldo Jaldo; el salteño Gustavo Sáenz; el jujeño Carlos Sadir; el misionero Hugo Passalacqua; el formoseño Gildo Insfrán; el riojano Ricardo Quintela; el chaqueño Leandro Zdero; el correntino Juan Pablo Valdés y el santiagueño Elías Suárez. Aunque pertenecen a espacios políticos muy distintos, varios de ellos se convirtieron en interlocutores habituales de la Casa Rosada y acompañaron proyectos clave para el Gobierno en el Congreso.
Sin embargo, la actual negociación entre Nación y provincias transita sobre carriles más sinuosos. Según pudo saber elDiarioAR, uno de los temas más sensibles de la reunión de este martes fue el impacto de la modificación del régimen de zonas frías impulsada por la Casa Rosada. Varios de los gobernadores presentes acompañaron esa iniciativa a través de sus legisladores nacionales y ahora esperan una compensación para las denominadas “zonas calientes”, donde el consumo eléctrico se dispara durante los meses de verano.
Mientras Milei necesita construir una mayoría parlamentaria para avanzar con una reforma que considera estratégica de cara al próximo calendario electoral, los gobernadores, por su parte, necesitan respuestas para problemas mucho más inmediatos vinculadas a tarifas energéticas y obras inconclusas, además de recursos para sostener sus administraciones. La discusión formal en el CFI estuvo centrada en la denominada “Hoja de Ruta hacia un Futuro Federal”, una iniciativa impulsada por el CFI que reúne a las provincias alrededor de distintos proyectos.
También aparecieron reclamos vinculados al abastecimiento de gas para la industria. Según relató el propio Santilli, los gobernadores plantearon preocupaciones por la reducción de las exportaciones desde Bolivia y por el impacto que esa situación podría tener sobre la actividad productiva regional. “Había un planteo que tenía que ver con el gas para industrias, porque Bolivia no está exportando”, explicó el ministro. Y agregó que “un trabajo de Refinor va a proveer el diferencial que venía de Bolivia”.
Las conversaciones, sin embargo, transcurrieron lejos de la tensión que había caracterizado otros encuentros regionales. El último cónclave del Norte Grande había estado atravesado por reclamos sobre coparticipación y cajas previsionales. Incluso se había analizado la posibilidad de solicitar una audiencia conjunta con Milei para reclamar respuestas por fondos adeudados. Esta vez predominó una lógica diferente, de menor confrontación pública. Uno de los gobernadores resumió el clima del encuentro con una definición tan breve como elocuente. “Muy buena”, respondió ante la consulta de este medio, aunque sin mayores definiciones acerca de su posición sobre el futuro de las PASO.
Escenario trabado
Según pudo reconstruir elDiarioAR, la intención oficial es acelerar el tratamiento de la reforma electoral e intentar resolver su futuro antes de que la agenda pública quede absorbida por el Mundial. En la Casa Rosada admiten que los números todavía están lejos de ser cerrados, especialmente en el Senado, pero creen que existe margen para seguir construyendo acuerdos a través de los gobernadores que vienen acompañando al oficialismo en distintas votaciones.
El tema fue motivo de conversación en las últimas reuniones de la mesa política del Gobierno. Allí coincidieron, llamativamente, el asesor Santiago Caputo y Menem, dos dirigentes que atraviesan semanas de tensiones. Ambos empujan la idea de abrir el debate cuanto antes y aprovechar el actual clima de diálogo con las provincias. Sin embargo, del otro lado aparecieron voces más cautas: quien advirtió acerca de la dificultad de reunir una mayoría estable para aprobar una reforma de semejante magnitud fue Bullrich.
En las últimas horas, la presidenta del bloque libertario en el Senado volvió a dejar en evidencia que conserva márgenes propios de acción en determinados temas sensibles. Este lunes, Bullrich anticipó que hará uso de su “derecho a la objeción de conciencia” para votar en contra de la decisión oficial de retirar el pliego de Verónica Michelli, candidata a integrar un Tribunal Oral Federal de La Plata y cuñada del periodista Hugo Alconada Mon.
En Balcarce 50 ya comenzaron a trabajar también sobre escenarios alternativos en caso de no conseguir el apoyo necesario para la reforma política. Si la eliminación completa de las PASO no consigue reunir los votos necesarios, una de las opciones que gana terreno es mantener el carácter abierto y simultáneo de las primarias, pero eliminar la obligatoriedad para los electores. El sistema pasaría así a convertirse en una suerte de PAS: Primarias Abiertas y Simultáneas, sin obligación de concurrir a votar.
La llave de cualquiera de esos caminos vuelve a estar, una vez más, en las provincias. Varios gobernadores dialoguistas aparecen hoy como potenciales socios del oficialismo para avanzar con la reforma. Sin embargo, las negociaciones todavía tropiezan con una dificultad política de fondo. Los mandatarios reclaman garantías de que La Libertad Avanza no utilizará esos acuerdos parlamentarios para luego desplegar estrategias agresivas en sus territorios y disputarles poder local. Es una conversación que permanece abierta y que explica buena parte de la cautela con la que se mueve el oficialismo.
PL/MC
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