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Llegó el día: Diputados decidirá si le da la primera media sanción al aborto legal

Se espera una sesión maratónica: podría durar hasta 30 horas.

Julieta Roffo

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No es un día cualquiera en la Argentina. Es 10 de diciembre, que es el día en el que este país recuerda especialmente que en 1983 pudo recuperar la democracia después de 7 años de dictadura terrorista. Desde que Raúl Alfonsín asumió la Presidencia hace exactamente 37 años, los 10 de diciembre son la fecha indicada para que el titular del Poder Ejecutivo saliente entregue banda presidencial y sillón de Rivadavia a quien haya ganado las últimas elecciones, siempre que no medie una renuncia intempestiva o un adelantamiento en el cambio de gestión. Este 10 de diciembre Alberto Fernández cumple su primer año al frente del Gobierno y, esto ocurre desde 1948 por iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas, es también el Día de los Derechos Humanos.

Con la democracia recuperada y sostenida y los derechos humanos haciéndole de banda de sonido a este jueves 10 de diciembre de 2020, la Cámara de Diputados empezará al mediodía a debatir la legalización de la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE): de aprobarse en el Congreso, la persona que requiera un aborto en las primeras 14 semanas de gestación deberá tener garantizado ese derecho. Se espera una sesión maratónica que podría durar hasta 30 horas.

No es la primera vez que la IVE llega al recinto: en 2018 el proyecto obtuvo media sanción en Diputados y fue rechazado por el Senado. Se trataba de un texto elaborado por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, una organización transversal que ya insistió ocho veces con esa iniciativa en la mesa de entradas del Congreso Nacional. Esta vez el proyecto que le sirve de columna vertebral al dictamen de comisiones que se debatirá fue impulsado por el Poder Ejecutivo.

Alberto Fernández había prometido durante su campaña electoral que impulsaría la legalización de la IVE. El 1° de marzo, cuando inauguró las sesiones legislativas ordinarias, anunció que “en los próximos diez días” enviaría al Poder Legislativo el proyecto oficialista. El 3 de marzo se detectó el primer caso de coronavirus en la Argentina, el 20 de ese mes se decretó la cuarentena obligatoria en todo el país y el proyecto se conoció recién el 17 de noviembre. Entre el anuncio y ese día el oficialismo priorizó otras leyes por sobre la IVE, y en las últimas semanas apuró su tratamiento en sesiones ordinarias y extraordinarias.

Eso que en la jerga legislativa llaman “poroteo” -y que refiere a la previsión de votos- depende, como ocurre en los debates más calientes, de quién haga el recuento. Entre las diputadas que encabezaron la militancia legislativa por la IVE tanto en 2018 como este año cuentan unos 130 votos a favor. En una Cámara con 255 legisladores habilitados para votar -hay dos de licencia-, esa cifra alcanzaría para obtener la mayoría simple necesaria para dar la media sanción. Son varias las diputadas “sororas” que se entusiasman no sólo con conseguir la primera media sanción sino con que esta vez la IVE sea ley. Del lado que se opone a que el aborto salga de la clandestinidad, la organización Unidad Provida cuenta menos votos a favor de la iniciativa: 124. Cuentan también 118 votos en contra de la iniciativa, y 13 indefinidos que podrían inclinar la balanza para cualquier lado.

“No puede pasar que la media sanción quede dando vueltas otra vez”, dijo a elDiarioAR la diputada Cecilia Moreau, presidenta de la comisión de Legislación General y una de las varias impulsoras del proyecto. La expectativa de “las sororas” es que el trabajo articulado entre diputadas y senadoras de distintos bloques, sumado al impulso de un proyecto enviado desde Casa Rosada, consiga la sanción de la ley. Sería no sólo el cumplimiento de una promesa de campaña sino una bandera lista para ser levantada por Alberto Fernández tras un año de pandemia, cuarentena y freno económico en un país en el que casi la mitad de la población vive por debajo de la línea de pobreza. En caso de que la votación en el Senado resultara en empate, Cristina Fernández, como titular de la Cámara Alta, debería definir: se pronunciaría a favor de la legalización tal como hizo en 2018 y a pesar de no haber impulsado el tratamiento legislativo de la IVE en ninguna de sus dos presidencias.

Si se aprueba el proyecto, cada persona seguirá viviendo según sus convicciones. Pero algo habrá cambiado: podremos disminuir embarazos no intencionales, la cantidad de abortos, sufrimientos, infecciones, perforaciones intrauterinas, y muertes evitables”, dijo Vilma Ibarra al presentar el proyecto ante los diputados de las cuatro comisiones que debían tratarlo en primera instancia. Como Secretaria Legal y Técnica de la Presidencia, Ibarra coordinó la preparación de la iniciativa oficialista que llega al Congreso de un país en el que, según la Red de Acceso al Aborto Seguro (REDAAS) hay entre 370.000 y 520.000 abortos clandestinos e inseguros al año.

Actualmente, de acuerdo al Observatorio de Géneros del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el aborto representa la tercera causa de muerte materna. Es probable, sin embargo, que haya un subregistro en esa estadística, debido a la criminalización y la clandestinidad a la que está conminada la práctica actualmente. Es que en la Argentina, según el Código Penal de 1921, ahora mismo el aborto está legalizado exclusivamente ante dos causales: si el embarazo es producto de una violación o si corre riesgo la salud de la persona que transcurre ese embarazo.

A la par del tratamiento de la IVE la Cámara de Diputados decidirá sobre otro proyecto enviado por el Poder Ejecutivo Nacional: el llamado “Plan de los Mil Días”, que apunta a acompañar a las personas que quieran avanzar con un embarazo pero que necesiten apoyo durante la gestación y los 3 primeros años de vida de ese hijo o hija. El objetivo es bajar los índices de mortalidad, malnutrición y desnutrición. Entre otras medidas, el “Plan de los Mil Días” promete establecer un pago de Asignación Universal por Cuidado de Salud Integral y ampliar la Asignación por Embarazo para Protección Social.

Si la legalización de la Interrupción Voluntaria del Embarazo se aprueba, los abortos saldrán del ámbito de la clandestinidad e inseguridad en los que efectivamente ocurren. Todos los días. La aprobación de ese proyecto y del “Plan de los Mil Días” habilita que, sin esconderse de nadie ni arriesgarse, una mujer o una persona que gesta pueda decidir sobre la construcción de su futuro.

JR

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