El FMI pronostica una aceleración en el crecimiento global por encima del 5,5% pero concentrada en China y Estados Unidos

Kristalina Georgieva

Hay buenas y malas noticias. La buena es que el mundo crecerá mucho más de lo que el Fondo Monetario Internacional había pronosticado en enero. La mala es que el crecimiento se concentrará en apenas dos países, Estados Unidos y China, números uno y dos de la economía mundial, respectivamente. Los países emergentes y en desarrollo serán más pobres que antes del inicio de la pandemia. Y hay serios riesgos de que haya fuga de capitales de esos países a otros más ricos.

Ese es el resumen del discurso de Kristalina Georgieva en el inicio de las sesiones de primavera del FMI titulado "Dándole a la gente la vacuna correcta: políticas para asegurar la recuperación". La jefa del FMI no dio las nuevas cifras de crecimiento esperado -apenas dio a conocer que China, donde se inició la pandemia, crecerá este año al 8%- pero prometió hacerlas públicas la semana que viene. Según el dato de enero, la Argentina crecerá este año al 4,5%. Pero seguramente ese pronóstico sea elevado a una cifra más cercana al 7% que dio a conocer el ministro Martín Guzmán hace dos semanas.

“Vemos una recuperación acelerada en el mundo crecientemente impulsada por dos motores: Estados Unidos y China,” dijo la jefa del FMI. “Son parte de un pequeño número de países que estarán a fines de 2021 muy por encima en sus niveles de producto bruto interno comparados con las cifras que tenían pre Covid. Pero esos países son la excepción, no la regla.”

La regla habla de pérdidas. Y la pérdida acumulada en ingresos per cápita será de 11% medida contra las cifras pre Covid, dijo Georgieva. En los países emergentes y en desarrollo, esa cifra será mucho peor, de un 20%, lo que implica que esos países verán recortado en un quinto sus ingresos per cápita, que ya eran bastante menores a los de los países más ricos antes de la pandemia. “Esta pérdida de ingresos significa que millones de personas sufrirán la pérdida de sus hogares y hambre,” dijo Georgieva. Los destinos de la economía son divergentes. Como las vacunas, que todavía no están disponibles para todos en todos lados.

El FMI había proyectado un crecimiento global de 5,5% en 2021. Ahora espera una aceleración mayor, en parte por las políticas de subsidios adicionales –incluyendo el nuevo paquete fiscal en Estados Unidos y en mayor medida por la recuperación que se espera por las vacunaciones en las economías más avanzadas hacia el fin del año. Es por esto que el FMI hará una revisión hacia arriba de sus proyecciones la semana próxima, anunció Georgieva.

El inesperado rebote de la economía global llega gracias a la creación de la vacuna en tiempo récord y a que los gobiernos tomaron medidas de incentivos excepcionales, incluyendo los US$ 16 billones de ayuda fiscal y una masiva inyección de liquidez de parte de los bancos centrales.

Sin estas medidas coordinadas, la caída de la economía global hubiera sido hasta tres veces más pronunciada, dijo Georgieva. Es decir, la crisis provocada por el Covid hubiera sido otra Gran Depresión como la iniciada en 1929. Otro elemento que ayudó a detener la caída fue el trabajo que hizo el sistema bancario en los últimos diez años, como respuesta a la crisis financiera de 2008, para volverse más resilientes.

La recuperación en las dos mayores potencias contrasta con el progreso desigual en la vacunación y la aparición de nuevas cepas de virus que particularmente retardan el crecimiento en Europa y Latinoamérica, dijo Georgieva. En los meses por venir, los países emergentes y de bajos ingresos enfrentarán mayores desafíos ya que a esta altura de la pandemia han agotado sus reservas para seguir peleando contra la crisis. Y muchos de esos países están muy expuestos a sectores especialmente golpeados por el Covid, aseguró, y citó al sector del turismo como caso paradigmático de los países emergentes y en vías de desarrollo que enfrentarán desafíos a la hora de sostenerlos.

“Ahora es cuando enfrentan menos accesos a las vacunas y aún menos fondos en sus presupuestos. Algunos están ya en situación de alto riesgo por la situación de estrés en sus deudas soberanas, corporativas y en el sector bancario.”

Para empeorar las cosas, el alto crecimiento de la economía de Estados Unidos, podría significar tasas de interés más altas, lo que empeoraría las condiciones de acceso al crédito “y una significativa salida de capitales de países emergentes y en vías de desarrollo”, dijo. Según datos privados que no fueron citados por la jefa del FMI, Estados Unidos habrá alcanzado su inmunidad de rebaño en junio, cuando ya tendrá el 70% de su población vacunada y su fuerza de trabajo operando sin restricciones como en niveles de prepandemia.

La posible y probable salida de capitales de emergentes a economías desarrolladas traerá nuevos desafíos para países de ingresos medios que tengan necesidad de financiamiento externo y una deuda elevada. “Muchos de estos países necesitarán de mayor ayuda.”

Cicatrices de Covid

La búlgara que lidera el FMI, aseguró que el retorno al crecimiento de la economía global será con cicatrices duraderas, “sobre todo en el capital humano, especialmente los jóvenes, las mujeres y los trabajadores informales”

La propuesta del FMI para salir de la crisis de una manera rápida, lo que podría agregar US$ 9 billones al Producto Bruto Mundial para 2025, incluye una rápida vacunación global y “la clave será ayudar a las hogares más vulnerables y empresas viables.”

Los bancos centrales tiene que comunicar en forma prudente sus políticas para prevenir exceso de capital. Y tiene que existir “apoyo a las pequeñas y medianas empresas a través de inyecciones de capital y procedimientos de quiebras de empresas más efectivos”

Las Pymes son el mayor empleador del mundo, dijo Georgieva. “Pero nuestras investigaciones demuestran que el porcentaje de Pymes insolventes podría elevarse en forma aguda este año si se les quita el apoyo, amenazando a uno de cada diez empleos en este sector vital.”

El capítulo dedicado a la supuesta necesidad de procesos de quiebra más efectivos por Georgieva quizás sea el prólogo de las reformas que el prestamista de última instancia le requerirá a la Argentina a la hora de firmar el acuerdo de facilidades extendidas que refinanciará el préstamo Stand By de US$ 45.000 millones que tomó Mauricio Macri.

“La mayoría de los países emergentes y en vías de desarrollo tienen procedimientos de quiebras de sus empresa relativamente débiles, lo que significa que se verán mucho más afectados por una ola de insolvencias financieras,” dijo Georgieva. “Necesitamos mayores reformas para mitigar estas cicatrices económicas y promover una transición más justa.”

Citando nuevas investigaciones del Fondo, Georgina aseguró que los países de más bajos ingresos necesitarán de US$ 200.000 millones en los próximos cinco años para luchar contra la pandemia y otros US$ 250.000 millones para retomar la senda de crecimiento que tenían antes de la pandemia.

Es por eso, dijo, que el FMI apoya el programa de suspensión de deuda que impulsa el G20. Y reiteró que apoyará la capitalización del Fondo en US$ 650.000 millones, lo que permitirá la distribución entre los países de derechos especiales de giro que podrán ser usados por los países miembros. Según cálculos preliminares, a la Argentina le correspondería US$ 4.370 millones.

WC

 

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