Los superricos aumentaron 16% sus riquezas en 2025 y constituyen una nueva oligarquía global
La desigualdad económica dejó de ser una anomalía característica de algunos países, para convertirse en una tendencia persistente que organiza la economía global. La novedad ya no es la concentración cada vez más fuerte de la riqueza, sino sus efectos. Uno de los más nocivos es su relación con el poder político, que convierte a este problema social en una amenaza directa para la democracia.
“Los acontecimientos de 2025 pusieron de manifiesto una triste realidad: los superricos no solo han acumulado más riqueza de la que podrían gastar jamás, sino que también la han utilizado para asegurarse el poder político necesario para definir las reglas que conforman nuestras economías y rigen las naciones y el mundo”, resume la organización Oxfam en el informe Contra el imperio de los más ricos que publicó, como ya es costumbre, al momento de apertura del Foro Económico Mundial que reúne a las élites gubernamentales y principales organizaciones y empresas internacionales en la ciudad suiza de Davos.
Este año, el informe se centra en la aparición de una oligarquía con excesivo acceso al poder y capacidad de controlar economías y sociedades frente a una mayoría pobre en términos políticos cuyas opiniones y derechos se ven reprimidos en muchos países.
Ricos y famosos
Ese poder concentrado tiene nombres propios. Además de figuras conocidas como Elon Musk, Jeff Bezos o Mark Zuckerberg, el reporte identifica a otros multimillonarios cuyo poder se apoya en el control de medios, la influencia directa sobre gobiernos o el acceso privilegiado a decisiones estratégicas.
Entre los que concentran poder mediático, aparece el francés Vincent Bolloré, propietario de CNews, utilizado para promover narrativas de extrema derecha; el estadounidense Larry Ellison, fundador de Oracle, con control sobre conglomerados mediáticos como Paramount; y al magnate de los casinos Sheldon Adelson, recordado por financiar periódicos de ultraderecha en Israel.
Los casos en los que la riqueza extrema facilita el acceso directo al poder político se ilustran con el ex primer ministro del Líbano Najib Mikati, con más riqueza que apoyo popular. Aliko Dangote, el hombre más rico de Nigeria, aparece vinculado a privatizaciones y a su rol como asesor presidencial. En Malaui, el multimillonario Thom Mpinganjira es mencionado en relación con un escándalo de sobornos judiciales ligados a elecciones.
Para el tercer escenario, que destaca la influencia de los grandes magnates sobre los gobiernos, el informe de Oxfam menciona a Carlos Slim y Ricardo Salinas Pliego, los hombres más ricos de México, que integraron el consejo asesor empresarial del presidente Andrés Manuel López Obrador. También aparece el francés Bernard Arnault, dueño del grupo LVMH, como uno de los principales opositores a los impuestos a la riqueza.
Argentina también hace su aporte al listado de apellidos que conforman la nueva oligarquía global, con Marcos Galperin y Eduardo Eurnekian.
“El hombre más rico de Argentina, Marcos Galperin, es un acérrimo defensor del presidente Milei en redes sociales. En un escenario de grandes recortes presupuestarios en Argentina, su empresa Mercado Libre (la más importante del país y la mayor empresa de comercio en línea de América Latina) ha sido la principal beneficiaria de las exenciones fiscales nacionales, por valor de 247 millones de dólares en los últimos tres años”, sentencia Oxfam.
Al presidente de Corporación América lo menciona por su respaldo a la modificación de 366 leyes para “desregular las condiciones laborales y salariales, desmantelar las protecciones sindicales y privatizar las empresas públicas”, proceso que vino acompañado de “brutalidad policial generalizada y detenciones masivas”.
La década dorada para los multimillonarios
La desigualdad también se mide en cifras, y las de 2025 son récord. La riqueza de los multimillonarios creció más de un 16% el año pasado, tres veces más rápido que el promedio de los últimos cinco años, hasta alcanzar los 18,3 billones de dólares, el nivel más alto jamás registrado. Desde 2020, sus fortunas aumentaron un 81%, mientras que una de cada cuatro personas en el mundo enfrenta inseguridad alimentaria y casi la mitad de la población vive en la pobreza.
Oxfam advierte que los multimillonarios tienen 4.000 veces más probabilidades de ocupar cargos políticos que una persona común y que la riqueza colectiva que sumaron solo en el último año, 2,5 billones de dólares, equivale casi a la riqueza total de la mitad más pobre de la humanidad. Esa cifra, señala el informe, alcanzaría para erradicar la pobreza extrema 26 veces.
La publicación del informe coincide con una nueva exposición de Javier Milei en Davos, el foro que el Presidente eligió desde su llegada al poder como plataforma para proyectar su ideario libertario a escala global. En 2025 su intervención tuvo una fuerte repercusión internacional y derivó en protestas en la Argentina, luego de que algunas de sus declaraciones fueran interpretadas como un ataque a derechos y consensos democráticos.
Esta vez, el escenario vuelve a amplificar una discusión que el reporte de Oxfam coloca en el centro del debate: el avance del poder económico sobre las decisiones políticas y sus consecuencias para la democracia.
NR/MG
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