A los 75 años murió Vladimir Zhirinovski, escuchado intelectual popular y mayor líder político del ultranacionalismo ruso-soviético

El político ultranacionalista ruso Vladímir Zhirinovski en una manifestación en 2017 en Moscú.

Nacido en 1946 en Kazakstán de madre de nacionalidad rusa y padre de nacionalidad judía (según se indicaba en los documentos de identidad soviéticos), Vladimir Zhirinovski desempeñó durante los últimos 30 las funciones de agitador de extrema derecha con una energía y un talento que hicieron de él la figura más mediática en la política de la URSS y de Rusia. Polemista populista de lengua popular y 'karateca', con un don y una destreza verbales envidiables y envidiadas, sentido del humor hiriente y dominio del arte de la injuria personal imperdonable, fue el perpetuo candidato, parlamentario y líder del Partido Liberal Demócrata (LDPR). Nominalmente centrista y reformista, en los hechos el LDPR es estatista, paneslavista, ultranacionalista, defensor de la mano dura con la delincuencia en el interior de la Federación, y en el exterior de las operaciones militares especiales (y aun del uso del arma nuclear) para recuperarle a Rusia lo que era de Rusia.

“Me enteré con profundo pesar de la muerte de Vladímir Vólfovich Zhirinovski”, señaló en un mensaje de condolencia Vladimir Putin. El diputado , muerto de pulmonía a los 75 años (habría cumplido 76 el lunes 25) “era un político experimentado, una persona enérgica, abierta a la comunicación, un orador brillante y polemista”. Y, “siempre, ante cualquier auditorio y en las discusiones más acaloradas, Zhirinovski defendió la posición patriótica, los intereses de Rusia”, concluyó el presidente ruso en su oración fúnebre.

Ganador de casi el 8% de los votos, el LDPR salió cuarto en las legislativas de 2021 y obtuvo 21 bancas de las 450 de la Duma (Cámara de Diputados del Congreso ruso). Zhrinovski era diputado desde 1993. Como el comunismo y la socialdemocracia, el ultranacionalismo en el Parlamento pertenece a la llamada 'oposición sistémica' al gobierno de Putin. En las políticas de Estado, siempre cierran filas con el Kremlin. Las operaciones militares en Ucrania siempre integraron su ideario de reconstrucción de la Unión Soviética.

El programa político de reivindicación territorial de Zhrinovski ha sido, hasta la fecha, menos provinciano que el de Putin. El LDPR ha hecho de Alaska sus islas Malvinas. Reclama ese territorio boreal extremo, malvendido en 1867 en 7, 2 millones de dólares por el zar Alejandro II al secretario de Estado norteamericano William H. Seward, quien se aprovechó del déficit de las finanzas imperiales tras la derrota greco-rusa en la guerra de Crimea de 1853-1856. También preconizó la conquista de Irán, un antiguo adversario de la URSS, a cuyo funcionariado y a cuya KGB Zhirinovski, como Putin, había pertenecido. En esta propaganda de conquista iraní había contado Zhirinovski con el auxilio, no sólo de palabra, de su antiguo amigo el presidente Saddam Hussein: la Unión Soviética había sido aliada de los regímenes panárabes y laicos de Irak y de Siria (como del Egipto nasserista).

No sólo Ucrania y todas las ex repúblicas de la URSS reclama el ultranacionalismo ruso. También reivindica la soberanía sobre Alaska, un territorio malvendido en 1867 en 7, 2 millones de dólares por el zar Alejandro II a EEUU. .

Zhirinovski fundó el Partido Liberal Democrático de la URSS en 1989, que una vez disuelta la Unión pasó a llamarse 'de Rusia'. En junio de 1991, fue candidato en las primeras elecciones presidenciales del país. Salió tercero, con casi el 8% de los votos: había hecho campaña con una promesa como eje: bajar radicalmente el ahora ultrajante precio del vodka.

Dos meses después, Zhirinovski respaldó la intentona golpista de la cúpula comunista contra el presidente Mijaíl Gorbachov. Zhirinovski tiene el récord absoluto de candidaturas presidenciales en Rusia, seis. Su mejor resultado fue en 2008, cuando obtuvo el 9,35 % en las elecciones que ganó entonces Dmitri Medvédev, delfín de Putin, y también, como Zhirinovski, jurista.

En 1993, ya después de la disolución de la URSS, el político ultranacionalista obtuvo el mayor triunfo electoral de su larga trayectoria: su partido fue el más votado en la elecciones a la Duma del Estado, el Legislativo ruso que sustituyó el Soviet Supremo.

Desde entonces y hasta la fecha el Partido Liberal Democrático, ya de Rusia (LDPR), nunca ha dejado de tener representación parlamentaria, aunque menor en las últimas legislaturas. Agresivo con la lengua y con las manos, Zhirinovski fue el protagonista de vistosos escándalos en el recinto del Legislativo: desde boxearse con un pope al que venció tironeando por el crucifijo de la cadena que llevaba colgada al cuello, hasta agarrar por el pelo a una diputada. “Cuando yo lo diga, corren y viólenla en manada”, dijo a sus asistentes durante una conferencia de prensa señalando a una periodista, embarazada y defendida por sus colegas.

Zhirinovski utilizaba un estilo avasallador en los debates, donde confiaba en que el mejor método para imponerse es no dejar hablar a los adversarios. Una de sus frases más famosas es: “Mi mamá es rusa y mi padre, jurista”, que fue interpretada como un intento de ocultar su origen étnico judío al comienzo de su carrera.

El año pasado el presidente ruso Vladimir Putin le impuso a Zhirinovski, con motivo de su 75 cumpleaños, la Orden al Mérito ante la Patria de primer grado, “por su gran aporte al fortalecimiento del Estado, al desarrollo del parlamentarismo y su activa labor legislativa”.

El líder ultranacionalista, que había declarado que se había vacunado siete veces contra el covid-19, fue hospitalizado a comienzos de febrero con pulmonía doble tras dar positivo por coronavirus. “Espero que los correligionarios y simpatizantes de Zhirinovski no sigan su ejemplo. Esto puede ser muy peligroso”, advirtió el virólogo y miembro de la Academia de Ciencias de Rusia Serguéi Netiósov, al comentar la vacunación con múltiples dosis de refuerzo.

Entre Zhirinovski, y otros líderes derechistas occidentales de su tiempo con quienes se lo ha comparado, como el republicano Pat Buchanan o el islamófobo Jean-Marie Le Pen, hay una diferencia. Es su cultura académica. Había obtenido grados de doctor en Filología turca, en Filosofía y en Derecho.

AGB

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