GUERRA EN UCRANIA

Rusia y Ucrania firmaron un crucial acuerdo para reanudar las exportaciones de granos

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan (sentado a la derecha), el secretario de Naciones Unidas, Antonio Guterres (sentado a la izquierda), el ministro de Defensa de Rusia, Sergey Shoigu (parado a la izquierda) y su par turco, Hulusi Akar (parado a la derecha), durante la firma del acuerdo celebrado este 22 de julio en Estambul.

Icíar Gutiérrez


0

Representantes de Rusia y Ucrania firmaron en Estambul un acuerdo con la ONU y Turquía para desbloquear las exportaciones de grano ucraniano en el mar Negro, varadas a causa de la invasión de Vladímir Putin, lo que amenaza la seguridad alimentaria mundial.

La guerra en Ucrania sin final a la vista amenaza la seguridad alimentaria global

La guerra en Ucrania sin final a la vista amenaza la seguridad alimentaria global

El acuerdo es la culminación de semanas de conversaciones con la mediación de Naciones Unidas y Turquía, que controla el estrecho que desemboca en el mar Negro. El Secretario General de la ONU, António Guterres, lo describió como un “acuerdo para el mundo”, aunque reconoció que “no fue fácil”.

“El acuerdo firmado hoy por Ucrania, la Federación Rusa y Turquía bajo los auspicios de la ONU abre una vía para las exportaciones comerciales de alimentos desde Ucrania en el mar Negro”, twiteó Guterres. “Ayudará a evitar una catástrofe de escasez de alimentos para millones de personas en todo el mundo. Es un faro de esperanza, posibilidad y alivio”.

Ucrania es uno de los mayores exportadores mundiales de trigo, maíz y aceite de girasol, pero el bloqueo de sus puertos han detenido su envío. Se calcula que en los puertos ucranianos hay actualmente más de 20 millones de toneladas de cereales y semillas de girasol que no pueden salir al mercado, lo que amenaza con una crisis alimentaria y una hambruna en varias regiones del mundo. Parte del grano se transporta a través de Europa por ferrocarril, carretera y río, pero los precios de productos vitales como el trigo se han disparado.

En una demostración de profunda enemistad y desconfianza mientras continúan los combates, los representantes rusos y ucranianos no se han sentado en la misma mesa en la ceremonia. El ministro de Defensa ruso, Sergei Shoigu, y el ministro de Infraestructuras ucraniano, Oleksandr Kubrakov, han firmado de manera separada con el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, y el ministro de Defensa turco, Hulusi Akar. En la ceremonia también ha estado presente el presidente turco Recep Tayyip Erdogan.

Mijaíl Podolyak, asesor del presidente de Ucrania, había enfatizado este viernes que Kiev y Moscú firmarían acuerdos paralelos con Turquía y la ONU. También ha insistido en un tuit en que ningún barco ruso escoltaría a los barcos y que no habría ningún representante ruso presente en los puertos ucranianos. Kiev también planea una respuesta militar inmediata “en caso de provocaciones”.

“Todas las inspecciones de buques de transporte serán realizadas por grupos conjuntos en aguas turcas en caso de necesidad”, ha dicho el asesor de Zelenski.

Las autoridades rusas y ucranianas se han culpado mutuamente del bloqueo. Moscú ha acusado a Kiev de no haber eliminado las minas marinas en los puertos para permitir un transporte seguro, y ha insistido en su derecho a revisar los barcos que llegan en busca de armas. También ha reiterado que las sanciones occidentales han frenado sus propias exportaciones de alimentos y fertilizantes.

Ucrania ha argumentado que el bloqueo del puerto y el lanzamiento de misiles desde el mar Negro hicieron que los envíos fueran inviables, ha pedido garantías internacionales de que el Ejército ruso no utilizará los corredores seguros para atacar el puerto de Odesa y también han acusado a Rusia de robar grano de sus regiones orientales, así como de bombardear los campos.

Estados Unidos ha acogido con satisfacción el acuerdo, pero ha dicho que responsabilizará a Rusia de su aplicación. “Nunca deberíamos haber estado en esta posición”, ha dicho el portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Ned Price. “Esta fue una decisión deliberada por parte de la Federación Rusa de convertir en los alimentos en armas”.

Etiquetas
stats