Se acuarteló un sector de la Policía de Santa Fe y Pullaro desplazó a 20 miembros de la fuerza
Rosario y la capital provincial atraviesan un escenario de fuerte tensión en la Policía de Santa Fe tras nuevas protestas de efectivos que exigieron mejoras salariales y condiciones de trabajo, en una jornada que derivó en enfrentamientos internos, acuartelamientos y sanciones administrativas.
La situación estalló en los últimos días, cuando un grupo de agentes y familiares se congregó frente a la Jefatura de Policía de Rosario para reclamar por mayores salarios y mejores condiciones laborales. La protesta derivó en que algunos policías que estaban de servicio decidieran sumarse, mientras otros intentaron restablecer el orden, lo que derivó en enfrentamientos entre efectivos de la propia fuerza y un acuartelamiento parcial de grupos de uniformados.
Los manifestantes reclamaban una recomposición salarial real y mejoras en las condiciones de trabajo, tras advertir que los pluses ofrecidos por la provincia no respondían a lo exigido por los agentes. La protesta escaló hasta el punto de que patrulleros quedaron estacionados frente a la Jefatura y el patrullaje urbano se vio alterado, aunque las autoridades insistieron en que el servicio se mantuvo.
En declaraciones a medios, el ministro de Justicia y Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni, confirmó que se dictaron al menos 20 pases a disponibilidad —una medida disciplinaria que suspende temporariamente a los agentes de funciones activas— a raíz de la protesta y los hechos asociados al conflicto. “Hoy el patrullaje se está sosteniendo, no con normalidad, pero con esfuerzo”, señaló, reconociendo dificultades en el mantenimiento de tareas operativas en Rosario.
Cococcioni sostuvo que, aunque el reclamo de fondo —mejoras laborales— puede ser legítimo, se había observado la participación de “otros intereses que de legítimo tienen muy poco” y que algunas acciones “minan la política de seguridad que tanto trabajo costó poner en orden”. El funcionario también anticipó que habrá más pases a disponibilidad conforme avance la investigación administrativa de los hechos.
La protesta escaló hasta el punto de que sectores de la policía que debían patrullar la ciudad optaron por cruzar vehículos oficiales en la vía pública con las balizas encendidas y abandonar sus funciones habituales como forma de protesta, mientras que grupos contrarios intentaron controlar la situación desde adentro de la Jefatura.
Desde el Ejecutivo provincial se sostuvo que, pese al acuartelamiento parcial y las dificultades de la jornada, el patrullaje en Rosario y la seguridad pública no colapsaron y que se mantuvo la respuesta a eventuales delitos. Asimismo, se informó que el gobierno provincial coordina con el Ministerio de Seguridad de la Nación para garantizar la continuidad de las tareas operativas si fuera necesario.
MC
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