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Radicalización y moderación en las elecciones de medio término

MEC: Buen día, Andrés.

AM: Hola, MEC. ¿Cómo andás?

MEC: Bien, todo bien. ¿Cómo es Semana Santa en Portugal? ¿Estás en Portugal?

AM: Estoy en Portugal, si. Estoy en Lisboa. Como podrás observar (se señala el pelo más corto), hay un proceso de desconfinamiento gradual, que abrieron las peluquerías. En principio, la Semana Santa es una fiesta fundamental como Navidad, pero como Navidad salió tan mal, ahora en Semana Santa está totalmente cerrado. La idea no repetir la Navidad que saturaron a costa de muchas vidas que perdieron.

MEC: ¿Y qué se come? Ya sé. Bacalao. No me digas nada.

AM: Bacalao todo el tiempo. La verdad es que yo solía ir todos los años a una sopa de pescado, que es una tradición rural masculina que hacen en el interior de Portugal y yo iba con mi suegro. Ahora desde la pandemia está suspendido, pero es una cosa muy interesante porque es un calderón enorme donde todos los hombres del pueblo se juntan para meter pescado con las hierbas locales y comer con salamines, con pescado, con pan con queso y con los aceite de oliva de la región. Son traiciones gauchas, diría, gauchescas. Pero con pescado en vez de vaca. 

MEC: Vos sabés que uno a la conclusión de que todo lo que es así celebratorio, las grandes comidas celebratorias en prácticamente todo el mundo, son comunales. Son ese tipo de cosas que uno se sienta y comen todos medios del mismo plato. El asado, el chivito al asador. El otro día veía en Corea que consiguen un cerdo entero y lo comen. En el sur de EEUU hacen esta cosa que cocinan mariscos, en Nueva Orleans, y se tira todo arriba de una mesa y se come de ahí. El pooo pork, que se hace con cerdo. Está esta cuestión de sentarse todos...

AM: Es la tribu que vuelve.

MEC: Exactamente, sí, sí. Bueno, y ¿de qué vamos a hablar esta semana?

AM: De las tribus políticas argentinas, que no se si se sientan a comer a la misma mesa, pero a veces cuando se sacan la misma foto producen barullo en las dos coaliciones.

MEC: Sí, qué extraño, ¿no? O sea, no sé si extraño, pero creo que ese es un dato que hay que notar. Una foto, una, causó semejante revuelo. 

AM: Y es algo que habían propuesto incluso desde la oposición. Había un proyecto que estaba en el congreso proponiendo en función de la mala experiencia que tuvo Macri en 2019 que se junten las dos elecciones, no que se posterguen las dos, sino que se posterguen las PASO para acercarlas a las generales. Creo que eso lo había propuesto una politóloga, conocida nuestra, Carla Carrizo, pero no tenía, justamente, una justificación pandémica. Era simplemente funcional: evitar esas grandes ventanas de transición que generan incertidumbre. Ahora el argumento sería pandémico: evitar que en el pico de la segunda ola se concurra a elecciones. En principio, esto no tiene mucho sustento, por lo que estamos viendo -el otro día, Daniel Zovatto, hace poco- es que se votó en todo el mundo en pandemia. Y hace poco internas en el radicalismo, por ejemplo, en Argentina, y no hubo explosión de contagiados ni mucho menos de muertes por eso. Al parecer cuando la gente quiere participar, los partidos toman los recaudos. 

MEC: Sí, yo no no tengo una gran posición tomada con respecto a si es conveniente o no retrasar las PASO. Sí creo que las PASO tienen un problema fundamental -y lo dije varias veces o sea que sigo siendo coherente- y es que son demasiado parecidas una elección general. Yo, por ejemplo, retiraría el requisito de la obligatoriedad. Si no, se lee, se vive, se interpreta como una elección general. Porque, bueno, si fuera voltear menos gente, si fuera votar no sé un 10%, sacar el 80% en una elección que va a votar el 30 por ciento del padrón, te deja cierta intriga para la elección general. Acá no hay intriga entre las PASO y la elección general.

Las PASO tienen un problema fundamental y es que son demasiado parecidas a una elección general. Yo retiraría el requisito de la obligatoriedad (MEC)

AM: Es un tema fundamental para discutir en un año par. El ruido se mete porque se está discutiendo cuando el partido ya empezó, cuando están las fechas, cronogramas y calendarios.

MEC: Estoy de acuerdo con eso de los años pares. 

AM: La cuestión es que están haciendo ahora los jugadores en función de esto. Y algo que te quería preguntar sobre radicalización y moderación: ¿cómo ves que vienen estas elecciones de medio término? Que hasta hace poco tiempo creo que las llamábamos diferente, las llamábamos intermedias. Lo de medio término es una traducción del inglés que quedó en los últimos años.

MEC: A mí me gusta llamarlas legislativas, porque me parece que centra eso en el hecho de que son unas elecciones que reconfiguran o que tienen mucho impacto en lo que es la distribución de fuerzas en el Congreso. Yo sinceramente me resulta imposible pensar cómo van a ser las elecciones. Me parece que estamos frente a cuatro o cinco meses muy difíciles de planificar. Creo que los eventos están cambiando con una rapidez tremenda. Ayer supimos que había 16.000 casos, casos de covid estoy diciendo. Estaba viendo: en 2020 para llegar desde 6 mil casos de covid en Argentina hasta 16.000 casos de covid tardamos tres meses, prácticamente. En esta ola, para llegar de seis mil casos de covid a 16.000 casos de covid tardamos tres semanas. Entonces creo que estamos entrando en unos meses en donde... También conocimos, obviamente, las cifras de pobreza, que fueron tremendas, el aumento de la pobreza. O sea que creo que estamos entrando en unos meses en donde, como dice el refrán, si querés que dios ría, hace planes. 

AM: Está complicado hacer planes. Esta pandemia está muy complicada. Justamente por eso los planes prefijados con anterioridad a la pandemia te ordenan. Y lo complicado es planear en el medio. Tener fecha fija lo que hace es que vos ordenes el resto de las actividades, el cierre o la apertura, en función de los criterios y plazos que tenías establecidos. Ponerse a hacer planes de nuevo, en fresco, en medio la pandemia es lo que se torna más complicado. Y te lo digo desde Portugal, donde destrozamos a la segunda ola. En dos meses pasamos de 300 muertos por día a tres. Pero 300 muertos por día era como 1.300 en Argentina, como 6.000 en Brasil. Y al mismo tiempo que en Portugal derrotamos por ahora a la segunda ola, derrotamos la segunda, pero vendrá la tercera. Está cerrando el resto de continente. Está cerrando Francia, Italia, Alemania, completamente. Nuestros colegas en Alemania no pasan por su oficina hace 14 meses, prácticamente, 13 meses.

Yo no veo en este gobierno ni que tenga intenciones de radicalización ni que tenga muchas posibilidades de radicalización. Es muy difícil pensar un gobierno tan coalicional como es este que pueda avanzar en tomar políticas mucho más duras. (MEC)

MEC: Con lo que vos decías de radicalización y moderación, bueno, yo no veo en este gobierno ni que tenga intenciones de radicalización ni que tenga muchas posibilidades de radicalización. O sea, es muy difícil para mí pensar un gobierno de coalición, tan coalicional como es este, que pueda, digamos, avanzar en una cuestión de tomar políticas mucho más duras. Al mismo tiempo, es un gobierno que yo creo que se va a tener que endurecer en ciertos aspectos. Para gobernar esto. O sea, simplemente para gobernar un montón de herramientas que el año pasado podía prender la maquinita, podía ser el IFE, podía ser las transferencias de ingresos. Este año aparecen más acotados esos horizontes de política pública, digamos. Y hay actores a los cuales me parece que va a tener que intentar disciplinar. Que lo pueda hacer ya es otra cosa.

AM: Y mi incógnita es la siguiente: una la elección se puede disputar por el centro o por un extremo. Vos evaluás las condiciones, contra quién estás compitiendo y a quién podés perder. ¿Qué determina eso? Lo determina el contexto. Por ejemplo, si la elección es ejecutiva o legislativa, como recién decías, o lo determinan las estrategias. Quiero decir, ¿es posible para el gobierno tratar de correr por el centro y moderarse si la oposición se radicaliza? Y, viceversa.

¿Es posible para el gobierno tratar de correr por el centro y moderarse si la oposición se radicaliza? Y viceversa. (AM)

MEC: Es que yo creo que... Yo lo diría al contrario: si la oposición se radicaliza, le deja espacio al gobierno para que vaya por el centro. A mí me parece que si yo fuera la Durán Barba del gobierno, que no lo soy, me sentiría muy cómoda compitiendo con una oposición fuertemente radicalizada y que centra sus críticas al gobierno no necesariamente en temas de gestión. Y, además, la verdad, es que...Me parece que hay un montón de jugadores en el gobierno que se sienten auténticamente cómodos con este papel. Digo, si uno piensa en Sergio Massa, por ejemplo. Si uno piensa en gobernadores. Si uno piensa en toda esa parte de la coalición, es gente que siempre intentó estar por ahí. Si uno piensa en el peronismo federal, actores que hoy son centrales en la estrategia de sostenibilidad y de poder del gobierno, digo, yo no sé si lo veo a Sergio Massa radicalizándose. No sé qué pensás vos.

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Transcripción parcial de la conversación

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