"Primer Tiempo"

Macri también vuelve con un libro: acto en Buenos Aires y gira por el país para su relanzamiento político

Macri va por su "Sinceramente" amarillo

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La idea de publicar un libro no le generaba demasiado entusiasmo. Se lo sugirieron, lo pensó y aceptó: una decisión racional, pero desapasionada. El texto le serviría para difundir la versión oficialísima de lo que ocurrió durante su mandato. Para explicar y justificarse. Mauricio Macri empezó a mantener conversaciones con el exministro de Cultura Pablo Avelluto y con el exsubsecretario de Comunicación Estratégica, el periodista Hernán Iglesias Illa apenas abandonó la Casa Rosada. Las charlas continuaron durante el año pandémico, presenciales y vía zoom, hasta convertirse en una obra de más de 400 páginas. 

Editada por Planeta, tiene un título sugerente y futbolero: Primer Tiempo. La revisión final estuvo a cargo de Iglesias Illa y Avelluto. Otros exfuncionarios amarillos también leyeron el relato en primera persona) y colaron sus sugerencias: el exministro Hernán Lombardi y el exsecretario general de la presidencia, Fernando de Andreis, actual mano derecha del expresidente. 

Pero además algo cambió en los últimos meses. Macri modificó su percepción sobre la importancia del libro: pasó de entenderlo como un simple ejercicio de revisionismo, a considerarlo su regreso a la política. Una excusa para afirmar sus ambiciones y su relanzamiento: la rentrée formal del líder de la oposición. Ese será su mensaje implícito, destinado tanto al kirchnerismo como a Juntos por el Cambio. Una forma de resistencia ante quienes lo quieren jubilar prematuramente, mientras persisten las causas judiciales en su contra.  

El paralelo con Sinceramente, de Cristina Kirchner, se volvió entonces indisimulable. Un espejo invertido. Al punto de que el ingeniero de la UCA evaluó la posibilidad de ponerle otro título que replicara el de la vice. Pero su equipo de comunicación al final descartó el recurso de jugar tan abiertamente al contraste con el libro de la actual vicepresidenta, presentado el 9 de mayo de 2019 en la Feria del Libro. 

"Quiero agradecer a quien me dio la idea de escribir un libro, que es Alberto Fernández", reveló Cristina Kirchner aquella noche. "Cuando vino y me dijo que lo angustiaba las cosas que se decían de mí y de Néstor, dijo que le daba angustia que se digan mentiras. 'Vos tenés que salir a contar eso y tantas otras cosas', me dijo. Y ahí comenzó la experiencia de escribir un libro", relató. Nueve días más tarde, el sábado 18 de mayo de 2019 a la mañana, Cristina Kirchner anunciaba que Alberto Fernández encabezaría la fórmula presidencial.  

Primer Tiempo, sin embargo, arrastra otros contrapuntos más sutiles con Sinceramente. Macri decidió aparecer con una foto suya en la tapa. Un primer plano de su cara con gesto neutro y un look habitual en la estética PRO: el de la camisa celeste sin corbata. La foto fue tomada por David Sisso, exeditor de la revista Rolling Stone. Cristina Kirchner, en cambio, no figura en la tapa azul francia de la expresidenta.

“Son contextos diferentes y textos muy distintos. Tanto como sus autores. Sinceramente es un largo discurso de Cristina. Esto es otra cosa, mucho más reflexiva a partir de su experiencia. Pero no dejan de ser dos textos de ex presidentes democráticos. Primer Tiempo será un libro importante en términos políticos”, apuesta uno de los colaboradores del egresado del colegio Cardenal Newman. "Habla de por qué tomó ciertas decisiones, su interacción con algunos actores de la política. Es un libro bastante honesto", contó Iglesias Illa a finales del año pasado. Las memorias de Mauricio costarán unos 1200 pesos y tendrán una primera tirada de 25 mil ejemplares, 5 mil menos que la primera tirada de Sinceramente. Competirán por la venta final: la expresidenta superó los 300 mil ejemplares.

La caída en la imagen del gobierno de los Fernández apuró los tiempos macristas. Pero hubo un hecho en particular que hizo acelerar el lanzamiento del libro: el escándalo de los vacunados de privilegio. En las oficinas que el expresidente montó en avenida Libertador, a 300 metros de la quinta de Olivos, se buscó capitalizar el malestar por el vacuna-gate. La difusión de Primer Tiempo estaba pautada para abril, pero los asesores del expresidente pidieron en la editorial adelantarlo para el 15 de marzo.  

El acto de presentación se realizará entre el 15 y 18 de marzo. ¿Se tratará de un evento sobrio y minimalista? Más bien todo lo contrario. En las oficinas de Olivos manejan dos alternativas para escenificar el relanzamiento de Macri: el mítico Luna Park o El Centro de Exposiciones de la Capital, ubicado al lado de la Facultad de Derecho de la UBA. La idea del team macrista es que haya entre 500 y 1000 personas invitadas. Con distancia social y protocolo antiCovid-19, los asistentes se repartirán entre el interior y el afuera del Luna Park o del centro de Recoleta, donde se instalará una pantalla gigante. Daniel Nieto, su secretario privado, está a cargo de la logística. Respecto a los invitados VIP, el mauricismo irá por toda la dirigencia más o menos afín: desde Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich, hasta María Eugenia Vidal, los gobernadores radicales, los políticos y empresarios que se muestren dispuestos. El Presidente consiguió adelantarse a Vidal: empezaron casi en simultáneo con el proyecto de sus respectivas memorias, pero la ex gobernadora aún no las editó.

El nombre del moderador del evento de lanzamiento de Primer Tiempo no está cerrado aún. El expresidente pensó en Juan Pablo Varsky. Pero el periodista y conductor de CNN declinó amablemente porque se lo impedía un compromiso laboral. Como plan B firme aparece Pablo Avelluto. 

El otro punto fuerte del happening del Pro serán los cameos internacionales. El saludo de Mario Vargas Llosa está confirmado. Ya sea grabado o en vivo, el escritor y activista peruano acompañará a su amigo Macri. El novelista y filósofo español Fernando Savater también se sumaría. Las figuritas difíciles, aunque no inalcanzables, son otras dos: Barack Obama y la canciller alemana Angela Merkel. 

El expresidente demócrata de los Estados Unidos le mandó a Macri su libro de memorias dedicado. Se trata de A Promised Land (“Una tierra prometida”), publicado a finales del año pasado. Un asesor macrista detalla las opciones de involucramiento obamista, desde la más optimista hasta la más liviana: un contacto en vivo con Macri; un mensaje grabado; un tuit recomendando el libro. Con Merkel, las expectativas son parecidas. 

Tras ese primer acto porteño, Macri continuará con su Primer Tiempo tour por el resto del país. Será una gira proselitista. El texto no resulta demasiado revelador sobre la cocina de la presidencia macrista. Sus más de 400 páginas no incluyen datos ocultos, ni opiniones que no hayan sido ya planteadas o sugeridas por Macri tras su salida del poder. Tampoco cuenta con referencias al reciente libro Hermano, en el que Mariano Macri expone detalles incómodos del clan familiar, tanto los financieros como los personalísimos. Sí figura una suerte de reivindicación de Franco, el paterfamilias con el que Mauricio tuvo una relación traumática.

¿Autocríticas? Principalmente, según pudo averiguar elDiarioAR, una ya repetida: no haber blanqueado en todo su dramatismo el cuadro de la herencia recibida. Según su relato, Macri optó por disimular con buenas ondas el desastre estatal. Su objetivo fue no espantar a la sociedad, ni verse obligado a realizar un ajuste salvaje. En su último año de gestión, el expresidente ya había apelado a ese discurso: “Fuimos demasiado optimistas”. 

Primer Tiempo a su vez detalla los palos en la rueda colocados por el kirchnerismo y sus ramificaciones gremiales. Sobre la performance de los propios, Macri les apunta nuevamente a sus armadores políticos: el expresidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, y el exministro del Interior Rogelio Frigerio. Les atribuye haber fallado en su misión, tal como ya deslizó en una tanda de reportajes previa. También cuela un tirón de orejas a quien Marcos Peña definió como el Messi de las finanzas: Luis “Toto” Caputo, ministro de Finanzas y titular del Banco Central durante el ciclo cambiemita. “Es un libro que está hecho a medida para su tribuna”, opina un dirigente que suele visitar la oficina de avenida Libertador. A partir del favoritismo de ese núcleo duro, Macri apunta a instalar una idea que resulta inquietante al interior de JxC: que su liderazgo opositor no es un adorno o una mera abstracción. Y lo hace al punto de sugerir que tranquilamente podría jugar un segundo tiempo.

Primer tiempo tiene una anécdota curiosa. Cuando el expresidente llamó a su amigo Gustavo Arribas para ofrecerle un cargo, le cambió una letra. Le propuso hacerse cargo de la AFA (Asociación del Fútbol Argentino), pero al llegar a Buenos Aires el representante de jugadores de fútbol que vivía en Brasil supo que se trataba de la AFI (Agencia Federal de Inteligencia). Sin experiencia en el submundo del espionaje, Arribas aceptó. Fue una de las áreas de gobierno en las que el expresidente no pudo cumplir su promesa de regeneración institucional. La de las escuchas ilegales a opositores, dirigentes afines y particulares es uno de las causas judiciales más problemáticas para Macri y Arribas. En el libro aclara que jamás pidió espiar a nadie.

AF

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