Duros cuestionamientos por una decisión de Javier Milei sobre el sable corvo de San Martín
La Asociación Argentina de Investigadores en Historia (AsAIH) expresó un fuerte rechazo a la decisión del Poder Ejecutivo de retirar el sable corvo del general José de San Martín del Museo Histórico Nacional (MHN) para trasladarlo al Regimiento de Granaderos a Caballo. La entidad reclamó la revisión inmediata de la medida y advirtió que el cambio de custodia vulnera criterios históricos, técnicos y museológicos consolidados desde hace más de un siglo.
A través de un comunicado oficial, la AsAIH señaló que la decisión contradice el decreto presidencial de 1897 mediante el cual el Estado argentino aceptó la donación del sable realizada por Manuela Rosas en 1896 y fijó como destino definitivo al Museo Histórico Nacional, una institución pública, civil y abierta a la ciudadanía. Para la asociación, ese marco legal sigue plenamente vigente y no debería ser alterado por una decisión administrativa discrecional.
El pronunciamiento recuerda, además, que la custodia del sable por parte del Regimiento de Granaderos entre 1967 y 2015 se produjo en un contexto excepcional, durante la dictadura de Juan Carlos Onganía, y que fue revertida en 2015 por un decreto presidencial que restituyó la pieza al museo, respetando su valor patrimonial y su función museológica. Según la AsAIH, el MHN cuenta con sistemas específicos de conservación, protección y exhibición que garantizan tanto la integridad del objeto como el acceso público.
La crítica de los historiadores se conoce luego de que el Gobierno de Javier Milei, mediante un decreto que será firmado por el presidente, el traslado del sable al Regimiento de Granaderos a Caballo. El traspaso se formalizaría el próximo 7 de febrero a las 19 en el Campo de la Gloria, en la ciudad santafesina de San Lorenzo, con un acto oficial que incluirá una ceremonia protocolar y un desfile cívico-militar del cual el mandatario será parte.
Desde el Ejecutivo sostienen que la donación original no establecía un lugar específico de exhibición, sino la obligación del Estado de garantizar su resguardo. En ese sentido, argumentan que el Regimiento de Granaderos, creado por el propio San Martín, ya custodió la reliquia durante décadas y dispone de condiciones históricas e institucionales adecuadas, además de funcionar en un edificio declarado Monumento Histórico Nacional. Para el Gobierno, el sable “vuelve a su ámbito natural”, estrechamente ligado a su valor simbólico y a su creador.
Sin embargo, especialistas en patrimonio y trabajadores del Museo Histórico Nacional advierten que el traslado implica la pérdida de la pieza más emblemática de su acervo. El sable corvo, adquirido por San Martín en Londres en 1812, posee estrictos protocolos de conservación y, según recomiendan expertos, no debería ser expuesto en actos públicos, donde se sugiere el uso de réplicas para evitar riesgos.
Para la AsAIH, la medida sienta un antecedente preocupante al subordinar criterios técnicos y museológicos a decisiones políticas y debilita la protección institucional de los bienes históricos. La asociación, fundada en la década de 1980 y conformada por investigadoras e investigadores de universidades e institutos de todo el país, ha intervenido históricamente en debates vinculados a la defensa del patrimonio, los archivos y los museos nacionales.
En ese marco, la entidad reiteró su pedido para que se reconsidere el traslado del sable corvo, una de las reliquias más emblemáticas de la historia argentina, y se preserve su carácter de patrimonio público bajo criterios profesionales y de acceso ciudadano.
Con información de medios
JIB
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