Captar el descontento y quebrar la polarización, los objetivos de la otra oposición

Milei, en el último acto en Palermo.

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Con los encuestadores en penitencia, es difícil saber si está vez sí se concretará la quimera de la tercera vía. El randazzismo, el pelotón de los libertarios y también la izquierda buscan asomar la cabeza entre la polarización del Frente de Todos y Juntos por el Cambio. Quizás la elección legislativa permita que las terceras fuerzas sumen más que en 2019. En aquellas presidenciales los dos tanques principales acapararon casi el 89 por ciento de los votos. 

Para los libertarios, y en especial para Javier Milei, el desafío es que su propio mito se convierta en una realidad tangible en votos. Al momento, el economista ultra liberal demostró ser taquillero en la TV, en las redes y entre ciertos jóvenes de clase media de la Capital. Su asignatura pendiente es darle volúmen electoral a su fenómeno. Si bien sus propuestas económicas se inscriben en una tradición conocida en la Argentina (la de los Álvaro Alsogaray, Domingo Cavallo y Ricardo López Murphy), su estilo cultural y sus bravatas políticas son más novedosas. ¿Cuántos porteños estarán dispuestos a darle su confianza a través del voto? Se sabrá recién mañana pasadas las 22 hs. La crisis del liderazgo presidencial y el reciente fracaso macrista representan un contexto favorable para Milei y para José Luis Espert en la Provincia. Pero todavía no está claro que exista una traducción lineal del atractivo social que generan los libertarios a respaldo en las urnas. 

Florencio Randazzo persevera, tras su decepcionante performance de 2017. Si bien tanto Roberto Lavagna (en las presidenciales de 2019) como Randazzo (en las legislativas de 2017) fueron víctimas de la polarización, ambos creen que ahora sí hay una oportunidad para la tercera vía. El publicista Ramiro Agulla ayuda al exministro de Transporte a romper ese clima grietero por vía del desparpajo comunicacional. “Si hay que darse la cabeza contra la pared, lo haremos. Hay que hacerlo, porque la alternativa es pretender que los problemas se van a solucionar haciendo lo que ya falló”, afirma uno de los soportes de la postulación de Randazzo: el exgobernador salteño Juan Manuel Urtubey. 

La izquierda buscará capitalizar la crisis económica y el descontento social en su favor. Y más concretamente: que no lo hagan los libertarios, a caballo de una suerte de rebeldía de derecha. Existen antecedentes: en las legislativas de 2001, Luis Zamora fue elegido diputado con más del 10 por ciento de los votos. Ahora, el mítico dirigente lo intentará nuevamente desde su fuerza Autodeterminación y Libertad (AyL).

El FIT-U intentará consolidar su base en el Congreso, donde cuenta con dos bancas de diputados que entrarán en juego. El frente anticapitalista además buscará renovar el mandato de un legislador porteño y otro bonaerense. Como precandidatos  en la provincia de Buenos Aires se destacan Nicolás del Caño, Romina Del Plá, Néstor Pitrola, Guillermo Kane, Juan Carlos Giordano y Rubén “Pollo” Sobrero. En Capital, las figuras de Myriam Bregman, Gabriel Solano y Alejandrina Barry. El histórico dirigente trotskista Jorge Altamira, quien se alejó del Partido Obrero en 2019, irá por fuera del FIT-U. El Nuevo Mas, con Manuela Castañeira como precandidata en Provincia, también ofrecerá una alternativa para captar el desánimo social. 

AF

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