DESPUES DEL REVES ELECTORAL

Presupuesto 2022: Guzmán se reúne con Massa y Máximo, pero el kirchnerismo ya le adelantó que tendrá que cambiarlo

Sergio Massa y Martín Guzmán, durante la presentación del proyecto de Presupuesto 2021, el año pasado.

Martín Guzmán dará examen sobre el Presupuesto 2022 ante Sergio Massa y Máximo Kirchner. Luego de contestarle ayer a la propia Cristina Kirchner de que “no hubo ajuste fiscal”, el ministro de Economía se reunirá en las próximas horas con el titular de la Cámara de Diputados y el presidente del bloque del Frente de Todos para presentarles formalmente el proyecto de gastos y partidas para el año próximo, que desde el kirchnerismo ya adelantaron que tendrá modificaciones.

El encuentro será virtual y podría concretarse recién mañana, según confiaron fuentes parlamentarias consultadas por elDiarioAR. Será el comienzo de un raid del ministro por el Congreso: la semana próxima se verá las caras con los titulares de los bloques de la oposición y sus referentes económicos, y luego comenzará propiamente la discusión en la Comisión de Presupuesto, que preside Carlos Heller, y que concluirá con una nueva presentación del titular de Economía, antes de que la iniciativa baje al recinto para ser votada. “Área por área vendrán a exponer el Presupuesto. Y tras ellos vendrá a exponer Guzmán”, explicaron a este medio desde Diputados.

El tratamiento del Presupuesto coincidirá con el regreso de la actividad presencial en la Cámara baja, aunque con protocolos como el barbijo y distanciamiento social. Será un camino largo, y hay quienes estiman que podría sancionarse recién luego de las elecciones del 14 de noviembre. Pero el Gobierno juega contra reloj: el 30 de noviembre finalizan las sesiones ordinarias, y si no llega a votarlo antes de esa fecha, el presidente Alberto Fernández tendrá que convocar a extraordinarias. El siguiente deadline es el 10 de diciembre, día en que asumirán los nuevos legisladores y, a juzgar por el resultado obtenido en las PASO, el FdT no solo estaría obligado a negociar con la oposición, sino que incluso perdería el quórum propio en el Senado, cámara que debe ratificar lo que apruebe Diputados.

“El objetivo es que esté terminado antes del periodo parlamentario ordinario el 30 de noviembre”, planteó esta semana Heller, aunque también aseguró que “es un proceso lento y complejo”. Apenas un número demuestra la magnitud de la “ley de leyes”: tiene 4852 páginas.

En semejante documento, el presupuesto 2022 de Guzmán prevé una inflación anual del 33%, muy por debajo de la que estima será la de este año: 45,1%. Estima que el dólar subiría el 28,7% y llegaría a diciembre del año próximo en su cotización oficial a $ 131,1. También proyecta un crecimiento del PBI del 4% (luego de la suba al 8% de este año) y se espera que el consumo privado crezca un 4,6%, en línea con cierta recomposición real de los salarios (+4%). El ministro mantendrá el superávit comercial y también aumentaría la inversión. 

Las piedras en el zapato de Guzmán

Más allá de los números, el Presupuesto es una discusión política, incluso dentro del oficialismo y en el marco de la discusión interna que se abrió la semana pasada. Particularmente sobre Guzmán, Cristina Kirchner se quejó en su carta por la subejecución de las partidas de este año, apenas horas después de que el ministro enviase el proyecto para el 2022.

El domingo pasado, fue Máximo Kirchner quien puso la lupa y apuntó contra lo que sería un incremento de tarifas del 30% en el próximo año. “Uno puede prever matemáticamente cuál debería ser el aumento, pero también tiene que ver cómo está la sociedad. Uno no puede actuar en base simplemente a cuentas matemáticas”, le dedicó a Guzmán, leyendo el revés de las urnas de las primarias. “El Presupuesto enviado al Congreso se discutirá”, agregó el hijo de la vicepresidenta.

Buscando bajar la tensión, desde Economía salieron el mismo domingo a las 21 con un comunicado de prensa para aclarar que en realidad se buscará una “segmentación en el subsidio de las tarifas”, y ayer lo repitió el ministro en su larga entrevista con Víctor Hugo Morales.

“Si no logramos un Presupuesto que contemple un aumento del salario y que tenga consonancia con la canasta básica de alimentos y las cuestiones más mínimas, nos deberíamos dedicar a otras cosas”, expresó ayer por su parte Cecilia Moreau, otra de las espadas kirchnerista en la Cámara baja. “Seguramente va a haber algún cambio”, adelantó el secretario de la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, Marcelo Casaretto.

Otra de las críticas oficialistas al proyecto de Guzmán es sobre el FMI, ya que asume que en 2022 no habrá pagos de capital, dado que se avanzaría en un acuerdo con el organismo. “No está de más preguntarse qué pasaría si hubiera que afrontar la parte de la hipoteca que dejó Cambiemos, pagos por unos u$s19 mil millones con el FMI, sólo en dicho año, cerca de un 4% del PBI, lo que generaría grandes recortes en los gastos sociales, de infraestructura y otros”, se preguntó Heller en una columna de opinión.

Y sobre llovido, mojado: la oposición ya adelantó que no acompañará el proyecto tal cual como está, y el radical Luis Pastori, secretario de la comisión de Presupuesto, chicaneó: “Si sumamos las declaraciones de varios kirchneristas, empezando por Sergio Massa y Máximo Kirchner que aseguran que van a hacer varias modificaciones, ¿Qué presupuesto vamos a tratar?”.

MC/WC

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