Sánchez apoya a Fernández con la deuda, pero presiona por el acuerdo UE-Mercosur que firmó Macri

Fernández y Sánchez, antes de la conferencia de prensa en Casa Rosada.

Con un viaje relámpago a Buenos Aires en medio de la pandemia, el presidente español Pedro Sánchez demostró su especial interés en afianzar las relaciones con Argentina y ofreció un fuerte apoyo al gobierno de Alberto Fernández de cara a la negociación por la deuda y el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. En un clima marcado por la afinidad personal y las coincidencias múltiples entre los dos presidentes, Sánchez expresó su respaldo “absoluto” y “total” a un gobierno que el 31 de mayo pasado no le pagó el vencimiento de 2.400 millones de dólares al Club de París y tiene 50 días para lograr un entendimiento que le permita evitar el default con el organismo de crédito. 

Primer mandatario que encabeza una visita de Estado a la Argentina desde que asumió Fernández, Sánchez aludió a su par argentino como “amigo” y “querido presidente”, mientras se esforzó por destacar las coincidencias históricas entre España y Argentina. Lo mismo hizo el anfitrión, que remarcó que pocas veces es posible encontrarse en la función pública con “alguien tan parecido a uno”.

La sintonía entre los dos presidentes incluyó un capítulo especial sobre la pandemia y la necesidad de avanzar en acuerdos de cooperación para que las vacunas lleguen a todos los países. El líder socialista dijo que “levantar patentes no es suficiente'' y consideró que “dos gobiernos progresistas” deben liderar el debate en la materia. 

En la llamada “Declaración de Buenos Aires”, Fernández y Sánchez “señalaron que los medicamentos, tratamientos y vacunas contra el Covid-19 deben ser considerados como bienes públicos globales y destacaron como fundamental la necesidad de remover los obstáculos que impiden escalar la producción y garantizar una distribución equitativa de vacunas”. 

Al lado del Presidente, en el Museo del Bicentenario de la Casa Rosada, Sánchez aseguró que España “va a estar siempre del lado de la Argentina” en las conversaciones con el Fondo y el Club de París. Se trata de un apoyo importante que llega en el momento justo y viene acompañado por la invitación de Sánchez para que España funcione como “puerta de entrada a Europa” para el país de los Fernández. 

Sánchez vino a la Argentina escoltado por una comitiva que integraban el presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi Lecanda, y un grupo directivos de empresas españolas que tienen sede en el país como Telefónica, Abertis, Iberia, Codere, Santander, BBVA e Indra, reciente beneficiada por la licitación para el escrutinio provisorio. Según dijo Fernández, hoy España es el segundo inversor en Argentina. 

Entre la empatía ideológica y personal, se filtran algunos intereses contrapuestos. Junto con el respaldo por la deuda y las coincidencias en torno a la pandemia y la promesa de ensanchar las inversiones en Argentina, el líder del PSOE vino a reclamarle a Fernández con los mejores modales que avance con el acuerdo Unión Europea-Mercosur. El tema apareció entre las preguntas que respondieron los dos presidentes en conferencia de prensa, después del almuerzo en Casa Rosada. Ahí, Sánchez expresó su deseo de “materializar cuanto antes” el acuerdo y resolver “las objeciones” que se puedan tener tanto entre los países de Europa como en Argentina para estrechar lazos entre dos continentes. Enseguida, Fernández afirmó que "todos tenemos vocación de avanzar" pero pidió ir “resolviendo las asimetrías que existen”. 

En un documento de 22 páginas, los dos presidentes ratificaron la Asociación Estratégica firmada en 2005 por Néstor Kirchner y José Luis Rodríguez Zapatero y fijaron un Plan de Acción 2021-2023 en el que dieron cuenta, brevemente, de las diferencias en la materia. “Con el fin de lograr la firma y posterior ratificación del Acuerdo de Asociación entre el MERCOSUR y la UE, España y Argentina se comprometen a propiciar la pronta resolución de las cuestiones pendientes, así como también a abordar las preocupaciones aún existentes en materia de desarrollo sostenible y deforestación y las relativas a la futura cooperación conjunta manteniendo para ello las consultas que sean necesarias”.

Según altas fuentes del gobierno consultadas por elDiarioAR, el foco más importante de conflicto entre España y Argentina tiene que ver con discrepancias que remiten a la gestión de Mauricio Macri. Hace casi dos años, el 28 de junio de 2019, el canciller Jorge Faurie apuró la firma del acuerdo comercial con la Unión Europea y llamó llorando al entonces presidente, en una imagen que se volvió viral. Al día siguiente, Fernández -que era candidato y rival de Macri- cuestionó el entendimiento en un acto en el SMATA. 

Desde entonces, las tensiones se profundizaron entre los dos bloques comerciales. Primero por las críticas de Emmanuel Macron ante la respuesta de Jair Bolsonaro frente a los incendios en el Amazonas; después por una respuesta del presidente de Brasil en las redes sociales con la esposa del francés y, en enero pasado, cuando Bolsonaro le pidió a Macron que “no siga diciendo tonterías”. En paralelo en Europa se inició un debate, con gran protagonismo de los verdes, por el capítulo ambiental del acuerdo.

La Comisión Europea y países entre los que se destacan España y Portugal quieren que el gobierno de Brasil acepte firmar un anexo al acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea que establezca mayores garantías de protección medioambiental. Según le dijo a elDiarioAR, un estrecho colaborador de Fernández, para el gobierno argentino es inviable que Europa incorpore cláusulas en materia ambiental sin que se revisen las concesiones que aprobó Macri, más aún en un contexto de pandemia. 

DG

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