Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia: ¿por qué se conmemora el 24 de marzo?
El 24 de marzo de 1976, las Fuerzas Armadas derrocaron al gobierno constitucional de Isabel Perón e instauraron una dictadura cívico-militar que se extendió hasta 1983. El autodenominado Proceso de Reorganización Nacional desplegó un plan sistemático de represión ilegal que incluyó secuestros, torturas, desapariciones forzadas y apropiación de bebés.
Se estima que 30.000 personas fueron desaparecidas, en una maquinaria clandestina que operó a través de centros de detención distribuidos en todo el país.
La construcción de la memoria colectiva
Desde el retorno de la democracia en 1983, el 24 de marzo se consolidó como una fecha clave para la memoria social argentina. En 2002, el Congreso la estableció como feriado nacional bajo el nombre de Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia.
Organismos de derechos humanos como las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo impulsaron durante décadas la búsqueda de verdad y justicia, convirtiéndose en referentes internacionales en la defensa de los derechos humanos.
Juicio y castigo a los responsables
A partir de la anulación de las leyes de obediencia debida y punto final en 2003, se reactivaron los juicios por crímenes de lesa humanidad. Desde entonces, cientos de represores fueron condenados en procesos judiciales que marcaron un precedente a nivel global.
Estos juicios permitieron reconstruir parte de lo ocurrido durante la dictadura y avanzar en la identificación de nietos apropiados, una tarea que continúa hasta hoy.
Una fecha de movilización y reflexión
Cada año, miles de personas se movilizan en todo el país para recordar a las víctimas y renovar el compromiso con la democracia. La consigna de “Memoria, Verdad y Justicia” sintetiza una lucha que atraviesa generaciones.
A casi 50 años del golpe, el 24 de marzo sigue siendo una jornada de reflexión colectiva sobre el pasado reciente y una advertencia frente a cualquier intento de retroceso en materia de derechos humanos.
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