Valle de Punilla

En Córdoba insisten con una autovía de montaña, frente al rechazo de vecinos y ambientalistas

Protesta contra la construcción de al Autovía de Punilla en Córdoba. Hoy comienza la audiencia pública.

La Autovía de Punilla es quizá la última gran obra pública del gobernador Juan Schiaretti, con la que, si se aprueba, finalizará su mandato en 2023. Son 43,5 kilómetros de ruta que unirán la variante Costa Azul –uno de los accesos a Villa Carlos Paz- con la ciudad de La Cumbre; y cuya traza irá en forma paralela a la vieja Ruta Nacional 38. La inversión prevista para la primera etapa anunciada por el Gobierno de Córdoba es de US$ 100 millones, de los cuáles el 75% contará con aportes extranjeros y el 25% restante correrá por cuenta de la Provincia y los municipios por los que pase esta autovía de montaña.

Hoy a las 12 se iniciará la Audiencia Pública en forma virtual que se transmitirá por el canal de Youtube del Gobierno, donde se debatirá la factibilidad del proyecto y se espera que el debate dure varios días: se inscribieron 688 personas como oradores, que se conectarán virtualmente; mientras que otros 256 podrán presenciar físicamente las exposiciones.

Según el proyecto oficial, el trazado de la Autovía de Punilla correrá en sentido norte sur paralelo por el oeste a la Ruta 38 y tocará pequeñas zonas urbanas en el borde del lago San Roque desde la variante Costa Azul, pasando por el puente José Manuel de la Sota; y las localidades de Villa Parque Siquiman, Bialet Massé, Villa Bustos, Cosquín, Molinari, Casa Grande, Valle Hermoso, La Falda, Huerta Grande, Villa Giardino y La Cumbre. En algunas de estas comunas y ciudades serranas está previsto realizar expropiaciones de terrenos y ya hay oposición de vecinos, como por ejemplo de la zona de Las Tunas en Cosquín, donde hubo un asentamiento de pueblos originarios y aún hoy se encuentran restos arquelógicos de la historia precolonial cordobesa.

El gobernador Schiaretti no la tiene fácil. Ya en 2018 había presentado un proyecto similar de autovía de cuatro carriles –dos de ida y dos de regreso-, pero trazada al este de la Ruta 38. El rechazo de los vecinos y las asambleas ambientalistas fue tan grande, que finalmente archivó la iniciativa. Esa vez, en octubre de 2018, la audiencia pública duró tres días y los expositores denunciaron que la obra civil al este de la Ruta 38 iba a provocar mayor daño ambiental que si se trazaba por el oeste; y que había una alta peligrosidad por los yacimientos de uranio.

El encargado de notificar que el proyecto original había sido dado de baja fue Jorge Alves, presidente de Caminos de las Sierras la compañía provincial a cargo de las rutas que integran la Red de Acceso a Córdoba (RAC): “La traza definitiva y modificada que nos devolvió el estudio de impacto ambiental nos obliga a bucear nuevas alternativas. En un caso, requería intervenir mucho más sobre la montaña. Y en el otro, el cambio implicaba expropiar mucho más, incluidas viviendas habitadas, y estábamos tratando de evitarlo”, explicó en referencia a los cambios en la traza sobre las Barrancas Bermejas, en Bialet Massé; y en la zona de Santa María y Cosquín donde está el yacimiento de uranio.

Una de las principales defensoras del proyecto impulsado por el gobernador Schiaretti es la legisladora albertista Mariana Caserio, quién ya en 2018 había defendido el proyecto original: “Son todos especialistas, ingenieros y gente dedicada al tema que durante tres horas explicaron las razones y fundamentos de la obra, y quienes realmente escuchamos, quedamos conformes con las explicaciones”, señaló en 2018 al programa Forum de la tevé de Villa Carlos Paz. Hace tres años, Mariana Caserio –es hija del senador nacional Carlos Caserio del Frente de Todos- también criticó a los ambientalistas: “No nos dejaban hablar, no escuchaban, insultaron todo el tiempo, no respetaron el espíritu de la audiencia, ejerciendo una violencia que no debemos tolerar en una Audiencia Pública”.

En diciembre de 2020, la Legislatura cordobesa con el voto de la alianza schiarettista Hacemos por Córdoba y el apoyo de Córdoba Cambia -responde al diputado nacional Mario Negri, jefe del interbloque de Juntos por el Cambio - aprobó dos leyes para avanzar con las obras viales en el Valle Punilla, plafón para esta autovía de montaña. A las leyes se opusieron el bloque de la Unión Cívica Radical (UCR) que responde al ex intendente Ramón Javier Mestre; el Encuentro Vecinal, el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) y el Frente de Izquierda (FIT).

En este último debate, la legisladora Caserio volvió a reivindicar  la autovía serrana y planteó la importancia de la nueva traza al oeste de la Ruta 38: “Esta obra es de vital importancia y tiene el apoyo de la gran mayoría de los habitantes de Punilla, Quién conoce y recorre la actual Ruta 38 no puede ponerse en contra de una obra tan esperada y tan necesaria para el progreso de un departamento”. También dijo que los colectivos sociales, culturales y ambientalistas que se oponen a la traza son “un grupo minoritario”.

La contra-Audiencia

Este nuevo proyecto, como el de 2018, generó rechazo en múltiples sectores de los vecinos de las localidades del Valle de Punilla, como así también de las asambleas ambientalistas de la zona. Para hoy a las 11, está prevista una contra-Audiencia con una radio abierta y la participación de la gente, donde expondrán el rechazo a la autovía serrana; a la vez que seguirán de cerca la audiencia virtual del Gobierno de Córdoba. El acto se realizará a la vera de la Ruta 38, a la altura del viejo horno histórico de Bialet Massé, en inmediaciones de la localidad de Villa Caeiro.  

La bióloga y ex docente universitaria Adriana Arriaga de la Asamblea Ambiental de Cosquín, le explicó a elDiarioAR que “el Gobierno provincial nos presenta un falso paradigma del progreso basado en el cemento y la velocidad. Para nosotres, progreso significa calidad de vida para todes, oportunidad de estudio y de acceso a la salud de calidad a nivel local y no depender de Córdoba Capital, eso es progreso. El progreso es que tengamos acceso al agua potable y que no tengamos nuestros ríos y el lago San Roque contaminado”.

La ambientalista cordobesa señaló que “en este nuevo proyecto, validado por la bióloga Alejandra Toya, se toman nuestras críticas de 2018 donde algunes decíamos que el trazado de una autovía por el oeste posiblemente sería menos dañino; pero no decíamos que había que ejecutar un proyecto multimillonario en dólares, en medio de una pandemia, nos parece que no es oportuno. A la pandemia le agregamos que ahora tenemos mayor pobreza que hace tres años, los incendios forestales han sido feroces; la Provincia está sobre endeudada en dólares; el tren, que podría ser una alternativa de comunicación  no funciona como transporte sino como atractivo turístico, son factores que influyen para decir que hoy y en estas condiciones, una obra pública de esta magnitud no es primordial ni necesaria”.

Arriaga agregó que “el trayecto de San Roque a Molinari requerirá una inversión de US$ 100 millones según el Gobierno, de los cuáles US$ 75 los aportará la Corporación Andina de Fomento (CAF) y los otros US$ 25 millones la Provincia. Con la crisis y la situación social que tenemos, con la Multisectorial de la Salud en protesta, con los sectores gremiales docentes en protesta; donde existen otras necesidades que atender, nos parece que esta autovía es injustificada. Pero además está la cuestión del daño al ambiente, que además del impacto de la obra pública en sí, del cemento y la traza que afectará la biodiversidad; tenemos la depredación posterior con el desarrollo de nuevas urbanizaciones sin control que afectarán las cuencas de agua y el bosque nativo. Nos dicen que van a hacer obras de remediación, pero como dice Raúl Montenegro, plantar arbolitos, no es recuperar la biodiversidad. Acá debe haber un ordenamiento territorial participativo, democrático, transversal, con la participación de distintos actores sociales, la ciudadanía, las asociaciones ambientalistas, técnicos; no que nos impongan un proyecto cerrado y atado”.

Las críticas de FUNAM

El presidente de la Fundación para la Defensa del Ambiente (FUNAM), Raúl Montenegro, señaló a elDiarioAR: “Las conclusiones de la consultora que realizó el estudio de impacto ambiental de la Autovía de Punilla es poco serio. No estudió la biodiversidad, siguen creyendo que para medir el impacto de una obra civil de esta magnitud basta con evaluar lo que ellos llaman la flora y la fauna. Este recorte que hacen del medioambiente, del ecosistema serrano, es poco serio”.

El biólogo Montenegro, galardonado en 2004 con el “Right Livelihood Award” -Premio Nobel Alternativo- apuntó: “Me preocupa el mensaje que da el Gobierno respecto a la forestación compensatoria, como si la biodiversidad destruida de un bosque nativo de categoría roja pudiera reemplazarse con la plantación de árboles nativos, eso es ridículo. Desde el Gobierno y Caminos de las Sierras se refieren ligeramente al río Yuspe y a los 11 arroyos que va a cortar la Autovía, que están clasificados como zona roja y amarilla a lo largo de toda su traza. Nos toman por ignorantes”.

El titular de la FUNAM advirtió que “construir una autovía de alto impacto ambiental que destrozará y promoverá pasivamente la destrucción de miles de hectáreas, sobre un valle ya castigado, con el pésimo antecedente del Camino del Cuadrado, tendrá dos beneficiarios: al gobernador Schiaretti y su pasión por inaugurar obras viales y a las empresas constructoras contratistas del Estado”. La FUNAM denunció que “la construcción de la Autovía comprende dos etapas: la primera, Variante Costa Azul – Molinari, de 21,7 kilómetros de largo, que tendrá un costo estimado de US$ 100 millones; y la segunda de Molinari hasta La Cumbre de 21,8 kilómetros con un costo de otros US$ 95 millones. Son casi US$ 200 millones que se destinarán a la Autovía, una obra civil no prioritaria, más teniendo en cuenta que a principios de enero la provincia de Córdoba estuvo a punto de entrar en default”.  

GM

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