Un catedrático en EE.UU. siembra sospechas de que Milei y Reidel usaron IA para su nuevo paper
“Con mi jefe de asesores, el doctor Demian Reidel, estamos reescribiendo gran parte de la teoría económica. Si nos termina de salir bien, probablemente me den el Nobel de Economía junto a Demian”, sostuvo en 2024 en Praga el presidente Javier Milei. Reidel ya no es su jefe de asesores y fue eyectado de la presidencia de la empresa estatal Nucleoeléctrica Argentina (NASA) tras un escándalo sobre gastos, pero este miércoles Milei anunció en la red social X: “Habemus paper”. Se refería al trabajo académico que finalmente escribieron con Reidel, que quizás sea el que merezca el premio que distingue a los grandes investigadores económicos que elaboran estos escritos teóricos, no se galardona la práctica.
“En este paper resolvemos un modelo de economía con rendimientos crecientes y trabajo endógeno”, había anunciado Reidel en X cuatro minutos antes que Milei. “La microeconomía que se enseña habitualmente supone lo contrario, rendimientos decrecientes, a pesar de que la realidad muestra una y otra vez que esto no es correcto”, explicó este economista que, a diferencia de Milei, graduado en la Universidad de Belgrano y con posgrados en las de San Martín y Di Tella, es físico del Instituto Balseiro, master en matemático en Chicago y doctor en economía en Harvard.
El problema es que un profesor español de la Universidad de Pensilvania, de EE.UU., e investigador del Instituto Empresario Americano (AEI, según sus siglas en inglés), Jesús Fernández-Villaverde, sembró dudas sobre si Milei y Reidel usaron inteligencia artificial (IA) para elaborar el paper. En el pasado, el actual presidente ha sido acusado de plagio. “Ayer me topé con un artículo titulado ”Minimum Viable Scale: Extinction and Escape under Increasing Returns“, de Javier Milei (@JMilei) y Demian Reidel (@dreidel1): https://drive.google.com/file/d/1u8iZzdvEMwnIffV9gPB1_DArCPFX3UwW/view Lo descargué porque está cerca de algo en lo que estoy trabajando (y en realidad soy comprensivo con el punto que los autores intentan hacer)”, arrancó Fernández-Villaverde, un economista que pide en España limitar la inmigración y está en contra de los recursos que el gobierno central de su país envía a Cataluña.
“Mientras lo leía, tuve la clara sensación de que un modelo de lenguaje grande había producido el texto: el formato, el estilo, el tipo de suposiciones, la forma en que se presentaban las derivaciones, los artículos citados”, continuó Fernández-Villaverde. “Así que tomé el resumen y cuatro párrafos al azar y los pasé por Pangram”, se refirió a este programa detector de IA. “En los cinco casos, devolvió una probabilidad del 100% de generación por IA. Ahora, no me molesta que los economistas usen LLMs (sigla de Grandes Modelos de Lenguaje, de IA) en su investigación. Lo hago todo el tiempo, para muchos fines. Tampoco me molesta que economistas cuya primera lengua no es el inglés los usen para pulir su prosa. Yo también lo hago, y he sido abierto al respecto (esta misma publicación ha sido probada para precisión gramatical). Pero hay una línea entre 'uso LLMs para ayudar con mi investigación' y 'le pedí a un LLM que escribiera un artículo y puse mi nombre en él'. Por supuesto, puedo estar equivocado, y con gusto corregiré esta evaluación”, concluyó el catedrático español.
Sebastián Lacunza, periodista de elDiarioAR, citó entonces en X el comentario de Fernández-Villaverde: “La mitad del texto de Milei y Reidel fue escrito con inteligencia artificial, detectó el verificador de plagio Pangram”. Y añadió: “No hay otro jefe de Estado con tantos casos de plagio. Políticos de primer nivel tuvieron que abandonar la actividad pública cuando se les descubrieron plagios menos frecuentes y relevantes”.
Reidel reaccionó para contestarle a Lacunza y de paso intentar aclarar los conceptos del profesor español en EE.UU. Más allá de los modos violentos, el físico formuló su descargo en los siguientes pasajes del mensaje: “Los resultados del paper son lo contrario a plagio: son resultados novedosos sobre un problema muy complicado y que pudimos resolver usando algunas herramientas matemáticas que no se usan normalmente en economía. No puede ser plagio porque estos resultados no existían. Justamente el paper presenta resultados que no están en ninguna parte. Porque son nuevos”.
“Pangram no es un detector de plagio, sino un detector de estilo de escritura de inteligencia artificial”, continuó Reidel. “Después de obtener los resultados que obtuvimos (incluso algunas son pruebas asistidas por computadora Y LO DIGO EN EL PAPER), al terminar de escribir el texto, lo pasé por inteligencia artificial para corregir la escritura. Eso lo hice para mejorar el texto. Evitar repeticiones, etc. Hacer eso está perfecto y ni se me ocurriría no hacerlo. Igual los que me conocen pueden detectar fácilmente mi estilo como cuando digo que suponer rendimientos decrecientes es como buscar las llaves bajo el farol porque ahí hay luz. Y también pueden detectar el estilo del Presidente. Pero sí, obviamente lo pasamos por IA para editar y corregir”, añadió Reidel. Luego aclaró: “Esto todavía es un WORKING PAPER. Que aún no fue publicado. Vamos a mandar a publicar el working paper a una revista especializada y punto. Este proceso es el proceso habitual de un paper académico”.
“Demian, pasó por alto el tono desubicado y aprovecho para consultar, dado que no respondiste las preguntas periodísticas que envié en privado”, respondió, a su vez, Lacunza. “1 - Aclarás ahora que es un borrador, un texto preliminar, un 'working paper' cuyos supuestos descubrimientos académicos no corroboró nadie. Ok, no debieron haber anunciado que era un 'paper' a secas, porque da lugar a la confusión, y parece premeditada. ¿Lo revisarán pares? ¿Será publicado por una revista científica o una institución académica seria (no de cartón)? 2 - Como dice el post citado de @JesusFerna7026, la redacción con IA del 'paper' excede un pulido de redacción (quienes tienen dificultades primitivas con los acentos tienen ahí un aliado). El 'paper' aparenta haber incorporado un formato, citas de otras investigaciones, la estructura misma del texto. ¿Fue así, llegó a ese extremo el uso de la IA que ahora reconoce?”, preguntó el periodista.
En su tweet de presentación del trabajo, Reidel había expuesto sus conclusiones: “1- Toda economía tiene un tamaño mínimo. Por debajo, el colapso no es un riesgo: es un teorema. Algo que los modelos tradicionales no pueden ver. 2- Dos fuerzas empujan a un país debajo de ese umbral: perder la cultura del trabajo y el exceso de regulación. Cada una sube el piso para sobrevivir y baja el techo de lo posible. 3- En los modelos tradicionales todo cambia de manera suave y gradual. Acá no: una decisión de política equivocada puede gatillar un colapso económico. Este es el andamiaje teórico de las ideas del presidente Milei para sacar a la Argentina de su largo proceso de estancamiento. La batalla cultural y la desregulación no son consignas ideológicas. Son, literalmente, cuestión de supervivencia”.
AR/MG
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