Medicina prepaga: las cuotas aumentarán 9 veces este año, pero el sector dice que todavía está atrasado

Las empresas de medicina prepaga aseguran que todavía no recuperan el retraso de 2020 y 2021

En agosto debuta el “índice de costos de salud” que a partir de entonces definirá el porcentaje de los aumentos bimestrales de los planes de medicina prepaga. En su inauguración, el índice arrojó una suba de 11,34% para agosto que, sumado a los ajustes previos, generará un aumento acumulado de 68,5% solo en los primeros ocho meses del año. De todos modos, en las empresas del sector aseguran que todavía no recuperan lo perdido en 2020 y 2021. 

El índice, elaborado por la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) contempla el aumento de los salarios del sector, de los insumos médicos y medicamentos e incluye también un porcentaje de “gastos generales”. Así, indirectamente incorpora los resultados de las paritarias, la suba del dólar vía componentes importados y también el dato de la inflación general. 

Si bien con el ajuste previsto para agosto las prepagas acumularán una suba de 68,5%, por encima de la inflación que se proyecta hoy para ese período, no será el último. Dado el nuevo sistema, habrá nuevas subas en octubre y diciembre. Así, 2022 cerrará con 9 incrementos en el año: enero, marzo, abril, mayo, junio, julio, agosto, octubre y diciembre. 

En el sector aseguran que los planes de medicina prepaga tuvieron retrasos en los últimos años respecto de la inflación, lo que explicaría el fuerte intento de recomposición en curso. En 2020 el Gobierno –que regula los precios del sector desde 2011, año en que se sancionó el “Marco Regulatorio de la Medicina Prepaga” vigente– habilitó una sola suba de 10% a fin de año, contra una inflación anual de 36,1%. Aunque menos, en 2021 las cuotas de las prepagas volvieron a quedar atrás del Índice de Precios al Consumidor (IPC): subieron 47% contra el 50,9% de los precios en general.

Santiago Manoukian, economista de Ecolatina, señala que es razonable la preocupación de los afiliados frente a una recomposición de las cuotas muy “acelerada”. Entre agosto 2021 y junio de este año subieron 88% frente a una inflación cercana al 57% para ese perídoo. “Con el aumento previsto para agosto, las cuotas duplicarán su valor con relación a un año atrás”, precisa. 

Sin embargo, Manoukian entiende que esta escalada se explica por la situación de retraso. “Cuando se observa el precio relativo entre la medicina prepaga y el nivel general de precios al consumidor, se ve que en junio las cuotas son 15% más baratas, en términos reales, de lo que eran a diciembre 2019. ¿Por qué? La inflación habrá acumulado un 175% en ese período, frente a la suba de 135% de las prepagas”. 

Por este retraso, el año pasado los prestadores denunciaron que las prepagas no garantizaban los valores retributivos adecuados por sus prestaciones y amenazaron con institucionalizar un “copago” a cargo de los pacientes. El copago es una práctica ilegal, pero que actualmente existe bajo la forma de un acuerdo entre particulares. Es un “plus” de dinero que fija el profesional por su atención y que el paciente puede aceptar o no. El nuevo esquema de ajustes bimestrales definidos por el índice detalla que el 90% del nivel de actualización de precios tiene que ir a los prestadores. 

Un informe de ElegíMejor.com.ar –plataforma que reúne la oferta de los prestadores privados– muestra que en el primer semestre creció la contratación de coberturas más económicas y la migración interna de afiliados hacia planes más baratos. 

Actualmente –antes de considerar el aumento de agosto–, un plan de medicina prepaga en una de las empresas líderes para una persona de 30 años tiene un costo aproximado de entre $19.000 y $33.000, según si el plan es el más básico o el de mayor cobertura. Si la cobertura es para un matrimonio con un hijo menor, por ejemplo, el precio escala al rango de entre $48.000 y $82.000.

“Aunque parezca increíble, se calcula que este años vamos a quedar 10% abajo de la inflación, porque no se puede hacer de cuenta que no existe el atraso anterior”, argumentó una fuente del sector. Además señaló que gran parte de las cuotas del aumento de este año fueron destinadas a cubrir los aumentos salariales de las paritarias 2021 y a actualizar los aranceles de los prestadores.

En el sector señalan que además de los salarios, debido a que es un sector de “trabajo intensivo”, los medicamentos explican buena parte de la presión sobre los precios. Durante 2020 y 2021 algunos fármacos vinculados al tratamiento del Covid-19 escalaron hasta 1000%, pero esa tendencia se mantuvo incluso después del momento más crítico de la pandemia. “No solo aumentaron de precio los medicamentos sino que aumentó mucho el consumo de algunos de ellos como ibuprofeno y psicotrópicos”, señaló una fuente del sector médico. 

Según Rubén Sajem, director del Centro de Profesionales Farmacéuticos Argentinos (Ceprofar) en los primeros cuatro meses del año la canasta de fármacos más usados aumentó 23%. Desde enero de 2022 el Ministerio de Salud de la Nación implementó los precios de referencia para algunos medicamentos esenciales de uso crónico, pero Sajem considera que esta medida resultó “de poca aplicación y utilidad para la regulación de precios”. La concentración del sector de los laboratorios, sumado a su gran poder político, complica la regulación del sector. 

Según precisa Sajem, los precios indicados como referencia estuvieron cercanos al precio del medicamento más caro en cada grupo terapéutico y los relevamientos muestran que permanece una gran diferencia de precios entre distintas marcas de medicamentos con igual principio activo genérico; diferencias que llegan hasta el 500% en medicamentos muy usados. “Tampoco se incentivó por parte de la autoridad sanitaria la prescripción por nombre genérico, verificándose que los médicos y odontólogos siguen incluyendo marcas comerciales en las recetas, que en general suelen ser las marcas más publicitadas y las más costosas”, sumó. 

DT

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