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Dijo que se niegan a cooperar con el ICE

Trump culpa a los demócratas de los asesinatos de Minneapolis a manos de agentes federales

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se retira de la Reunión Anual del Foro de Davos.

Andrés Gil

Enviado especial a Minneapolis —

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La respuesta del presidente de EE.UU. no está siendo hacer autocrítica por el asesinato de dos ciudadanos estadounidenses en Minneapolis. Al revés: calificaron a Renée Good de terrorista y a Alex Pretti lo quisieron hacer pasar por un pistolero.

Así, este domingo ha dicho Trump en Truth Social: “Las ciudades y estados santuario gobernados por demócratas se niegan a cooperar con el ICE, e incluso están alentando a agitadores de izquierda a obstruir ilegalmente sus operaciones para arrestar a los peores criminales. Al hacer esto, los demócratas están priorizando a los inmigrantes ilegales con antecedentes penales por encima de los ciudadanos que pagan impuestos y cumplen la ley, y han creado circunstancias peligrosas para todos. Trágicamente, dos ciudadanos estadounidenses han perdido la vida como resultado de este caos provocado por los demócratas”.

En una entrevista telefónica de cinco minutos con The Wall Street Journal este domingo, el presidente de EE.UU. no responde directamente cuando se le pregunta en dos ocasiones si el agente que disparó a Alex Pretti había actuado correctamente. Ante la insistencia del periodista, el presidente afirma: “Estamos investigando, estamos revisando todo y emitiremos una decisión”.

“No me gusta ningún tiroteo”, añadió Trump: “Pero tampoco me gusta que alguien vaya a una protesta con un arma muy potente y completamente cargada, con dos cargadores llenos de balas. Eso tampoco está bien”. Al preguntársele si los agentes se irían pronto, elogió lo que la administración ya había hecho en Minnesota y dijo: “Dejaremos allí a otro grupo de personas para que se encarguen del fraude financiero”.

Trump afirmó que Pretti portaba un “arma muy peligrosa, un arma peligrosa e impredecible”, y añadió: “Es un arma que se dispara sin que la gente se dé cuenta”. El Departamento de Seguridad Nacional informó que Pretti portaba una pistola semiautomática de 9 mm.

Altos miembros de la Administración Trump, incluido el propio presidente, han defendido públicamente al agente y culpado a la víctima.

En este sentido, en su Truth Social, señala el presidente de EE.UU.: “Hago un llamamiento al gobernador Walz, al alcalde Frey y a todos los gobernadores y alcaldes demócratas de EE.UU. para que cooperen formalmente con la Administración Trump para hacer cumplir las leyes, en lugar de resistirse y avivar las llamas de la división, el caos y la violencia”.

Y exige: “El gobernador Walz y el alcalde Frey deben entregar a las autoridades federales a todos los inmigrantes ilegales con antecedentes penales que se encuentran encarcelados en las prisiones de su estado, junto con todos los inmigrantes ilegales con una orden de arresto activa o con antecedentes penales conocidos, para su deportación inmediata; las fuerzas del orden estatales y locales deben aceptar entregar a todos los inmigrantes ilegales arrestados por la policía local; la policía local debe ayudar a las fuerzas del orden federales a detener a los inmigrantes ilegales que son buscados por delitos; y los políticos demócratas deben colaborar con el Gobierno federal para proteger a los ciudadanos estadounidenses mediante la rápida expulsión de todos los inmigrantes ilegales con antecedentes penales de nuestro país. Algunos demócratas, en lugares como Memphis, Tennessee, o Washington, D.C., ya lo han hecho, lo que ha resultado en calles más seguras para todos”.

“Además”, prosigue Trump, “insto al Congreso de Estados Unidos a que apruebe de inmediato la legislación para poner fin a las ciudades santuario, que son la causa principal de todos estos problemas. Las ciudades estadounidenses deben ser refugios seguros únicamente para los ciudadanos estadounidenses que respetan la ley, no para los inmigrantes ilegales delincuentes que han infringido las leyes de nuestra nación”.

Preocupación por el salón de gala

Mientras todo EE.UU. mira Minneapolis, Donald Trump tiene tiempo para preocuparse por el salón que está construyendo en la Casa Blanca, después de haber demolido el Ala Este del edificio presidencial.

“Además de todo lo demás que estoy haciendo, estoy construyendo uno de los salones de baile más grandes y hermosos del mundo, con más de 300 millones de dólares provenientes del dinero de grandes patriotas estadounidenses, y trabajando en estrecha colaboración, desde el principio, con el Ejército y el Servicio Secreto de los Estados Unidos”, ha publicado el presidente de EE.UU. en Truth Social.

“Este es un regalo (¡sin financiación de los contribuyentes!) para Estados Unidos, de entre 300 y 400 millones de dólares (¡dependiendo del alcance y la calidad de los acabados interiores!), para un espacio que se necesita con urgencia y que ha sido anhelado durante más de 150 años por presidentes y administraciones anteriores, para que la Casa Blanca ya no se vea obligada a usar una 'carpa' barata para grandes e importantes compromisos de estado, cenas, reuniones, conferencias e inauguraciones futuras ya programadas (¡por motivos de seguridad y capacidad!), en el césped de la Casa Blanca, que suele estar muy húmedo y expuesto a las inclemencias del tiempo”.

Pero el preisdente de EE.UU. no está contento porque hay quien no ve bien que destruya media Casa Blanca sin control externo: “Casi todo el mundo pensó que hacer un regalo tan grande a los Estados Unidos era 'una cosa maravillosa'. Pero no, como de costumbre, me demandaron, esta vez por la organización de izquierda radical National Trust for Historic Preservation, un grupo al que no le importa en absoluto nuestro país. Todo el acero estructural, las ventanas, las puertas, el equipo de aire acondicionado/calefacción, el mármol, la piedra, el hormigón, las ventanas y el vidrio a prueba de balas, el techo antidrones y mucho más, ya se ha encargado (o está listo para serlo), y no hay forma práctica ni razonable de dar marcha atrás. ¿Por qué estos obstruccionistas y alborotadores no presentaron su demanda sin fundamento mucho antes?”

“Los llamados 'conservacionistas', que reciben financiación de fuentes de lo más extrañas, no deberían poder impedir esta ampliación tan necesaria de nuestra magnífica Casa Blanca”, ha dicho Trump, “un lugar donde ningún presidente ha necesitado jamás permiso para realizar cambios o mejoras, debido a la importancia histórica del terreno en el que se encuentra, por grande (¡e importante!) que sea dicha mejora. Además, en este caso, se está llevando a cabo con el diseño, el consentimiento y la aprobación de los más altos niveles del Ejército y del Servicio Secreto de Estados Unidos. La mera presentación de esta ridícula demanda ya ha revelado, lamentablemente, este hecho hasta ahora de alto secreto: detener la construcción a estas alturas, cuando ya se ha encargado y realizado tanto trabajo, sería devastador para la Casa Blanca, para nuestro país y para todos los implicados”.

La respuesta de Clinton y los Obama: “Esto tiene que acabar”

El expresidente Barack Obama y la exprimera dama estadounidense, Michelle Obama, han respondido a la gestión de Donald Trump en un comunicado que han publicado en redes sociales. “El asesinato de Pretti es una tragedia desgarradora, y también debería ser una llamada de atención para cualquier estadounidense, independientemente de su partido, para que veamos que nuestros valores fundamentales como nación están siendo cada vez más atacados”, lee el texto. Los exmandatarios demócratas reconocen que los agentes federales encargados de la inmigración tienen un “trabajo difícil”, pero les piden “reconsiderar” su modus operandi: “Los estadounidenses esperan que cumplan con sus obligaciones de manera legal y responsable, y que trabajen con los funcionarios estatales y locales, en lugar de contra ellos, para garantizar la seguridad pública”.

Eso no es lo que está ocurriendo a ojos de los Obama, que hablan de “tácticas” empleadas por las fuerzas de ICE y “diseñadas” para “intimidar, acosar, provocar y poner en peligro” a los estadounidenses. “Estas tácticas sin precedentes han provocado ahora la muerte a tiros de dos ciudadanos estadounidenses. Y, sin embargo, en lugar de intentar imponer una apariencia de disciplina y responsabilidad a los agentes que han desplegado, el presidente y los actuales funcionarios de la administración parecen ansiosos por agravar la situación, al tiempo que ofrecen explicaciones públicas sobre los tiroteos del Sr. Pretti y Renee Good que no se basan en ninguna investigación seria”, añaden. “Depende de cada uno de nosotros, como ciudadanos, alzar la voz contra la injusticia y proteger nuestras libertades fundamentales”

Una carta parecida ha publicado también el expresidente Bill Clinton. El statement critica duramente las políticas de Trump y las acciones de ICE, tanto durante las protestas de Minneápolis como durante las redadas antiinmigrantes de las últimas semanas, en las que los agentes federales han llegado a arrestar a varios menores de edad. “Todo esto es inaceptable y debería ser evitable. Para empeorar aún más las cosas, los responsables nos han mentido todo el rato, nos han dicho que no creamos lo que hemos visto con nuestros propios ojos y han aplicado tácticas cada vez más agresivas y antagónicas, entre ellas obstaculizar las investigaciones de las autoridades locales”, critica Clinton. “A lo largo de nuestra vida, solo nos enfrentamos a unos pocos momentos en los que nuestras decisiones dan forma a la historia en los años venideros. Este es uno de ellos. Si renunciamos a nuestras libertades después de 250 años, es posible que nunca las recuperemos”, advierte.

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