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crónica
El Movimiento Evita lanzó su partido político: La Patria de los Comunes

La Patria de los Comunes, el partido de Emilio Pérsico

Alejandro Seselovsky

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Chombas Lacoste rescatadas del percherito del merendero, el cuello en chanfle, ya, y tres estrellas en el pecho que en realidad son un salpicado de lavandina. Zapatillas Nike aguantando las patas de un cuarto dueño: nada garantiza que vaya a ser el último. Que no me la cuente nadie porque los estoy viendo. Ahora y acá.

Los negros más negros y los pobres más pobres, en la cancha de Deportivo Español, en este viernes con la térmica en 30 grados, viniendo de los ranchos, saliendo por un rato del taperío, con el agua hecha hielo adentro de una botella que supo tener Manos de Uva. Esa botella se pasó la noche en el fondo de un freezer industrial porque las patronas sabían que hoy era largo y venían con los chicos.

Dime dónde presentas tu partido político y te diré de qué está hecho el padrón que te vota. O: cuando la locación es discurso.

A la cancha del Gallego la rodean un asfalto seco, bruto, con potreros sin pasto y arcos sin red; más el Barrio Nágera, el Asentamiento Los Pinos, la Villa Los Piletones. Tiene un fondo de monoblocks y la torre de Interama cortando el horizonte por sobre la Tribuna José Luis Rodríguez, el Puma, 65 goles con esta camiseta -¿no va a tener su tribuna, El Puma?.

Cien mil personas, dicen los organizadores. No hay manera de verificarlo. Sí puedo ver campo y gradas completas, más algunos manchones de la militancia que se quedó afuera. El Movimiento Evita presenta esta tarde su herramienta electoral, su partido político: La Patria de lxs Comunes. Es un nombre al acecho, un nombre que renombra lo común, la comunidad. Si sos del tipo de pobre que persigue tarjetas y va zafando a golpe de intereses y pagos mínimos, pero tenés prepaga ¿sos común?

El conductor de este sujeto político es Emilio Pérsico que dirá, cuando le toque hablar, que en la Argentina hay un 52 por ciento de pobreza, lo que inmediatamente determina que tenemos 48 por ciento de no-pobreza. Si los pobres son mayoría, la pobreza es lo común. Le pusieron La Patria de los Comunes porque ponerle la Patria de los Pobres te mataba de literalidad.

Para las seis de la tarde las pibardas ya cantaron la de Shakira y Bizarrap, hicieron sus córeos  y la banda que vino a cerrar la grieta del rock ya hizo sus covers de Soda y Los Redondos. Ahora, los oradores.

Shakira, Bizarrap y la Colo Cubría

Mariel Fernández abre el micrófono. Un piba de Moreno, de madre entrerriana, padre albañil asesinado en un intento de robo, hecha al calor de los comedores y las bases, que, con 45 años, es la intendenta de su pago, como si hubiera resumido inseguridad, migración interna y militancia en las villas de un tirón. Gente que, un día, condensa.

Y es algo más, Mariel: es la prueba física de que el Movimiento Evita puede ganar municipios grandes. Mientras habla, ahí nomás la escucha Patricia Cubría, la Colo, pareja de Emilio Pérsico, y aspirante a comerle el sillón de San Justo a Fernando Espinoza, el intendente de La Matanza.

Hace unos días, la Colo salió con un spot de campaña que fue un disparo de regreso. Su militancia había sido atacada a los tiros en noviembre pasado, en una esquina de Isidro Casanova, por una banda presunta del presunto aparato municipal. En el spot, hay una línea central organizando una comunicación política que no se pregunta cómo decir las cosas, solo va y las dice:

“Llora Espinoza, Cubría intendenta se ve venir / y entre otras cosas, Magario se toma un remís”.

Cuando dice “llora Espinoza”, las personas que bailan en el spot hacen la mueca del llanto con las manitos. Está inaugurando una nueva explanada de la comunicación política. Una que te libera de tener que andar interpretando los mensajes.

La Matanza, el nodo de todo

La Matanza es un nodo del peronismo de la provincia que a su vez es un nodo del peronismo nacional y el peronismo, finalmente, es un nodo del sistema de representación política en la Argentina. Gobernada por el mismo sello desde 1983, en La Matanza todo frente es frente interno. Se trata de un peronismo ganándole al otro. Cien mil personas, dijimos que dicen los organizadores que hay ahora acá. Por la sonrisa que le cruzó toda la tarde la cara a la Colo, puede ser. Te debe hacer sentir que podés ganar La Matanza o lo que sea, meter en una canchita como esta 100k de gente.

Daniel Menéndez, referente de la agrupación Barrios de Pie, inaugura otro momento, el de vamos a mirarnos en el espejo y a saldar la deuda interna del Frente de Todos. Enérgico, contundente, dice:

No hemos honrado la palabra a la que nos comprometimos. Y tenemos que discutir por qué.

Hay algo inesperado en la bajada. Esta es la fiesta del Evita en la que pone sobre la mesa su herramienta electoral. ¿Por qué Menéndez dice lo que dice? Sigue:

¿Por qué no pudimos darle una vuelta de página al subsidio?

Como el dentista al que se le va el torno y toca el nervio, de golpe, estamos todos acá abriendo la subcarpeta trágica del asistencialismo que tiene al Evita en general, y el Pérsico en particular, en el centro de la mira de sus opositores. Cuando hay que abrir fuego, la oposición tiene, en el plan social, una bala. El plan, ese dinerito de los awantaderos. El plan, esa platita de las subsistencias. Los planes de un país sin plan. Como no hay un plan, que se multipliquen los planes. Menéndez le entra a este capítulo:

No pudimos lograr que compañeros y compañeras defiendan, con una mirada autocrítica, la idea de que hay que destinar crédito y no subsidio.

La línea parte la tarde. Era todo mística y bandera hasta recién. Ahora, el pronunciamiento es inflexivo, algo que pliega sobre sí mismo:

No pudimos construir un Estado soberano. Está la mitad de la provincia de Buenos Aires sin luz y no tenemos un Estado que emplace a las empresas.

Emplazar: transitivo, citar a una persona en un lugar y un momento determinados, especialmente para que justifique determinada cosa. Alguien está usando bien los verbos. 

No hemos podido avanzar con una empresa de alimentos. No alcanza con regular los precios, hay que crear un sujeto capaz de entregar soberanía alimentaria. Parece mentira que no lo hayamos logrado.

La provincia de Buenos Aires es gobernada por el Frente de Todos. El señor que está hablando forma parte del Frente de Todos. La Patria de lxs Comunes va mostrando el cuerpo real de su constitución: un desmonte que empieza por casa.

“El partido de los últimos de la fila”

Finalmente, el dirigente, ahora sí, recuperando su línea de cuatro, desplegando la defensa de su mejor ataque, le habla al poder judicial y le dice que no van a acatar persecusiones. Y desde acá, desde está cancha, el pueblo al que él representa, dice que:

Se declara en rebeldía.

A diferencia de una Congreso partidario, como el que ocurrió en el microestadio de Argentinos Juniors, donde se firmó el documento que anunciaba la creación del partido que hoy se está presentado, la jornada no quiere ser eterna. Después de Menéndez, Emilio Pérsico se alista para cerrar el encuentro. Chomba negra, cinturón gaucho, el padre del Movimiento Evita tiene un entramado propio de padres -políticos, simbólicos y biológicos- que le dan historia.

Ángel Arturo Pérsico fue un nacionalista católico, un ultra, que se zambulló sin pudores en la derecha peronista y a quien le cayó simpatiquísimo que Perón echara a los imberbes de la plaza. Un imberbe, literalmente, es alguien sin barba. Y siempre la barba de Pérsico llega un segundo antes que Pérsico mismo.

Como los jóvenes imberbes que se fueron de la plaza, Emilio a los 16 se fue de su casa. Casa, plazas, igual: es toda gente que se va de donde el padre manda.

Pérsico a su vez es padre de diez hijos. El último se llama Néstor. Néstor Kirchner fue el tipo que, papelitos de colores mediantes, le fue anotando a Pérsico los nombres de los diputados y dirigentes que podían contribuir en el armado de lo que hoy es el Movimiento Evita. Al hijo de Pérsico lo bautizó el Papa en el Vaticano. Francisco, ex Bergoglio. Como sea, sube Pérsico, padre de la criatura que hoy muestra los colmillos, a decir un par de cosas. Arranca explicándonos para qué estamos acá:

Vinimos a construir al partido de los despojados, de los humildes, de los miserables. El partido de los últimos de la fila.  El partido de los olvidados.

Quizá no sea un gran orador, Emilio Pérsico. No parece tampoco que lo quiera ser. No lo veo interesándose por el regate de las palabras ni la finta radical. Grita, y va soltando. Pero tiene algo: cada tanto mete la faca precisa, la cuchilla. No esperaba que dijera miserables. Y dijo: miserables.

Estamos acá construyendo el sueño inconcluso de Perón. Los descamisados que cruzaron el puente, son ustedes. Y están acá. Los que en los setentas quisieran alcanzar el cielo con las manos. Los que derrotaron al partido militar.

¿Qué sería del peronismo sin su mística? Un Robocop sin el traje. Batman en slip. Sigue Pérsico:

Están acá los que esperaban trabajo y derechos y se cansaron de esperar, y salieron a construir sus propios trabajos, a ganarse sus propios derechos. Está acá la economía popular, la economía solidaria, los que transformaron su casa en un merendero. Esas compañeras, las dueñas de este partido, están hoy acá.

Promediando, Pérsico se ocupa de responder a la crítica más habitual que recibe, la de que ocupa los dos lados del mostrador. Gestiona, por un lado, la entrega de planes, como Secretario de la Economía Social, cargo que depende del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Y por el otro gestiona su recibimiento, como Secretario General del Movimiento Evita. El tipo le resuelve así:

Nos dicen que ocupamos los dos lados del mostrador. Miren, todavía no hemos empezado a ocupar los mostradores.

Apa. Alto retruco, quiero vale cuatro. Después completa:

Queremos una democracia donde la mayoría sea del color del río Paraná. Que sea del color de nuestro pueblo. No queremos a nadie que diga, en nombre de los trabajadores y los humildes, que sabe cómo resolver nuestros problemas. Somos nosotros los que sabemos cómo hacerlo, así que déjenos el lugar.

Se acerca al cierre y mete canto de tribuna: somos de la gloriosa juventud peronista, somos los herederos de Perón y de Evita

Bien, lo que hasta ahora era herramienta social y sindical, ahora es también herramienta política y electoral. ¿El partido La Patria de lxs Comunes serás capaz de intervenir con fuerza, decisivamente, la embarrada trama 2023 del Frente de Todos? Es mucho decir, pero en todo caso, se verá. ¿El Movimiento Evita se va a quedar con la intendencia de La Matanza? Se verá también. Lo que se ve, acá y ahora, es una acción masiva de un sujeto, el Evita, peronismo tumba que hasta ahora ha sido capaz de pasarle el peine fino al fondo de todos los tarros que conocemos y llevarse de ahí los últimos orejones para hacer con ellos su masa crítica y así darle cuerpo real a esa entelequia de los cientistas sociales que insisten en llamar “el territorio”.

Vamos saliendo. Afuera, Avenida Lacarra, autopista Dellepiane, ningún Palermo, ningún Colegiales. Los negros más negros, los pobres más pobres. Los desgraciados de clase, los miserables que arrancan mañana, lunes, en las mismas barriadas de siempre, pero ahora con partido propio.

AS/MG

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