Nahuel Gallo: “Hasta que no liberen a los 24 extranjeros que quedan, yo no estoy libre”
El gendarme argentino Nahuel Gallo, liberado tras 448 días detenido en Venezuela, ofreció este miércoles una conferencia de prensa en Buenos Aires en la que repasó su paso por la cárcel, su proceso de recuperación y su regreso a la Argentina acompañado de funcionarios nacionales y políticos.
Gallo habló desde el edificio Centinela de la Gendarmería Nacional Argentina, acompañado por la Alejandra Monteoliva, el Pablo Quirno, la senadora Patricia Bullrich y el jefe de la fuerza, Claudio Brilloni, tras su retorno al país este lunes.
“Me encuentro bien de salud, gracias a Dios, estoy pasando por un momento de estudios y tratando de reinsertarme en la sociedad”, dijo Gallo en el comienzo de sus declaraciones, en las que agradeció la contención familiar y el apoyo recibido tras su liberación.
El gendarme explicó que posee “escasa información” sobre lo que ocurrió durante su cautiverio en el penal venezolano conocido como El Rodeo I, uno de los centros de detención donde estuvo recluido hasta su excarcelación el fin de semana pasado.
“El Rodeo 1 no es un lugar muy bueno, sino de bastante tortura psicológica”, remarcó Gallo, y agregó que su fortaleza mental y el pensamiento en su hijo fueron los pilares que lo ayudaron a sobrellevar esos meses de encierro. “No es fácil estar incomunicado y que te acusen de delitos que no vienen al caso”, dijo.
Sobre su experiencia, afirmó que hubo alrededor de 24 extranjeros más esperando ser liberados, y que él salió con “mucha incertidumbre”, ya que en el centro penitenciario no se avisaba “adónde vas a ir”, sino que dependía “de momentos y días”. Pidió, en ese sentido, que organizaciones internacionales y la comunidad global no “se olviden de El Rodeo y de todos los centros penales que hay en Venezuela”.
Un regreso emotivo y con desafíos por delante
El caso de Gallo llegó a convertirse en un capítulo prolongado de tensión diplomática entre Argentina y el régimen chavista, luego de que fuera detenido en diciembre de 2024 tras ingresar a Venezuela para visitar a su familia, y acusado por las autoridades de violaciones legales que el Gobierno argentino consideró arbitrarias. Su liberación se concretó tras negociaciones que incluyeron la participación de la Asociación del Fútbol Argentino y gestiones multilaterales que permitieron su traslado en un vuelo hacia Buenos Aires.
Al regresar a territorio argentino, Gallo compartió su primera cena con su esposa y su hijo, momentos que su familia describió como profundamente emotivos después de más de un año de separación.
Durante la conferencia, el gendarme subrayó que, aunque ahora está físicamente en libertad, su recuperación —física y emocional— es un proceso que sigue en desarrollo. “Estoy tratando de volver a reinsertarme en la sociedad”, cerró, con la mirada puesta en reconstruir la normalidad tras una experiencia que marcó su vida y la de su familia.
CRM
0