Piquete en el puente Pueyrredón y misa con Alberto y Máximo: el Evita escenifica su poder y le mete presión al Gobierno

La Gendarmería bloquea el acceso al puente Pueyrredón, en Avellaneda.

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El Movimiento Evita cristaliza su rol disruptivo dentro del gobierno del Frente de Todos. En una misma jornada, la organización que ostenta más planes sociales encabezó una inédita protesta contra la Casa Rosada, junto al resto de las agrupaciones oficialistas nucleadas en la UTEP y con aval de la opositora Unidad Piquetera. Por la tarde, tiene prevista una misa “por la paz” en la catedral de La Matanza a la que invitaron al presidente Alberto Fernández y a Máximo Kirchner, además de a la Izquierda, luego del violento ataque que sufrieron sus militantes en manos de una patota que hace pintadas para el intendente Fernando Espinoza. 

Una asamblea en el puente Pueyrredón resolvió convocar para el próximo miércoles 7 a una jornada con asambleas, marchas y cortes en todo el país.

Además agrupaciones de izquierda hicieron un corte total en el Obelisco, que empezaron a levantar después de las 13. La Unidad Piquetera confirmó que la semana próxima será una semana de protestas.

El doble juego de oficialista-opositor que parece tener el Evita se aceleró en las últimas horas, a una semana de que Emilio Pérsico visitara a Cristina Kirchner en el Senado. Allí dejaron de lado las diferencias del pasado y pactaron trabajar juntos para el 2023, según reconstruyó este medio. Esa postal complejizó un escenario que se enrareció por dos iniciativas que se estudian en el Ejecutivo justo para diciembre: recortar los beneficiarios irregulares del Potenciar Trabajo  y desenganchar los montos de los planes del Salario Mínimo Vital y Móvil.

Esos movimientos en la Casa Rosada pusieron en alerta a la tropa del actual secretario de Economía Social: aunque él avisó públicamente que va a apoyar a Fernández “hasta los últimos días” –según expresó en C5N el miércoles–, por lo bajo sus lugartenientes amenazaron ante elDiarioAR con romper con el FdT.

Es el gobierno de Alberto el que está ajustando los planes sociales y nosotros nos estamos replanteando si tiene sentido ser parte del poder Ejecutivo

Pérsico cenó antenoche con el Presidente y le dejó en claro la postura de todas las agrupaciones piqueteras: no acompañarán ningún ajuste a los planes. El dirigente-funcionario no estaba del mejor humor en la previa a la reunión con Fernández: este mismo miércoles, más temprano, había recibido de la ministra de Desarrollo Social, Victoria Tolosa Paz, un pedido interno para que su secretaría cruzara información sobre el Potenciar Trabajo con el informe de la AFIP que reveló que supuestamente hay 250 mil beneficiarios irregulares en el programa. 

Ayer, Pérsico y Tolosa Paz se volvieron a reunir en el ministerio. Fue un cónclave que no bajó la tensión: en paralelo, distintos dirigentes territoriales comenzaron a gestionar el corte de este viernes en el puente Pueyrredón. Rápidamente se pusieron de acuerdo para movilizarse en el seno de la UTEP, que además del Evita integran Somos-Barrios de Pie, de Daniel “Chucky” Menéndez; la Corriente Clasista y Combativa, del diputado Juan Carlos Alderete, y el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), de Juan Grabois, entre otras orgas. A las 14 hubo una reunión de los delegados de zona sur del Evita para preparar el terreno. 

El jueves hubo incluso cruces telefónicos entre Gildo Onorato, secretario gremial de la UTEP y referente evitero, y Eduardo “Chiquito” Belliboni, figura del trotskista Polo Obrero, accionista mayoritario de la Unidad Piquetera. Para evitar una foto compartida, finalmente la Izquierda se movilizó al Obelisco.

Los ánimos en las organizaciones están caldeados. “Es el gobierno de Alberto el que está ajustando los planes sociales y nosotros nos estamos replanteando si tiene sentido ser parte del poder Ejecutivo”, dijo a este medio un importante espada del Evita. “Lo de este viernes es un hecho importante. Se juntan todos los movimientos sociales”, consideró un funcionario de Desarrollo Social con un pie territorial. “Se está pudriendo todo”, aseveró, por su lado, un dirigente opositor. 

La misa en La Matanza

Después de cortar el puente Pueyrredón, el Evita y las organizaciones sociales trasladarán la tensión política al corazón de La Matanza. En la catedral de San Justo, a las 18.30, monseñor Eduardo Horacio García oficiará una misa “por la paz y la convivencia democrática”, luego de que una docena de militantes de la agrupación de Pérsico fueran atacados hace una semana por una patota que hace pintadas para el intendente Espinoza. 

Pérsico personalmente invitó al Presidente y a Máximo Kirchner, y hasta habrá presencia de dirigentes piqueteros opositores. “Van todos a la misa, hasta la Izquierda”, aseguraron ayer cerca de uno de los popes del Evita. El evento se enmarca en la tensión que hay en el distrito por la intención de la diputada bonaerense Patricia “Colo” Cubría –esposa del jefe del movimiento social– de candidatearse para el municipio.

El oficio iba a realizarse este lunes, pero el obispo local, confeso peronista, les pidió que lo esperen a que regrese de su viaje por Roma. El cura traería consigo la bendición del papa Francisco, pero su misa podría tener mayor repercusión política si junto a los referentes del Evita se muestran el jefe de Estado y alguna figura de La Cámpora. 

Incluso hay expectativa por la presencia del propio Espinoza, que hasta ahora no se contactó personalmente ni con Cubría ni con Pérsico, pero este medio supo que el área de ceremonial del municipio se acercó el lunes a la Catedral para consultar dónde iba a ubicarse el intendente. 

Desde la intendencia no respondieron a las distintas consultas de elDiarioAR, solo negaron tener relación con la patota que atacó a los militantes del Evita, identificados con la agrupación Los Búhos, que responde a “el Loco Play”, el jefe de la barra de Almirante Brown. Apenas hubo un breve comunicado de solidaridad del PJ matancero, que conduce la vicegobernadora Verónica Magario –esposa de Espinoza–. Según la denuncia judicial hubo hasta un simulacro de fusilamiento. Incluso se entregaron a la policía ocho vainas servidas. La querella del Evita la lleva adelante Grabois, que estuvo el miércoles por La Matanza con los damnificados.

Los movimientos tras el violento episodio muestran la nueva sintonía que hay entre el Evita y el kirchnerismo, otrora en disputa cuando Cristina Kirchner cuestionó el manejo de los planes sociales. Inmediatamente después del ataque del jueves de la semana pasada, Pérsico habló con Kirchner y el hijo de la vice –supo elDiarioAR– se ofreció a mediar con Espinoza. El escenario de la misa “por la paz” de este viernes mostrará el nivel de relación política que está construyendo el Evita dentro del FdT, mientras tensa la cuerda con el Gobierno.

MC

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